El Gobierno busca retomar el proceso de desinflación con absorción de pesos y un dólar que se mantiene a la baja

El 2,9% del índice de febrero sorprendió porque por lo general es un mes con menor estacionalidad. El equipo económico sigue apelando a la ortodoxia para reanudar el proceso de desaceleración

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El Gobierno refuerza la política
El Gobierno refuerza la política monetaria para retomar el proceso de desinflación. REUTERS/Matias Baglietto

Con el telón de fondo del alto dato de inflación de febrero, el Gobierno optó por curarse en salud. Como consecuencia, el Tesoro retomó en la licitación de deuda de ayer una refinanciación superior al 100 por ciento. El 108% refinanciado implica en la práctica una mayor absorción de la liquidez que inyecta el Banco Central cada día que compra reservas.

“El registro de la licitación previa -donde el rollover se situó excepcionalmente por debajo del 100%- por ahora debe leerse como un evento puntual que no señalizó un cambio en la estrategia contractiva de fondo, con un rollover en lo que va del año que también se ubica en 108% acumulado”, explicaron desde Puente.

La gran variedad de bonos en pesos que se licitaron hacía suponer que el Gobierno tomaría una actividad agresiva para contener la expansión monetaria. Finalmente colocó deuda por $10,4 millones, por encima de los 9,64 billones que vencían.

La lectura de la decisión tomada por el Tesoro luce bastante clara. El objetivo es mantener bajo control al cantidad de dinero para contener el aumento de la inflación de los últimos meses.

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La contracción monetaria que vienen llevando especialmente el Tesoro pero también el Central tiene como contrapartida una importante caída en la cotización del dólar en las últimas semanas. La divisa vuelve a transformarse así en un ancla anti inflacionaria. Ayer el tipo de cambio mayorista cerró por debajo de los 1.400 pesos.

El refinanciamiento mayor al 100% implica absorción neta de pesos del mercado, lo que es consistente con la política de mantener la liquidez contenida.

“El mensaje central respecto a la demanda del mercado se concentró en la preferencia por la cobertura inflacionaria, con un fuerte apetito por los instrumentos de la curva CER que absorbieron la mayor parte de las ofertas adjudicadas.”, explicaron desde Puente.

De hecho los bonos que ajustan por inflación son los de mayor rendimiento real, ya que pagan hasta 8% por encima de la inflación anual. “Esta validación de la curva CER frente a la tasa fija sugiere que los inversores priorizaron la protección contra el IPC en un escenario de liquidez excedente”, agregaron.

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El índice de precios de febrero, que arrojó un 2,9%, se ubicó bien por encima de la expectativa de los analistas. Luis “Toto” Caputo ensayó una lectura benévola del dato: “La economía argentina todavía se encuentra en una etapa de corrección de precios relativos, tras acumular décadas de acumular distorsiones”.

Luego agregó que “el superávit fiscal, el control estricto de los agregados monetarios consistente con el proceso de desinflación y la mejora del balance del BCRA son prioridades para el Gobierno”.

El 2,9% de febrero obedeció solo parcialmente a los aumentos de tarifas, que es donde más se nota la distorsión de precios relativos. Luego hubo aumentos significativos en el rubro alimentos y bebidas (3,3%) y la inflación núcleo (que excluye productos estacionales y regulados) subió hasta 3,1 por ciento.

El nuevo dato implica que hace diez meses ya que la inflación no baja, luego del piso del 1,5% registrado en mayo del 2025. Marzo tampoco viene fácil, sobre todo después del aumento de la nafta que ya acumula 8% en el mes. El incesante incremento del barril de petróleo es muy probable que también se traslade parcialmente a los surtidores.

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La buena noticia, en todo caso, es la caída cambiaria que incluso significó una caída del precio del dólar en las últimas semanas.

En la primera semana de marzo la suba de alimentos y bebidas fue solo 0,4% según la consultora EcoGo, que calculó que en todo el mes podría ubicarse en 2,5 por ciento. Pero se trata de una expectativa demasiado optimista, considerando que la guerra con Irán está presionando sobre la inflación en todas parte del mundo.

Respecto al financiamiento en moneda extranjera, la colocación del nuevo bono ARGBON27 (AO27) a una tasa de 5,59% valida la continuidad de la estrategia oficial de profundizar el crédito en dólares bajo jurisdicción local.

“Este enfoque -indicaron desde Puente- permite al Gobierno seguir utilizando el mercado doméstico para la gestión de su programa financiero, apoyado en un apetito de los inversores locales que esperamos se mantenga firme en las próximas emisiones, permitiendo al Tesoro gestionar sus compromisos sin depender exclusivamente del acceso a los mercados internacionales”.