
Los principales acreedores de la Argentina manifestaron este martes la necesidad de llegar a un rápido acuerdo con el Gobierno para acelerar un acuerdo que evite el default.
Con este objetivo, se reunieron con dos actores clave del proceso: el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.
En un almuerzo que se desarrolló en el despacho de Massa, se habló sobre la negociación clave que lleva adelante el Gobierno para reestructurar unos 70.000 millones de dólares.
Tanto con Guzmán como con Massa estuvieron ejecutivos de Gramercy, Pimco, Fintech, BlackRock, Ashmore, Macrosinergy y el banco organizador del viaje, JP Morgan.

El ministro Martín Guzmán también se reunió con estos ejecutivos.
Por otro lado, el equipo económico esta semana continúa el diálogo en Buenos Aires con la misión del FMI que lideran Julie Kozack y Luis Cubeddu. El objetivo es avanzar hacia la revisión de las cuentas públicas argentinas en el marco del artículo IV del Fondo (aunque este viaje ya se asemeja bastante a esta auditoría) y de un programa para postergar el pago de la deuda de 44 mil millones de dólares.
La misión también se reunió con el equipo del ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) que conduce Mercedes Marcó del Pont; en este último caso analizaron la trayectoria de la recaudación -que se ubica 10 puntos debajo de la inflación- y las medidas para mejorarla. Mañana estarán en el Banco Central que preside Miguel Pesce.

Un vocero del organismo multilateral indicó a Infobae que “el equipo del FMI que visita actualmente Buenos Aires sigue progresando con su trabajo; ha tenido reuniones muy productivas con funcionarios del Ministerio de Economía en los últimos dos días. Las reuniones son de carácter técnico y están orientadas a profundizar la comprensión del programa económico de las autoridades, incluso su estrategia de deuda”. Las reuniones seguirán hasta este viernes, sin un comunicado final, a diferencia de lo que ocurrió en la misión anterior.
El rol de Massa
Con entidad propia, pero alineado a la estrategia presidencial, Massa los recibió por ser un habitual interlocutor del peronismo con el sector privado. En su oficina comieron una frugal entrada de tomate y queso muzzarela y luego bife de chorizo, salvo para una invitada vegana.
El funcionario les aclaró que el ministro cuenta con el apoyo de todo el arco político para encarar las negociaciones en forma dura, tal como lo reflejó el amplio apoyo de la ley de sustentabilidad de la deuda. Además, les detalló las medidas que está adoptando el Gobierno para mejorar la situación externa del país: aumento de las exportaciones y la nueva ley de promoción de las inversiones hidrocarburíferas, entre otras iniciativas. Massa les pidió que trabajaran en forma unificada con Guzmán y que lo hagan de buena fe.
A su vez, los fondos se mostraron muy inquietos por la lentitud del proceso ante quien fuera un actor clave cuando se desempeñó como jefe de gabinete del gobierno de Cristina Kirchner para tratar de que la Argentina saliera del default en 2008.
En aquel momento, negoció en nombre de la presidenta con un grupo de bancos y con los fondos de inversión más agresivos una quita importante. A cambio, les pidió que desistieran de sus reclamos judiciales en Nueva York, pero la iniciativa chocó con la resistencia del ex presidente Néstor Kirchner.
Ahora, Massa es uno de los interlocutores de estos acreedores, junto con Guzmán, que esta semana designó a Lazard como agente financiero y a Bank of America y HSBC como bancos colocadores.
El presidente de la Cámara baja se reunirá mañana en Brasilia con su par Rodrigo Maia. A su regreso, impulsará una ley para sancionar con dureza a los funcionarios que tomen deuda para financiar gasto corriente.

El siguiente paso es la consulta de 10 días con los acreedores, la formulación de la propuesta –que a priori incluía un road show que podría suspenderse por el coronavirus– y el canje.
Para publicar la oferta, el Gobierno debe enviar previamente el documento 18K ante la comisión nacional de valores de los Estados Unidos (SEC, según su sigla en inglés) con el detalle de la propuesta y de la situación del país.
Aunque el cronograma fijado por Economía afirmaba que el proceso concluiría a fin de este mes, la mayoría de los inversores cree que las negociaciones se extenderán si la oferta oficial no resulta demasiado atractiva.
A la vez, el Gobierno tiene como límite financiero el mes de mayo, cuando debe pagar más de USD 5.500 millones de deuda en dólares, entre el Boden 2020 y el Club de París.
Por lo tanto, para algunas consultoras y bancos, crecen las chances de un default si las partes no se ponen rápidamente de acuerdo.
El ministro ya dejó en claro en su paso por el Congreso que el Gobierno cree que primero la economía debe crecer y luego pagar la deuda, aunque para muchos economistas e inversores el orden es inverso.
Para llegar a un acuerdo, el Gobierno no enfrentará un panorama sencillo, debido a la heterogeneidad de los inversores. De hecho, Research for Traders identificó a tres grupos:

-Los más beligerantes (20 fondos liderados por el fondo Monarch Capital y asesorados por el abogado Dennis Hranitzky, patrocinante de Paul Singer en el conflicto del kirchnerismo con los acreedores entre 2005 y 2015).
-Los más constructivos, donde anida el grupo que quiso acordar con la Provincia de Buenos Aires y que fracasó por el rechazo de Fidelity a la propuesta del gobernador Axel Kicillof. Asesorados por Mens Sana y UBS, cuentan en sus filas con Rowe Price y Hans Humes, quien ha sido quien jugó más en favor de un acuerdo.
-Los colaborativos se ubican a mitad de camino e incluyen al “Grupo de los Cinco”, asesorados por el estudio White & Case. Aunque no tienen la mayoría necesaria para cerrar un acuerdo, sin ellos no puede existir un final feliz.
Seguí leyendo:
Últimas Noticias
Cuáles son las dos variables clave para saber qué ocurrirá en 2027 con el dólar, según un informe privado
Una consultora analizó la evolución reciente de las cuentas corriente y financiera del balance de pagos y los determinantes del clima cambiario en la antesala electoral. Dudas sobre los supuestos del programa financiero
Un banco de EE.UU. relativizó el riesgo electoral argentino y destacó la estabilidad del dólar, pero alertó por la deuda
Un informe del Citi remarcó que los fundamentos macroeconómicos se sostienen, pero puso el ojo en el cronograma de vencimientos del 2027 y en la importancia de la acumulación de reservas

“Aduana interna”: un municipio bonaerense pretende cobrar $37.000 de peaje por un trecho de 5 kilómetros a cada camión que pasa por la localidad
Ya adjudicó el esquema a una firma privada por 20 años. Entidades empresarias y del transporte denuncian que la iniciativa es inconstitucional. Afectaría un corredor clave del comercio exterior, en medio del debate sobre la competitividad y el “costo argentino”

¿Inserción en el mundo y desacople interno?: las exportaciones sostienen la economía de Milei, mientras el mercado local se debilita
El ingreso de divisas por el comercio exterior es el principal impulsor del crecimiento y la base de la estabilización cambiaria

Subsidios a la luz, el gas y el transporte: cuánto bajaron con Milei y qué falta para llegar a la “tarifa plena”
El Gobierno redujo entre 57% y 59% el gasto destinado a energía y transporte desde 2023, pero el Estado aún cubre en promedio el 45% del costo de los servicios en el AMBA




