El presidente del BCRA, Guido Sandleris.
El presidente del BCRA, Guido Sandleris.

El Banco Central efectuó la subasta diaria de Letras de Liquidez (LELIQ), exclusivas para bancos y referencia para el sistema financiero, con renovada baja de rendimientos, frente a un mercado cambiario que exhibió un importante repunte para el dólar, sostenido por demanda por cobertura.

El Banco Central colocó este lunes $134.579 millones en LELIQ con un rendimiento en leve baja, a 61,237% en la tasa promedio de corte. La tasa máxima adjudicada en estas letras a ocho días de plazo fue de 61,749 por ciento.

Por decimoquinta rueda consecutiva cedieron los rendimientos, esta vez desde los 61,405% del viernes.

Frente a vencimientos por $132.266 millones este lunes, la entidad monetaria absorbió por este instrumento $2.313 millones, con los cuales lleva aspirados a través de LELIQ unos $189.243 millones desde comienzos de octubre, un monto equivalente al 16,1% de la Base Monetaria, en $1.175.655,6 millones al pasado 15 de noviembre.

En las últimas ruedas y frente a una caída de los rendimientos de las Letras de Liquidez, la divisa de los EEUU retomó el sesgo alcista, siempre dentro de la banda de fluctuación prevista por la entidad que preside Guido Sandleris.

"A pesar de la fuerte suba del dólar, el BCRA convalidó un nuevo recorte de la tasa de interés de referencia", sintetizaron desde Research for Traders, donde advirtieron que continuó "el desarme de posiciones por parte de fondos de inversión" tras la renovación parcial de vencimientos de LEBAC de la semana pasada, que implicó la vuelta a la plaza financiera de unos 122.000 millones de pesos.

Este lunes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) elogió la eficacia de la estrategia aplicada por el Banco Central y expresó que "el compromiso de las autoridades con un tipo de cambio determinado por el mercado fortalecerá la credibilidad del marco de política monetaria y aumentará la resistencia a los shocks externos", en un comunicado firmado por el jefe de la misión del organismo en Argentina, Roberto Cardarelli.

El BCRA mantuvo el sesgo contractivo de tasas por decimoquinta rueda seguida

Claro que utilizar tasas de interés tan altas tiene grandes costos en la macroeconomía y en la futura evolución del tipo de cambio y la inflación.

Un informe de Analogías describió que "en un contexto de fuerte incertidumbre macroeconómica, las exorbitantes tasas de interés vuelven inviable cualquier inversión productiva y no hacen más que incentivar la especulación financiera".

La consultora agregó que "si bien temporariamente los desembolsos del FMI y el nivel de la tasa de interés parecen haber contenido el tipo de cambio, esta ancla no es sostenible en el tiempo, por lo que se apuesta a la recesión de la actividad económica para frenar el drenaje de divisas".

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