Los vecinos de Pinar de Chamartín, Virgen del Cortijo y Sanchinarro paralizan el proyecto de Metro de Madrid que amenazaba su seguridad y su tiempo: “¡La L1 se queda!”

Las asociaciones de vecinos del noreste de Madrid presentaron 49 alegaciones en contra del anteproyecto que buscaba dar acceso a transporte público al barrio Madrid Nuevo Norte

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Vecinos afectados por el anteproyecto de la Comunidad de Madrid que quiere pasar dos estaciones de metro de la línea 1 a la 4 durante la concentración a 7 de abril de 2026 (@madriznorte)
Los vecinos afectados por el anteproyecto se manifiestan ante la parada de metro de Pinar de Chamartín (@madriznorte)

Tras meses de movilización vecinal y un arduo trabajo legal a contrarreloj, los habitantes del noreste de Madrid han logrado una victoria histórica. Las asociaciones vecinales de Pinar de Chamartín, Virgen del Cortijo y Sanchinarro han anunciado con orgullo que la Línea 1 de Metro no sufrirá el temido recorte que amenazaba con aislar sus barrios del centro de la capital. “¡La L1 se queda!”, han celebrado en un emotivo comunicado al que ha tenido acceso Infobae. Los representantes vecinales confirman de este modo que el lema que ha resonado en las calles de la ciudad durante las últimas semanas “hoy es ya una realidad”.

El punto de inflexión que desencadenó esta gran noticia tuvo lugar el pasado jueves, 11 de junio, cuando los representantes de las tres asociaciones afectadas mantuvieron una reunión crucial en la Asamblea de Madrid. En este importante encuentro participaron Ignacio Catalá, diputado y secretario de Transportes del PP de Madrid, junto a Carlos González, diputado y presidente del PP de Chamartín. Durante la cita, la administración autonómica ha comunicado oficialmente que, tras haber estudiado las 49 alegaciones presentadas frente al Estudio Informativo de la “Nueva Línea de Metro en Madrid Nuevo Norte”, el Partido Popular ha tomado la firme decisión de “no tocar la estación Pinar de Chamartín, y mantener la L1 en la misma”.

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La redirección de la Línea 1 se ha diseñado para que los futuros vecinos de 'Madrid Nuevo Norte' tengan acceso al Metro de Madrid
La Alternativa 5 del anteproyecto que la Comunidad de Madrid quiere aplicar en Metro (Cedida)

Aislamiento y riesgos estructurales que amenazaban al noreste de Madrid

Recordemos que el proyecto que se iba a llevar a cabo era una de las cinco alternativas que contemplaba el Ayuntamiento para dotar de transporte público al barrio Madrid Nuevo Norte. Aunque a primera vista era una buena noticia para los futuros residentes, lo cierto es que su naturaleza escondía varios inconvenientes para los barrios del noreste de Madrid. Concretamente, el anteproyecto que publicó la Comunidad de Madrid en marzo planteaba quitar las paradas de Bambú y Pinar de Chamartín de la Línea 1, pasándolas a la Línea 4, obligando a los usuarios a alargar sus viajes y realizar transbordos en la saturada estación de Chamartín.

La noticia cayó “como una jarra de agua fría” sobre los residentes, según confesó Amalia Campos, presidenta de la asociación de Sanchinarro. Bajo la misma mirada, Jesús Viacambre, presidente vecinal de Pinar de Chamartín, advirtió que el plan iba a dejar a “entre 180.000 y 200.000 personas sin una conexión” directa, afectando dramáticamente a la numerosa población mayor y a los trabajadores de la zona empresarial de Virgen del Cortijo. “Hemos luchado muchísimo por tener lo que tenemos”, recordaba Mari Paz Orsolich, lamentando que el proyecto echaba por tierra el esfuerzo histórico por conectar sus barrios. “No puedes desvestir a un santo para vestir a otro”, reclamaban los vecinos.

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Pero si había un factor que preocupaba enormemente a los vecinos: fue que la opción elegida era la que suponía “un mayor dispendio de fondos públicos” y “la única que introduce riesgos estructurales significativos sobre infraestructuras públicas existentes”. La obra entrañaba una “extraordinaria complejidad”, amenazando instalaciones críticas subterráneas del Canal de Isabel II y Adif, y aumentaba los riesgos de seguridad en caso de evacuación.

Los residentes del noreste de Madrid se han concentrado frente a la parada de metro de Pinar de Chamartín al grito de ‘La línea 1 se queda’, para tumbar el anteproyecto autonómico que quiere dar al ‘Madrid Nuevo Norte’ su acceso al centro y que supondrá un riesgo

La alternativa número 5 “ya no se va a realizar”

Afortunadamente, hoy, esa incansable lucha vecinal ha logrado frenar un anteproyecto que hubiera transformado sus vidas para siempre, demostrando que la unidad ciudadana ha salvado la Línea 1. Como relatan los representantes de las asociaciones vecinales en el comunicado, en la reunión se les ha garantizado expresamente que la infraestructura “no se va a tocar” y que la alternativa número 5 “ya no se va a realizar”. Aunque las asociaciones reconocen en su escrito que por el momento desconocen “cuál es la opción adoptada” finalmente, ya que no se les informó del nuevo trazado, celebran que “lo que está claro es que podremos coger como hasta ahora la L1 en la estación Pinar de Chamartín sin hacer transbordo en Chamartín”.

Asimismo, han manifestado su deseo de que la nueva ruta “elegida por los técnicos y el propio partido sea la más conveniente para todos”. La resolución de este conflicto ha generado un profundo alivio y agradecimiento entre los vecinos. Las asociaciones han aprovechado su comunicado para “felicitar y agradecer a todas las personas implicadas”, destacando que este hito es “fruto del entendimiento, del sentido común, de la interlocución y de una respuesta masiva de la población civil”. Igualmente, han puesto en valor el respaldo institucional de las Juntas de Distrito de Chamartín y de Hortaleza, el apoyo indispensable de los medios por su cobertura y el “buen trabajo realizado entre las asociaciones, que siempre lo ha hecho en equipo y velando por el interés común general”.

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