Guido Sandleris, presidente del BCRA y sus colaboradores en el directorio analizan con detenimiento el resultado del REM y ajustar sus previsiones monetarias y financieras para el resto del año (Nicolás Stulberg)
Guido Sandleris, presidente del BCRA y sus colaboradores en el directorio analizan con detenimiento el resultado del REM y ajustar sus previsiones monetarias y financieras para el resto del año (Nicolás Stulberg)

Uno de los efectos inmediatos del reperfilamiento de los vencimientos de la deuda del Tesoro de corto plazo y posterior control de cambios, aunque parcial fue el ajuste en sentido claramente negativo de todas las  proyecciones macroeconómicas del consenso del mercado.

No sólo eso, un claro reflejo de las dificultades que les surgieron a los analistas locales y extranjeros, de consultoras, pero también de bancos y de universidades, tras el notable cambio de escenario político y sus efectos económicos y financieros para la  Argentina fue la notable disminución de los participantes del Relevamiento de Expectativas de Mercado que respondieron al habitual llamado del Banco Central, fueron 39, cuando habitualmente superan largamente los 53 estudios.

En la síntesis que difundió el BCRA se destacan:

Inflación: Los especialistas estiman que en agosto se habría elevado de 2,2% en julio a habría sido de 4,3% mensual, una tasa de variación superior a la registrada durante los primeros siete meses del año (3,3% mensual promedio). La aceleración no se detendrá allí, sino que tras el salto cambiario de $45 a un pico de $63 que busca estabilizarse en torno a $55 a $58 en los segmentos minoristas y mayoristas, y sus efectos sobre los precios de los alimentos, en particular, y del resto de los transables con el exterior, en general, proyectan para el corriente mes un salto a 5,8%, la tasa más alta en 12 meses.

Con semejantes picos, y pisos que no se imaginan por debajo de 3% para el resto el año, los participantes del REM le informaron al Central un cierre de año con una suba de Índice de Precios al Consumidor en un rango de 55% en el nivel general y de 58% en la núcleo, el indicador que excluye los efectos estacionales y los valores administrados por el Gobierno.

Producto Bruto Interno Ahora se proyecta una profundización del escenario recesivo que afectan principalmente al comercio, la industria y la construcción, de 1,4% a 2,5% de caída, con un apreciable arrastre negativo para el próximo año, al punto que de un modesto aumento de 2% que esperaban apenas un mes atrás el promedio del mercado espera ahora una contracción de 1,1 por ciento.

Tasa de interés: el valor de referencia de política monetaria los respondentes del REM lo ubican en un sendero levemente descendente desde el pico actual de un 86% anual a 7 días,  a  80% a fines de septiembre hasta alcanzar 73,2% anual en diciembre de 2019.

Tipo de cambio nominal promedio tras el pico $62 que tocó al cierre de agosto y que ahora busca acomodarse por debajo de $60, la previsión del conjunto de los estudios privados para el promedio de septiembre se ubicó en ese nivel de $60 por dólar , y a partir de ahí, acorde con un escenario de muy alta inflación proyecta una suba a $66,7 para el cierre del año. Acumularía un salto de 65,7% en todo 2019, superior en  10 puntos porcentuales a la tasa de inflación.

El mercado proyecta para todo 2019 una suba del tipo de cambio de 66%, unos 10 puntos porcentuales por arriba de la tasa de inflación

Déficit fiscal primario la conjunción de expectativas recesivas más profundas que que la esperada un mes atrás, y la decisión del Gobierno de atenuar el impacto negativo de la devaluación sobre los presupuestos de las familias argentinas, se estima superará con creces el efecto de la mejora nominal de la recaudación derivada del impuesto inflacionario. De ahí que el promedio de los 39 respondentes del REM estiman que 2019 cerrará con un rojo de las finanzas públicas antes del pago de intereses de la deuda de $142,6 miles de millones, superior en casi 40% al que proyectaban a fines de julio.

De ahí las trabas que surgieron para que el Fondo Monetario Internacional apruebe el sexto desembolso del giro del acuerdo stand-by ampliado un año atrás a USD 57.000 millones, que en esta oportunidad estaba previsto que fuera de unos USD 5.400 millones. Sin embargo, no está dicha la última palabra, dependerá de los mensajes que reciba el directorio de la entidad del Gobierno actual y del principal candidato del partido opositor, Alberto Fernández, dado el singular  resultado que obtuvo en las PASO.

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