El brote de gusano barrenador afecta a 5,000 animales en El Salvador

Las autoridades y los productores sostienen que, aunque el foco sanitario parece estar bajo control gracias a las campañas recientes y las lluvias intensas, el riesgo de nuevos episodios de infestación todavía persiste en el país

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Las autoridades y los productores
Las autoridades y los productores sostienen que, aunque el foco sanitario parece estar bajo control gracias a las campañas recientes y las lluvias intensas, el riesgo de nuevos episodios de infestación todavía persiste en el país. (Fotografía ilustrativa)

El brote de gusano barrenador que irrumpió en El Salvador a finales de 2024 logró afectar a cerca de 5,000 animales, aunque representantes del sector ganadero aseguran que la situación está actualmente controlada.

A pesar de la disminución sostenida de casos y la eficacia de las campañas sanitarias recientes, las autoridades y los productores insisten en que la amenaza persiste y es indispensable no relajar las medidas preventivas para evitar futuros rebrotes, según informó radioyskl.

En junio y julio de 2025, Mateo Rendón, coordinador de la gremial, señaló que la incidencia del gusano barrenador mostró un descenso progresivo.

Las lluvias intensas del invierno tuvieron un papel fundamental en la reducción del brote. Pruebas realizadas ese mismo año en el norte de San Miguel y Morazán apenas permitieron detectar dos casos entre más de 2,000 animales revisados, cifra que contrasta con el aumento explosivo de la plaga registrado meses atrás.

Rendón recalcó que el parásito no ha sido erradicado y enfatizó la importancia de la vigilancia. Sostuvo que el brote permanece “a bajo perfil” y bajo control, pero advirtió: “No está erradicado”, llamando a mantener la atención constante sobre heridas y a reforzar los protocolos de prevención.

“Desde junio o julio ya no volvió a salir otro caso humano”, precisó en referencia a la coordinación entre las autoridades de Agricultura y Salud que permitió contener la transmisión en personas.

La incidencia del gusano barrenador
La incidencia del gusano barrenador mostró un descenso progresivo. REUTERS/Daniel Becerril

El origen del brote se remonta a diciembre de 2024, cuando el gusano barrenador ingresó al país por la zona oriental, tras más de treinta años de ausencia.

Rendón indicó que “nos agarró desprevenidos”, ya que no existían ni productos ni protocolos activos para combatir una plaga considerada erradicada. La velocidad de propagación fue clave, favorecida por la capacidad de la mosca de trasladarse hasta 200 kilómetros.

La expansión de los casos partió en Morazán y se extendió por Bajo Lempa, San Miguel y más tarde a Ahuachapán. Según Rendón, enero de 2025 fue particularmente crítico: “Fue un boom en enero”, relató sobre el proceso en el que los focos de infestación se multiplicaron rápidamente. El diagnóstico tardío y la inexistencia de mosca estéril –técnica empleada para la erradicación hace tres décadas– obligaron a priorizar acciones directas en el campo.

Los principales impactos se concentraron en el ganado bovino, especialmente entre pequeños productores con entre dos y cincuenta animales. Aunque el total de reses afectadas superó las 5,000 cabezas, Rendón aseguró que “todas logramos recuperarlas”, salvo una pérdida estimada de 40 a 50 animales en la primera fase del brote.

Se tuvo una pérdida estimada
Se tuvo una pérdida estimada de 40 a 50 animales en la primera fase del brote. REUTERS/Fredy Rodriguez/File Photo

Las mascotas también resultaron perjudicadas, en particular los perros, con un estimado de 20,000 casos notificados en todo el país. El Ministerio de Salud desplegó campañas de vacunación en áreas urbanas y rurales para mitigar los contagios en animales domésticos.

Humanos también sufrieron el impacto: Rendón confirmó que se atendieron cerca de diez casos en personas, localizados en su mayoría en el Bajo Lempa y en Usulután. Estos pacientes recibieron atención inmediata y, tras las acciones coordinadas, no se reportaron nuevos casos en la población humana desde mediados de 2025.

La Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena y el Ministerio de Agricultura convocaron a las organizaciones ganaderas para definir la estrategia de respuesta nacional. Las primeras acciones se enfocaron en territorio, adaptándose a la falta de herramientas biológicas disponibles previamente.

La expansión de los casos
La expansión de los casos partió en Morazán y se extendió por Bajo Lempa, San Miguel y más tarde a Ahuachapán. REUTERS/Enea Lebrun

La resistencia actual del sector descansa en la experiencia acumulada estos meses y en la insistencia sobre la prevención. Rendón hace un llamado a mantener la vigilancia y a no descuidar el control de las heridas en animales para evitar una reactivación inesperada de la plaga, como ha ocurrió en otros países vecinos.