“La comedia nunca fue mi ambición”, reconoció Simon Pegg al recordar su paso por la Royal Shakespeare Company

El actor y guionista, conocido por la trilogía del Cornetto y por Misión Imposible, asumió el papel de Danny en The Undeclared War para demostrar que su registro dramático va mucho más allá del humor

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Simon Pegg afirmó que The Undeclared War le permitió asumir por primera vez un papel dramático protagonista y apartarse de la imagen ligada a la comedia (Peacock)

Asociado en más de una oportunidad con las mejores comedias británicas, Simon Pegg busca dejar atrás las risas al asumir, por primera vez, un rol dramático protagonista. En esta serie, el reconocido actor se pone en la piel de Danny, un jefe de operaciones del Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ), en The Undeclared War.

En una entrevista con The Sunday Times, Pegg explicó que aceptó la serie de Channel 4 para demostrar que también podía actuar en un registro dramático, después de años en los que quedó asociado al humor y muchos dieron por sentado cuáles eran sus límites como intérprete.

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En un estudio fotográfico del norte de Londres, el actor y guionista Simon Pegg presentó ese giro como un ajuste de trayectoria más que como una ruptura.

Pegg recordó que su aspiración inicial estaba más cerca de la Royal Shakespeare Company que de la televisión cómica. “La gente hace suposiciones sobre mí y sobre lo que hago”, señaló.

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Simon Pegg y Tom Cruise
Simon Pegg sostuvo que la comedia nunca fue su ambición y recordó que su aspiración inicial estaba más cerca de la Royal Shakespeare Company

“Podrías ser el hombre más divertido del mundo y aun así todo el mundo te vería como un payaso, no como alguien con cierto oficio. Así que una parte de mi decisión de hacer esto fue que Peter se arriesgó conmigo para interpretarlo en serio por una vez, y una parte de ti quiere decir: ‘Miren, también puedo hacer esto’”, agregó.

Cómo la comedia marcó su carrera

Su nombre quedó unido a Spaced y después a la trilogía del Cornetto, formada por Muertos de risa, Hot Fuzz: super policías y Una noche en el fin del mundo. Ese recorrido, junto con sus apariciones en 6 películas de Misión Imposible, consolidó una imagen muy vinculada al humor.

Él mismo admitió ante The Sunday Times que ese encasillamiento llegó aunque nunca hubiera planeado su carrera de ese modo. “La comedia nunca fue mi ambición. Pero Spaced me permitió hablarle a mi gente. Jess y yo sentíamos que nadie escribía comedias de situación sobre personas de nuestra edad que dijeran algo sobre nuestras vidas, y cuando apareció Spaced, mis pares empezaron a acercarse a mí, lo cual fue agradable”.

Muertos de risa – Shaun of the dead (Dir. Edgar Wright, 2004)
Simon Pegg vinculó Muertos de risa y Una noche en el fin del mundo con conflictos familiares y con su experiencia personal del alcoholismo

Pegg también relató cómo esa relación con el público convivió con cierta resistencia a verlo en otros registros. “Pero aun así, la gente empezó a decir: ‘¡Ah, te has ido a Hollywood!’”, comentó. “¡Vivo en Potters Bar!”, agregó.

El costado personal de su cambio

Para el actor, sus personajes siempre estuvieron atravesados por vivencias propias. Al hablar de Muertos de risa y Una noche en el fin del mundo, vinculó conflictos familiares y alcoholismo con la forma en que construyó a Shaun y a Gary.

“Pero eso es lo que es el arte”, dijo. “Emociones del mundo real, tragedia real. Siempre defendí escribir sobre lo que uno conoce. Así que, en Spaced, sabía exactamente cómo era vivir en un piso y fumar marihuana todo el tiempo y, con Gary, pude poner de verdad dolor detrás de sus ojos, porque yo había pasado por eso”, agregó.

El actor contó que lleva 16 años sobrio y recordó que antes de ingresar en Priory en 2010 bebía mucho cuando estaba deprimido (REUTERS/Henry Nicholls)
El actor contó que lleva 16 años sobrio y recordó que antes de ingresar en Priory en 2010 bebía mucho cuando estaba deprimido (REUTERS/Henry Nicholls)

Pegg lleva 16 años sobrio y contó, según The Sunday Times, que antes de ingresar en Priory en 2010 bebía mucho cuando estaba deprimido y llegaba a perder el conocimiento durante días en viajes a Hollywood.

“Estaba nervioso”, dijo sobre el momento en que habló públicamente de ello en 2018. “Y no es que dé por sentado que cualquier cosa que diga tenga importancia, pero si alguien encontraba alguna conexión... Estupendo. Porque pasar por el dolor puede ser muy solitario”, añadió.

Ese material íntimo, explicó, también atraviesa su vida familiar con Maureen Pegg y su hija Matilda Pegg, de 17 años. “El amor expresado es mejor que el amor reprimido”, afirmó. “Solo queríamos intentar criar a la mejor hija posible, y lo hicimos”, agregó.

Qué lo atrajo de The Undeclared War

The Undeclared War
The Undeclared War también atrajo a Simon Pegg por su cercanía biográfica con GCHQ y por su preocupación por el mundo que heredará su hija (Prime Video)

El contexto de The Undeclared War también le resultó cercano por razones biográficas. Pegg creció a unas ocho millas de la sede de Cheltenham, donde está GCHQ, y recordó que en plena tensión nuclear de los años 80 aquel entorno le parecía inquietante y atractivo a la vez.

El actor retomó su inquietud por el presente y por el mundo que recibirá su hija. “Últimamente me encontré pensando un poco más en eso”, dijo. “Tengo una hija de 17 años y este es el mundo que está heredando”, añadió.

En la entrevista con The Sunday Times, también se mostró selectivo sobre lo que quiere hacer en esta etapa. “¿Por qué debería ser esa la cima de la ambición de un actor?”, planteó al hablar de los papeles en franquicias de superhéroes. A los 56 años, Pegg dejó claro que ya no elige proyectos con la misma lógica que antes.

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