Salir a cenar o hacer planes con desconocidos: la nueva forma de hacer amigos para combatir la soledad y volver a conectar de verdad

En una sociedad cada vez más desvinculada, comienzan a extenderse apps, plataformas y comunidades para conocer gente nueva más allá de las pantallas

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Una nueva tendencia comienza a extenderse por las ciudades españolas: apps para conocer gente nueva, por ejemplo, saliendo a cenar con desconocidos. (Freepik)
Una nueva tendencia comienza a extenderse por las ciudades españolas: apps para conocer gente nueva, por ejemplo, saliendo a cenar con desconocidos. (Freepik)

La soledad no deseada ha pasado a considerarse la epidemia silenciosa del siglo XXI. Pese a que vivimos en un mundo cada vez más hiperconectado gracias a las redes sociales y las plataformas digitales, la cercanía física y emocional se ha deteriorado, en parte por la influencia del ritmo frenético de la vida en las grandes ciudades y la disociación que este genera.

Los datos muestran que son muchas las personas que, pese a la idea de que el mundo digital ofrece oportunidades de conexión y acercamiento, aseguran sentirse ahora más solas. Según los resultados de 2024 del barómetro del Observatorio Soledades, impulsado por la Fundación ONCE, uno de cada cinco adultos de entre 18 y 60 años en España asegura sentirse solo.

Ante este contexto, comienza a surgir y extenderse en la actualidad una tendencia que aprovecha las oportunidades del mundo digital para generar conexiones en la vida real: las apps y comunidades para conocer gente nueva y hacer amigos. Es el caso de POPULIT o We Are Mussa.

Cenar con desconocidos para conectar y volver a lo auténtico

POPULIT es una web y aplicación que permite a sus usuarios salir a cenar con personas desconocidas. “Somos una comunidad que queremos volver a lo real, algo que consideramos que se ha perdido, y vivir la experiencia de conectar con otras personas cara a cara”, explica a Infobae su creador, Rodrigo Gómez.

Rodrigo Gómez, fundador de POPULIT. (Cedida)
Rodrigo Gómez, fundador de POPULIT. (Cedida)

La historia de POPULIT comenzó en enero de 2023, primero en formato web; el año pasado, en septiembre de 2025, lanzaron la aplicación móvil. “Siempre quise crear algo que impactara de forma positiva en la sociedad. Y qué mejor forma de hacerlo que facilitando algo tan humano como conectar de forma real”.

En POPULIT, una vez que el usuario se registra y establece sus intereses, el algoritmo le propone mesas a las que puede apuntarse, compuestas por tres a seis personas con afinidades similares. El factor sorpresa es importante, por lo que, en lugar de tener una foto de perfil, los usuarios pueden elegir como icono una silla personalizada que los represente. Además, hay un sistema de rascas a través del que se pueden descubrir pequeñas pistas del resto de los asistentes. Junto a los planes semanales que ofrecen, la aplicación cuenta con otras experiencias temáticas dedicadas, por ejemplo, a fans de Los Simpsons, aficionados a los juegos de mesa o solteros.

“El precio medio de la experiencia es de siete euros, que cubre toda la organización, coordinación y gestión. Y luego cada persona paga directamente en el restaurante lo que consume”, explica el fundador de POPULIT, que desde que cuenta con la aplicación ha focalizado sus experiencias en Madrid.

Las personas que utilizan este servicio es muy variada, con edades que van desde los 25 a los 60 años. Todos ellos, sin embargo, comparten el deseo de “ampliar su círculo social” y “vivir experiencias nuevas”. “Otros sienten que simplemente el ritmo del día a día es muy complicado en las ciudades grandes y hace que sea más difícil conocer gente”, explica Gómez.

En POPULIT, los usuarios eligen una silla personalizada para que el resto de los comensales puedan imaginar su estilo y personalidad. (Montaje Infobae con imágenes de Freepik y POPULIT)
En POPULIT, los usuarios eligen una silla personalizada para que el resto de los comensales puedan imaginar su estilo y personalidad. (Montaje Infobae con imágenes de Freepik y POPULIT)

Es por este motivo por el que más del 90 % de sus usuarios se apuntan solos a las cenas, aunque POPULIT da la oportunidad de ir con un acompañante. Gómez explica que el porcentaje restante suelen ser personas para quienes es su primera experiencia, pero que luego muchas veces repiten solas.

