El Banco de Pagos Internacionales, con sede en Suiza, es conocido como el “Banco Central de los bancos centrales”
El Banco de Pagos Internacionales, con sede en Suiza, es conocido como el “Banco Central de los bancos centrales”

La brutal caída del precio de los bonos gatilló una situación que el Gobierno no tenía prevista. Se trata de la devolución anticipada de unos USD 2.600 millones que prestó un consorcio de bancos al Tesoro. Las entidades ya enviaron cartas para notificar al Gobierno sobre esta situación y se estima que no habrá acuerdo.

La devolución anticipada de este "repo" (que es un préstamo contra garantía de bonos) provocará automáticamente una caída de las reservas por un monto similar, es decir USD 2.600 millones. Pero el panorama podría ponerse aún más áspero si al consorcio de bancos privados se suma el Banco de Pagos Internacionales, que el año pasado también le prestó directamente al Central otros USD 3.000 millones por otra figura similar. Este organismo también estaría solicitando la cancelación del préstamo, otorgado hace un año.

Devolver anticipadamente los USD 2.600 millones tiene un costado favorable para el Tesoro, ya que junto al repago se cancela deuda por casi el triple de ese valor

¿Quiénes integran el consorcio de bancos que está exigiendo la devolución del préstamo, o "repo"? Aunque el Tesoro nunca terminó de informar oficialmente quiénes participaron, en principio serían estas entidades: Santander, HSBC, BBVA, Nomura, Citi y Credit Suisse. Según pudo averiguar Infobae, la mayoría de ellos envió  una notificación al Gobierno para exigir el repago anticipado, en particular para cumplir con la cláusula legal del contrato.

Santiago Bausili, secretario de Finanzas reconfirmado en su puesto por el flamante ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, será quien llevará adelante desde mañana las negociaciones con los bancos para determinar los pasos a seguir.

Santiago Bausili, secretario de Finanzas (Nicolás Stulberg)
Santiago Bausili, secretario de Finanzas (Nicolás Stulberg)

Para el Gobierno no tiene sentido mantener este préstamo vigente. Esto se debe a que requeriría pagar una altísima tasa de interés y reponer garantías en efectivo, ante la caída de los bonos, por lo que el costo se multiplicaría.

Además, cancelando el "repo" se recuperarían bonos entregados en garantía (especialmente Bonar 24 pero también otros papeles) por una cifra que superaría los USD 6.000 millones. Esto se debe a que originalmente se entregaron títulos como "colateral" por más del doble del préstamo original otorgado por los bancos.

La resolución de esta negociación es inminente y no pasaría de esta semana, ya que las cláusulas originales del contrato se encuentran vencidas ante la fuerte caída de la paridad de los bonos. Por otra parte, nadie espera que el Gobierno incumpla a esta altura con esta obligación, por la pésima señal que significaría para los mercados.

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