
A muchas personas les ha ocurrido: pese a intentar mostrarse amigables al conocer por primera vez a alguien o al estar en un sitio con gente desconocida, parecen no despertar ningún interés en los demás. Las primeras interacciones muchas veces no evolucionan como se espera.
En este contexto, son muchos los que achacan esa distancia que se percibe en la otra persona como un indicativo de que no se es lo suficientemente atractivo, divertido o interesante. En ese intento por entender lo ocurrido, por tanto, suelen buscarse explicaciones en defectos propios, analizando gestos realizados o palabras dichas.
Sin embargo, ¿y si el problema no estuviera tanto en lo que somos, sino en cómo nos mostramos? La manera en la que nos percibimos a nosotros mismos influye directamente en cómo interactuamos con los demás. Esa interacción, a su vez, condiciona la respuesta que recibimos.
“¿Y si te dijera que no es que siempre te rechacen o que ligues poco, sino que la culpable de todo es tu falta de autoestima?”, plantea la psicóloga Laura Abellán (@menteyraices). Su reflexión conecta con una idea que la psicología lleva décadas explorando: la relación entre la percepción propia y la respuesta social.

La autoestima influye en las relaciones sociales
Tal y como explica la experta, en 1984 el psicólogo social Mark Snyder analizó cómo la autoestima influye en la manera en que nos comportamos sin darnos cuenta. Primero evaluó el nivel de autoestima de varios participantes: si se sentían cómodos al interactuar, si se percibían como personas interesantes o atractivas. Después, los puso a conversar con desconocidos.
Los resultados fueron reveladores. “Las personas con baja autoestima hablaban poco, evitaban la mirada, sonreían menos y transmitían inseguridad en su tono y en su postura”, explica Abellán. Es decir, su lenguaje no verbal y su actitud comunicaban incomodidad, incluso antes de que el contenido de la conversación pudiera generar interés o rechazo.
La reacción de los interlocutores fue casi automática. “Los desconocidos que hablaban con ellos, independientemente de lo atractiva o de lo interesante que fuera la persona con la que estaban hablando, reaccionaban igual que reaccionamos todos cuando alguien parece estar incómodo: hacían menos preguntas, mostraban menos calidez y la conversación se volvía más superficial”, añade la psicóloga.
Este patrón encierra una de las claves del fenómeno. “La persona que tenía miedo al rechazo, sin querer, estaba provocando ese mismo rechazo que tanto temía. Una auténtica profecía autocumplida”. El temor inicial no solo condiciona la actitud, sino que termina generando la respuesta que se intentaba evitar.
El estudio, según Abellán, apunta a una conclusión importante: “Muchas veces no te rechazan por cómo eres o por quién eres, sino porque tus miedos o tus complejos te hacen protegerte de más sin darte cuenta”. Esa protección excesiva actúa como una barrera invisible que dificulta la conexión con los demás. “Cuando crees que no eres suficiente, sin querer, tu cuerpo se cierra y claro, los demás perciben que no pueden entrar”.
Por eso, la autoestima no solo afecta al bienestar interno, sino también al tipo de relaciones que construimos. “Mejorar tu autoestima no solo transforma cómo te sientes, también transforma tus relaciones, tus posibilidades y, en definitiva, lo que recibes de los demás”, concluye la experta.
Últimas Noticias
Cuánto cuesta un gramo de oro en España, hoy viernes 24 de abril
El metal precioso ha registrado ganancias en los últimos meses ante la alta incertidumbre que hay en los mercados

Víctor Espuig, médico: “Deja de usar ChatGPT para consultar dudas cuando estás enfermo, está demostrado que el 50% de las respuestas que da son erróneas”
El profesional insiste en que la consulta médica presencial sigue siendo insustituible

La estrategia de Joaquín Torres para poner fin a la guerra con su hermano por la herencia familiar: “Me niego a estar veinte años de juicios”
Mientras le ofrece sellar la paz, el arquitecto de los famosos ha denunciado públicamente la situación como funcionario de su hermano tras ser condenado por apropiación indebida

Jesús Sánchez, chef Michelin: “Mi tortilla favorita la hago con patata, cebolla bien pochada, huevo, queso que funda y cebollino por dentro”
El chef del triestrellado Cenador de Amós comparte con sus seguidores los mejores trucos para preparar una tortilla de patatas excelente

Un estudio revela que los monos juegan de manera similar a los humanos
Al igual que los niños y adultos, algunos primates pueden participar en juegos de “hacer como si”, interpretando escenarios y objetos que solo existen en la mente


