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Quién es Jaime Campaner, el penalista experto en juicios con jurado elegido por Begoña Gómez: defendió a Rafa Mir, a un hijo de Jordi Pujol y al abogado de Sadam Hussein

Su experiencia en juicios con Tribunal de Jurado, una especialización poco habitual dentro de la abogacía penal española, explica el relevo en la defensa de la mujer del presidente del Gobierno cuando el procedimiento se dirige ya hacia la vista oral

El abogado Jaime Campaner a su llegada a la Audiencia Provincial de Valencia para defender al futbolista Rafa Mir (Jorge Gil / Europa Press)
El abogado Jaime Campaner a su llegada a la Audiencia Provincial de Valencia para defender al futbolista Rafa Mir (Jorge Gil / Europa Press)
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Begoña Gómez ha decidido cambiar de abogado cuando su procedimiento judicial entra en la fase más delicada. Tras dos años representada por el exministro socialista Antonio Camacho durante la instrucción de la causa, la mujer del presidente del Gobierno ha puesto ahora su defensa en manos de Jaime Campaner, un nombre que ocupa desde hace años un lugar destacado entre los penalistas españoles y cuya trayectoria tiene un rasgo que explica, en buena medida, esta elección: es uno de los abogados con mayor experiencia en juicios con jurado popular.

La Audiencia Provincial de Madrid confirmó recientemente que Gómez será juzgada por un tribunal integrado por nueve ciudadanos por los presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación que siguen vivos en la causa instruida por el juez Juan Carlos Peinado. Con la investigación prácticamente cerrada, el escenario ya no pasa tanto por discutir diligencias o recurrir resoluciones, sino por preparar una vista oral en la que la capacidad para explicar un caso y construir un relato ante un jurado adquiere una importancia decisiva. Es precisamente en ese terreno donde Campaner ha cimentado buena parte de su prestigio profesional.

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Su llegada, además, ha venido acompañada de su primer movimiento procesal. Nada más asumir la defensa solicitó al juez ampliar de cinco a quince días el plazo para presentar el escrito de defensa, alegando la complejidad del procedimiento y el volumen de documentación que debía estudiar antes de fijar la estrategia que seguirá en el juicio.

Del aula a las grandes salas de vistas

Aunque su nombre suele aparecer vinculado a algunas de las causas judiciales más conocidas de los últimos años, Jaime Campaner siempre ha combinado la práctica de la abogacía con una sólida formación académica.

Mallorquín de origen, se licenció en Derecho por la Universidad de las Islas Baleares como número uno de su promoción, mérito que le valió el Premio Extraordinario de Licenciatura. Después amplió su formación con un máster en Derecho Penal Económico Internacional en la Universidad de Granada y culminó su recorrido universitario con un doctorado en Derecho Procesal por la Universidad Complutense de Madrid, también reconocido con el Premio Extraordinario de Doctorado.

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Durante varios años ejerció además como profesor asociado de Derecho Penal en la Universidad de las Islas Baleares, una faceta que siempre ha convivido con su actividad en los tribunales.

Su interés por el proceso penal quedó reflejado en su tesis doctoral, “La confesión precedida de la obtención inconstitucional de fuentes de prueba”, un estudio centrado en las consecuencias jurídicas de las pruebas obtenidas con vulneración de derechos fundamentales. La obra fue posteriormente publicada y una de sus ediciones contó con un prólogo firmado por el magistrado del Tribunal Supremo Manuel Marchena.

El abogado Jaime Campaner (EFE)
El abogado Jaime Campaner (EFE)

El abogado de las causas complejas

Con el paso de los años, Campaner ha orientado su carrera hacia el derecho penal económico y los procedimientos de especial complejidad. Desde su despacho, Campaner Law, con sedes en Palma, Ibiza y Madrid, ha defendido a empresarios, directivos, cargos públicos y particulares en investigaciones que, en muchos casos, han ocupado durante meses las portadas de los medios de comunicación.

Su nombre comenzó a sonar con fuerza durante el ‘caso Nóos’, donde asumió la defensa del empresario Salvador Trinxet en una de las investigaciones por corrupción más relevantes de las últimas décadas.

Después llegaron otros procedimientos de enorme repercusión. Ha participado en el juicio seguido en la Audiencia Nacional contra la familia Pujol, ejerciendo la defensa de Josep Pujol Ferrusola; también ha representado al expresidente de Sacyr Luis del Rivero en distintas piezas del ‘caso Villarejo’ y ha intervenido en el conocido ‘caso Cursach’, una de las mayores investigaciones por corrupción desarrolladas en Baleares, como abogado del exjefe de la Policía Local de Palma Joan Miquel Mut.

Más recientemente volvió a situarse en primera línea al asumir la defensa del futbolista Rafa Mir tras ser investigado por una presunta agresión sexual. Desde el primer momento sostuvo que las relaciones habían sido consentidas y resumió el estado de la investigación con una frase que tuvo amplia repercusión: “El partido acaba de empezar”, insistiendo en que el procedimiento apenas había iniciado su recorrido judicial.

Entre los clientes que han pasado por su despacho también figuran empresarios vinculados al ámbito financiero, directivos de grandes compañías y personalidades relacionadas con el FC Barcelona y su presidente, Joan Laporta, además de otros asuntos de dimensión internacional. Y es que la proyección de Campaner también ha cruzado las fronteras españolas. Entre los clientes que han pasado por su despacho figura Giovanni Di Stefano, el controvertido abogado italiano que alcanzó notoriedad internacional por defender, entre otros, al expresidente iraquí Sadam Hussein.

Especialista en convencer a un jurado

Sin embargo, si hay un elemento que distingue a Jaime Campaner de otros penalistas es su especialización en los procedimientos ante el Tribunal del Jurado.

No se trata únicamente de conocer el Código Penal o la jurisprudencia del Tribunal Supremo. En este tipo de procesos la estrategia cambia por completo. La defensa debe ser capaz de trasladar cuestiones jurídicas complejas a nueve ciudadanos sin formación en Derecho, ordenar los hechos con claridad y construir un relato comprensible alrededor de la prueba practicada durante el juicio.

El magistrado considera que hay riesgo de fuga de la mujer de Pedro Sánchez y cree que sus escoltas podrían colaborar a que la llevase a cabo.

Esa experiencia, poco habitual dentro de la abogacía penal española, le ha convertido en uno de los profesionales más reconocidos en esta materia. Además de intervenir en numerosos procedimientos con jurado, también ha impartido formación especializada sobre este tipo de procesos.

Esa es precisamente la experiencia que ahora incorpora la defensa de Begoña Gómez. Después de una instrucción marcada por recursos, declaraciones y resoluciones judiciales, el procedimiento entra en una fase completamente distinta. La batalla ya no se librará tanto en los escritos procesales como en la sala de vistas. Y será allí donde Jaime Campaner, uno de los abogados españoles más acostumbrados a dirigirse a un jurado popular, asumirá el reto de intentar convencer a los nueve ciudadanos que tendrán que decidir el futuro judicial de la esposa del presidente del Gobierno.

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