Michael J. Fox desafía el pronóstico médico sobre el Parkinson y afirmó: “La actuación prolongó mi vida”

El intérprete de 65 años repasó su recorrido profesional y su vínculo con la investigación científica en una entrevista con The Hollywood Reporter, donde también confirmó su participación en la cuarta temporada de “Shrinking”

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Michael J. Fox convive con el Parkinson desde 1991 y convirtió el diagnóstico en una lucha pública y personal de 35 años (AP)
Michael J. Fox convive con el Parkinson desde 1991 y convirtió el diagnóstico en una lucha pública y personal de 35 años (AP)

El diagnóstico de una enfermedad neurodegenerativa suele marcar un antes y un después en la vida de cualquier persona. En el caso de Michael J. Fox, esa frontera no significó un límite, sino un punto de partida para una lucha pública y personal que ya suma 35 años.

El actor, conocido internacionalmente por su trabajo como Marty McFly en “Volver al futuro”, enfrenta el Parkinson desde 1991. Contra las previsiones iniciales tras su diagnóstico, continuó vinculado a la actuación y desarrolló una amplia labor pública a través de la investigación y la concientización sobre el Parkinson mediante la fundación que lleva su nombre.

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Según informó The Hollywood Reporter, los médicos le advirtieron que podría continuar actuando solo 10 años tras su diagnóstico. Fox desafió ese pronóstico y prepara su regreso a la cuarta temporada de la serie “Shrinking”, de Apple TV, 25 años después del plazo estimado por los especialistas.

Michael J. Fox sentado en una silla junto a Deborah W. Brooks de pie, ambos frente a un fondo gris. Se ve el logotipo de The Hollywood Reporter
Michael J. Fox desafió el pronóstico médico sobre el Parkinson y prepara su regreso en la cuarta temporada de “Shrinking” (@hollywoodreporter/Instagram)

La actuación prolongó mi vida y la ha hecho interesante de una manera que no creía posible”, afirmó el actor de 65 años en diálogo con el medio estadounidense.

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Una fundación con impacto global

En el año 2000, Fox decidió canalizar su experiencia hacia la ciencia. Junto a Deborah W. Brooks, fundó la Michael J. Fox Foundation (MJFF), con el objetivo de descubrir nuevos tratamientos y, en última instancia, una cura para el Parkinson.

La organización destinó más de USD 3.000 millones a investigación y financiamiento de ensayos clínicos. Actualmente, existen 180 programas de desarrollo de fármacos en fase experimental que cuentan con el respaldo de la fundación, de acuerdo con The Hollywood Reporter.

Brooks, quien previamente desarrolló su carrera en el sector financiero, asumió el liderazgo ejecutivo de la MJFF y aportó una visión profesionalizada al trabajo filantrópico.

La Michael J. Fox Foundation financió más de 3.000 millones de dólares en investigación para nuevos tratamientos y una cura del Parkinson (REUTERS)
La Michael J. Fox Foundation financió más de 3.000 millones de dólares en investigación para nuevos tratamientos y una cura del Parkinson (REUTERS)

“Cuando empezamos, casi ningún tratamiento había llegado a la fase de ensayos clínicos en humanos. Hoy en día, hay alrededor de 180 programas de desarrollo de fármacos para el Parkinson en fase de ensayos clínicos”, detalló Brooks.

Para el final del 2026, la organización prevé alcanzar los USD 700 millones en nuevos compromisos, lo que representa casi el triple de lo invertido por el gobierno estadounidense en el año anterior.

Visibilidad y activismo: el rostro de una comunidad

Durante siete años, el actor mantuvo en reserva su diagnóstico. Cuando decidió hacerlo público, asumió el desafío de convertirse en referente para una comunidad de pacientes históricamente invisibilizada.

Necesitaba normalizarlo y ser así siempre. Dije: ‘No tengo que ocultar esto. Al diablo con la vanidad’”, recordó Fox, quien reconoció el valor de exponer su experiencia personal en los medios y ante el Senado de Estados Unidos.

Michael J. Fox hizo público su diagnóstico de Parkinson después de siete años y asumió un papel de visibilidad para los pacientes (REUTERS)
Michael J. Fox hizo público su diagnóstico de Parkinson después de siete años y asumió un papel de visibilidad para los pacientes (REUTERS)

La decisión de no ocultar los efectos de la enfermedad, incluso durante sus comparecencias públicas, generó un fuerte impacto social. El actor relató que solía ingresar en salas de chat bajo anonimato para conocer la percepción de la comunidad sobre su caso.

Trayectoria profesional y nuevos desafíos

A pesar de las dificultades propias del Parkinson, Fox nunca abandonó por completo la actuación. Tras su éxito en “Family Ties” y “Spin City”, el actor sumó papeles en “Boston Legal”, “Rescue Me” y “The Good Wife”, entre otras producciones.

Su interpretación en “Shrinking” marcó un nuevo hito: “Esta fue la primera vez que interpreté a alguien que interactuaba con otra persona que padecía Parkinson”, expresó Fox a The Hollywood Reporter.

En la serie comparte escenas con Harrison Ford, quien interpreta al Dr. Paul Rhoades. Fox destacó el compromiso del actor de 84 años al abordar un personaje con esa condición: “No sabía qué esperar de Harrison porque es conocido por ser un tipo estoico y gruñón, pero en realidad es un encanto. Fue muy afectuoso y me recibió con los brazos abiertos”.

Michael J. Fox en Shrinking
El actor retomó la actuación tras una pausa de seis años y su papel en “Shrinking” le valió una nominación al Emmy (Apple TV/REUTERS)

El regreso de Fox a la pantalla se produjo después de una pausa de seis años, motivada por las dificultades en el habla que le provocaba la enfermedad. El actor se comunicó con el creador de “Shrinking”, Bill Lawrence, para sumarse a la producción.

No me he retirado, pero si no volviera a actuar, sería por una muy buena razón. Dejo que el Parkinson tome las decisiones por mí”, aseguró Fox, quien actualmente está nominado al Emmy por su papel en la serie.

Innovación y esperanza científica

El trabajo de la fundación del actor impulsó avances en la detección y el tratamiento del Parkinson. El desarrollo de biomarcadores que permiten diagnosticar la enfermedad antes de la aparición de los síntomas y la investigación con células madre constituyen dos de los ejes de innovación más sobresalientes.

También logró transformar la relación entre la comunidad médica y los pacientes, al fomentar el protagonismo de quienes conviven con la enfermedad. Brooks explicó que hace dos décadas muchos síntomas no se asociaban correctamente al Parkinson y que la falta de información dificultaba el diagnóstico y el tratamiento.

“Los conocimientos científicos que provienen directamente de la experiencia y los datos de los pacientes son los verdaderos aceleradores, y ahora el panorama parece más prometedor que nunca”, puntualizó la ejecutiva.

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