Los cocineros coinciden: “Los ajos con brotes son seguros para el consumo, pero tienen un sabor claramente diferente”

Los expertos nos recomiendan la mejor manera para almacenar las cabezas de ajo en nuestra despensa, nunca en un sitio húmedo como la nevera

Guardar
Ajo germinado con brotes (Freepik)
Ajo germinado con brotes (Freepik)

¿Alguna vez has ido a echar mano de un diente de ajo de tu despensa y te has encontrado con un pequeño brote verde saliendo del mismo? Si esta situación te resulta algo familiar, es posible que te hayan surgido algunas dudas, la primera de ellas en referencia a cuestiones de seguridad alimentaria. ¿Acaso es seguro comer un diente de ajo germinado?

Primero, hemos de entender qué ocurre para que nuestro ajo se transforme de esta manera. Cada diente de ajo tiene un pequeño brote en el centro, denominado germen. Con el tiempo, este se desarrolla hasta convertirse en una nueva planta de ajo, un proceso que se potencia si este se almacena en un ambiente cálido y húmedo. Así lo explica el chef Michael Handal en un artículo publicado por Real Simple. Pasado el tiempo suficiente, “los brotes atravesarán la parte superior del diente a medida que comienza a formarse una nueva planta de ajo”, explica Handal.

Se trata de un proceso completamente natural, aunque el tiempo que tarda en producirse depende de cómo se almacena el ajo. “Si el ajo que se trae del mercado y se almacena en un lugar oscuro, con aire fresco y a temperatura ambiente, debería durar varios meses”, afirma Handal. Pero si se almacena en el frigorífico, un entorno especialmente húmedo, puede brotar muy rápidamente, posiblemente en solo unas semanas. Lo mismo ocurre si se almacena cerca de patatas, ya que los gases naturales de este tubérculo provocan que el ajo madure más rápidamente.

La buena noticia es que este proceso no supone una amenaza para nuestra salud. Tanto el germen verde como los brotes resultantes son comestibles, según afirma Handal. Algo similar opina también Stefan Ng, el cocinero y creador de contenido detrás de la marca Shaunson Explains.

Cuidado con el sabor

“¿Se puede comer ajo germinado? ¿Son estos brotes verdes peligrosos para la salud? La respuesta es no", comienza explicando el experto. Contrariamente a la creencia popular, el ajo germinado es perfectamente seguro para el consumo, y así lo reafirma este creador de contenido, experto en desvelar los secretos más curiosos sobre nuestros alimentos. Sin embargo, explica Stefan, hay un factor más que hemos de tener en cuenta, pues estos ajos germinados “tienen un sabor claramente diferente”.

Pero, ¿a qué sabe el ajo germinado? “El centro verde tiene un sabor suave a hierba, pero el diente en sí empieza a tener un sabor amargo”, aclara el cocinero. Esto se debe a que los azúcares naturales del ajo fresco se destinan a alimentar este nuevo crecimiento, dejándonos con “un diente de ajo de sabor amargo y picante”. ¿Podemos usarlo entonces para cocinar nuestros platos? Stefan aclara que, en el caso de que el ajo no sea el protagonista de nuestra receta, no notaremos demasiado la diferencia.

“El uso de ajo germinado no tendrá un gran impacto en tu plato si no es el sabor principal. Pero si vas a preparar pan de ajo, alioli o un simple espagueti con aceite de oliva y ajo, te recomiendo que utilices ajo fresco”, concluye en su vídeo.