José Manuel Felices, médico, advierte sobre los peligros de poner muchas alarmas al dormir: “Cada golpe de despertador supone un pico de tensión arterial que afecta a tu corazón”

Tener una buena rutina de sueño es clave para evitar posponer la alarma

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Persona posponiendo el despertador. (Freepik)
Persona posponiendo el despertador. (Freepik)

Para gozar de buena salud y la energía suficiente que permita afrontar todas las actividades del día, es fundamental descansar bien. Aunque la mayoría de las personas no le dé la importancia que se merece, el momento de despertarse es clave.

Una de las personas que conoce esto a la perfección es José Manuel Felices, médico que publica contenido en redes sociales. En uno de los últimos vídeos que ha subido a su cuenta de TikTok (@doctorfelices), ha profundizado en la repercusión del despertador a nivel fisiológico.

Las consecuencias de poner muchas alarmas

“Cada golpe de despertador supone un pico de tensión arterial que afecta a tu corazón”, afirma el especialista. De hecho, retrasar la alarma en varias ocasiones tiene un impacto negativo. Según Felices, posponerla una sola vez puede evitar un despertar abrupto desde la fase de sueño profundo, colaborando con la adaptación del organismo al inicio del día.

Sin embargo, cuando se repite el retraso, se producen microdespertares continuos. Esta fragmentación del sueño alarga la sensación de cansancio y da la impresión de que el descanso no ha sido suficiente.

El especialista sugiere programar la alarma veinte minutos antes del momento en que se debe salir de la cama y posponerla una única vez. Levantarse tras la segunda alarma permite comparar la diferencia respecto a hacerlo con la primera, y ayuda a que el cuerpo se adapte mejor.

En personas que han dormido menos de siete horas o presentan hipertensión, se recomienda buscar métodos de despertar más graduales, como la entrada de luz natural en la habitación. La iluminación progresiva activa el organismo de forma suave y contribuye a un inicio de jornada menos estresante para el corazón.

Dormir con el wifi encendido (TikTok)

Claves para establecer una rutina de sueño efectiva

Construir una rutina de sueño que verdaderamente contribuya al bienestar general va más allá de la simple cantidad de horas dormidas. El primer paso consiste en elegir un horario fijo tanto para acostarse como para levantarse, incluso los fines de semana. Esta regularidad favorece la sincronización de los ritmos circadianos, los cuales son responsables de controlar procesos fundamentales como la secreción de hormonas y la temperatura corporal.

El ambiente en el que se duerme es otro factor determinante. La habitación debe estar oscura, silenciosa y a una temperatura moderada para evitar interrupciones del sueño. El uso de cortinas opacas o dispositivos de bloqueo de ruido puede marcar una diferencia significativa en la calidad del descanso.

Evita la exposición a pantallas luminosas por lo menos una hora antes de acostarse es importante, ya que la luz azul de móviles, tablets y ordenadores inhibe la producción de melatonina, una hormona clave para conciliar el sueño.

Se recomienda establecer hábitos relajantes previos a dormir, como la lectura tranquila, escuchar música suave o practicar ejercicios de respiración. La cena debe ser ligera y consumirse al menos dos horas antes de ir a la cama, limitando el consumo de cafeína, alcohol y comidas pesadas durante las dos horas previas.