Clubs, talleres y actividades: una comunidad para mujeres

Daniela y Estefanía cofundaron We Are Mussa a raíz de su propia frustración: tener muchas ganas de hacer cosas y no tener con quién. “Éramos mujeres con ambición, curiosidad y ganas de hacer cosas nuevas, pero sin un espacio que lo reuniera todo de forma auténtica”, explican a este medio.

Se dieron cuenta de que esto no era algo que les ocurriese solamente a ellas: “Muchas estaban en la misma situación; nuevas en la ciudad, en transición profesional o personal, o simplemente queriendo ampliar su círculo de forma más alineada”, señalan. “Nos dimos cuenta de que era un espacio que muchas mujeres estaban buscando: formar su tribu, sentirse parte de algo y unirse más entre ellas mismas”.

En We Are Mussa cuentan con clubs de desayuno, talleres y otras actividades. (Freepik)
En We Are Mussa cuentan con clubs de desayuno, talleres y otras actividades. (Freepik)

Fue así como surgió We Are Mussa, una comunidad de mujeres en la que, a través de una membresía mensual de 29,99 euros, se ofrece participar en todo tipo de experiencias para conocer gente nueva —como clubs de cocina, running y lectura, entre otros—, así como viajes y otras actividades por pagos adicionales, como cenas y talleres. “No queríamos crear otra app para hacer amigas. Queríamos crear un contexto donde las conexiones pasaran de forma natural, haciendo cosas juntas”.

Actualmente We Are Mussa tiene 620 miembros y cuenta con lista de espera para entrar. “Esto nos permite cuidar mucho la experiencia y mantener la calidad de la comunidad”. Son mujeres que suelen tener entre 23 y 38 años y que, pese a que tienen aficiones y vidas distintas, hay algo que las une: “Tienen ganas de probar cosas nuevas y salir de la rutina”.

Soledad y desconexión en un mundo cada vez más digital

La psicóloga Olaya Alcaraz explica a Infobae que la creciente epidemia de soledad está influida por un profundo cambio en la manera en la que socializamos. Las personas que han crecido con Whatsapp y las redes sociales interactúan de una forma “mucho más globalizada, más online todo el rato”: “Se ha perdido un poco esa cultura de salir al barrio”.

Estas relaciones, además, se hacen “muchas veces sin ver la cara de la otra persona, sin ver la reacción que tiene, sin poder reaccionar en tiempo real”. “Creo que eso hace que cambie este modelo y que nos sintamos más solos”, explica la experta.

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Esto no solo ocurre en personas jóvenes; tampoco únicamente en la tercera edad, sino incluso “en gente de 40-50 años que a veces se muda a otra ciudad o acaban de salir de una relación de mucho tiempo y que se ven con mucha dificultad para conocer gente de su edad. Tampoco tienen el dónde, sobre todo en ciudades muy grandes en las que no conoces a tus vecinos”.

En este sentido, Alcaraz señala que estas aplicaciones, plataformas y comunidades que te permiten conocer gente nueva que tiene las mismas expectativas con respecto a ese encuentro pueden ser “bastante beneficiosas”: “Abren la puerta a lo que ya conocemos, lo que ya está totalmente instalado en nuestra vida, que es conocer gente nueva de una forma distinta”.

Rodrigo, Daniela y Estefanía, aunque son conscientes de la existencia de esta soledad, consideran que este no es el único factor por el que las personas deciden unirse a sus proyectos. “Yo creo que realmente el problema está en que vivimos en un mundo digitalizado que cada vez nos arrastra más”, explica el fundador de POPULIT. “Hay una necesidad creciente de volver a lo auténtico, de mirar a los ojos a alguien mientras que estás hablando. Vivimos en un mundo hiperconectado, pero estamos desconectados”.

Pese a que las redes sociales nos permiten mantenernos conectados, la pérdida del contacto físico y emocional cercano provoca desvinculación y disociación en la sociedad. (Freepik)
Pese a que las redes sociales nos permiten mantenernos conectados, la pérdida del contacto físico y emocional cercano provoca desvinculación y disociación en la sociedad. (Freepik)

En esto coinciden las creadoras de We Are Mussa: “Las redes sociales nos conectan superficialmente, pero no crean vínculos reales”. De hecho, muchas de las personas que forman parte de su plataforma ya tienen amigos. “Lo que buscan no es solo compañía, sino estímulo, novedad y una comunidad con intención”.

“Más que la soledad, vemos una necesidad muy clara de formar parte de algo. Especialmente en ciudades grandes como Madrid, donde mucha gente viene de fuera y busca construir nuevos círculos”.