Los trabajadores de una de las plantas de Arcor, una de las alimenticias más grandes del país
Los trabajadores de una de las plantas de Arcor, una de las alimenticias más grandes del país

El sector de la alimentación cerró anoche a última hora el acuerdo paritario con un incremento del 30% para este año y un 8% de recomposición por el poder adquisitivo perdido durante 2018. El año pasado, la actividad había terminado el año con una suba del 41% (25% inicial más 15% adicional en diciembre).

Es una de las paritarias grandes que faltaba concretarse (tiene a 80.000 trabajadores), además de la de Camioneros, cuyo acuerdo fue presentado por las partes pero aún no fue homologado por la cartera laboral. Además, también resta el acuerdo de Sanidad de las clínicas.

Las partes venían negociando desde los últimos meses y no se ponían de acuerdo, pero finalmente el gremio que dirige Rodolfo Daer y los empresarios de la industria alimenticia llegaron a un acuerdo que contempla un aumento total del 38%, pero con un amplio escalonamiento y el pago no remunerativo de las cuotas hasta noviembre. "Fue el mejor acuerdo posible dentro de la realidad que vivimos. Si las fábricas estuvieran produciendo más, el aumento se hubiera terminado de concretar en noviembre y no en marzo como finalmente acordamos", afirmó Daer a Infobae.

El acuerdo consiste en un aumento del 8% en concepto de recomposición por la paritaria del año pasado (que cerró en 41% con una inflación cercana al 48%), que será pagado 5% en mayo y 3% en septiembre como sumas no remunerativas que se incluirán a los básicos en noviembre.

A su vez, el 30% por el 2019 será pagado en cuotas bimestrales de la siguiente manera: 5% en mayo; 5% en julio; 3% en septiembre; 5% en noviembre; 7% en enero y 5% en marzo. También en este caso todos aumentos no sufrirán los descuentos hasta noviembre.

El titular del sindicato de la alimentación, Rodolfo Daer, se mostró conforme con el acuerdo
El titular del sindicato de la alimentación, Rodolfo Daer, se mostró conforme con el acuerdo

Uno de los argumentos principales para impulsar el escalonamiento y el carácter no remunerativo hasta noviembre fue la necesidad de mantener el programa "Precios Esenciales" y "Precios cuidados" en general, clave para el Gobierno en este momento preelectoral y de alta inflación.

"Del total, 26% se paga este año y 12% se pasa al año próximo", aseguró el secretario de la Federación Industrias de Productos Alimenticios (FIPA) y paritario, Marcelo Ceretti. El directivo agregó que en acuerdos de otros años tuvieron pagos no remunerativos también, pero no se postergaba tanto el aumento. "Dadas las dificultades de la actividad y el desfasaje que hubo en los ingresos con respecto a la inflación, había que mejorar el número, pero también dar financiamiento, y eso fue lo que acordamos finalmente", explicó Ceretti.

El acuerdo, que se extiende entre mayo y abril de 2020, también contempla dos revisiones, en diciembre y en marzo. Según el representante de FIPA, "implica un compromiso de sentarse a evaluar la situación de la inflación, la actividad de las empresas y si en esos momentos hay desfasajes del salario". Para Daer, en tanto, ese fue un logro del gremio "porque hoy existe un escenario económico hasta las elecciones", pero "luego, si gana la fórmula Fernández-Fernández, no se puede saber lo que va a pasar".

El titular del sindicato aseguró que el acuerdo fue aprobado ayer en el plenario, con 204 votos a favor y 5 en contra. Sin embargo, y pese a que remarcó que comprende la realidad de la industria, sostuvo que "hubiera sido mejor que la última cuota se dé en enero en lugar de marzo".

Las partes también acordaron un pago de $ 500 por trabajador por única vez para que sea destinado a la obra social, que el gremio venía advirtiendo que "está desfinanciada".

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