El acuerdo entre España y EEUU para las bases de Rota y Morón: la “autorización previa” que impide su uso en los ataques a Irán

El pacto firmado en 1988 establece tres principales límites a EEUU que refuerzan el control español

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Base aérea de Morón, en Sevilla (EFE/ Raúl Caro/Archivo)
Base aérea de Morón, en Sevilla (EFE/ Raúl Caro/Archivo)

“España concede a los Estados Unidos de América el uso de instalaciones de apoyo y otorga autorizaciones de uso en el territorio, mar territorial y espacio aéreo españoles para objetivos dentro del ámbito bilateral o multilateral de este Convenio. Cualquier uso que vaya más allá de estos objetivos exigirá la autorización previa del Gobierno español”, recita el capítulo 2 del Convenio de Cooperación firmado entre ambos países en 1988.

Este apartado del pacto alcanzado hace más de 30 años es al que se agarra el Gobierno para asegurar que EEUU no puede emplear sin previo consentimiento las bases de Rota y Morón, en Cádiz y Sevilla, para sus ataques en Oriente Medio. El conflicto iniciado el pasado domingo por el Ejecutivo de Donald Trump e Israel ha exigido un posicionamiento mundial, y España ha decidido desmarcarse de toda acción militar.

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Existía la incógnita de si EEUU se había beneficiado de su presencia en el Mediterráneo con las bases españolas para llevar buques y aviones a la región arábiga. El Gobierno, en palabras de la ministra de Defensa, Margarita Robles, o del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha negado que esto haya ocurrido. Tras comunicar que no se permitiría emplear las bases en esta guerra, el ejército estadounidense ha comenzado a retirar aviones del suelo español.

El destructor estadounidense 'USS Oscar Austin' en una foto de archivo (Europa Press/Contacto/U.S. Navy)
El destructor estadounidense 'USS Oscar Austin' en una foto de archivo (Europa Press/Contacto/U.S. Navy)

El acuerdo exige la autorización de España

La presencia estadounidense en España se remonta a décadas atrás. Concretamente a 1953 con los Pactos de Madrid, bajo la Dictadura de Franco. Fue un intercambio que buscaba la apertura del país al panorama internacional. En aquel momento, junto a las dos actuales, se permitió la entrada estadounidense en bases de Zaragoza y Torrejón de Ardoz (Madrid). No obstante, este acuerdo fue renovado en 1988, actualizándose al Convenio actual.

El pacto firmado a finales de los años 80 establece tres principales límites a EEUU. El primero es que España mantiene plena soberanía sobre su territorio, mar y espacio aéreo. De esta forma, es el último responsable de su control. El segundo es que las Fuerzas Armadas españolas conservan el mando de las bases, aunque los norteamericanos puedan gestionar sus fuerzas y equipos.

El tercer punto que protege el control español es la necesidad de “autorización previa”. El acuerdo se alcanzó con motivos de defensa conjunta “dentro del ámbito bilateral o multilateral”. De esta manera, una decisión única por parte de los estadounidenses, en este caso desplegar aviones o buques desde Rota y Morón y emplearlas para abastecer los ataques, no figura dentro de lo acordado.

El espacio aéreo sobre Irán, vacío tras los ataques de EEUU e Israel (AFP)

España rechaza “apoyar” los ataques

Las bases españolas no han proporcionado apoyo a los recientes ataques contra Irán, según aseguró Margarita Robles durante su visita a Armilla (Granada). La ministra de Defensa afirmó que “no se ha dado ningún tipo de asistencia a estos ataques” y subrayó que el convenio con Estados Unidos debe respetar el marco de la legalidad internacional. El Ejecutivo español ha optado por no permitir acciones unilaterales y decidió no poner los servicios de las bases a disposición para operaciones militares.

Robles puntualizó que “las bases no van a prestar apoyo más que si fuera necesario desde un punto de vista humanitario”. Tras la decisión española, Estados Unidos comenzó la retirada de aviones de las instalaciones, asumiendo que no podría emplearlas según sus planes en el conflicto de Oriente Medio. “Son aviones americanos y su ejército decide lo que realiza con ellos”, recordó la ministra. También negó cualquier uso previo de las bases para estas operaciones, lo que ya había adelantado José Manuel Albares.