La Unión Europea y el Reino Unido avanzan en planes para desplegar una misión naval internacional en el estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por donde circula cerca del 20% del petróleo comercializado en el mundo y que permanece afectado por el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Bruselas confirmó que evalúa ampliar la operación europea “Aspides” hacia esa zona estratégica, mientras Londres anunció nuevos recursos militares para una futura fuerza multinacional destinada a garantizar la navegación comercial.
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, sostuvo que la misión comunitaria ya desplegada en el mar Rojo podría extender sus funciones hacia Ormuz una vez que las condiciones de seguridad lo permitan.
PUBLICIDAD
“Las actividades podrían ampliarse al estrecho”, afirmó tras una reunión de ministros de Defensa de la UE en Bruselas.
La operación “Aspides” fue creada en 2024 para escoltar embarcaciones mercantes frente a los ataques de los rebeldes hutíes en el mar Rojo. Actualmente cuenta con tres buques militares europeos, pero Bruselas considera que podría transformarse en la contribución oficial del bloque a una coalición internacional más amplia liderada por Francia y Reino Unido.
Kallas explicó que no sería necesario crear una estructura completamente nueva. “Bastaría con cambiar el plan operativo”, declaró, aunque reconoció que para ello se necesitaría un aumento de barcos y capacidades militares aportadas por los Estados miembros.
PUBLICIDAD
Según indicó, varios gobiernos europeos ya manifestaron disposición para reforzar la misión.
El proyecto surge en medio de la presión internacional por la situación en Ormuz, bloqueado desde el inicio de la guerra regional iniciada tras los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. El cierre parcial de esa vía marítima generó fuertes tensiones en los mercados energéticos y disparó las preocupaciones por el suministro global de petróleo y gas natural.
Francia y Reino Unido impulsan una “coalición de voluntarios” integrada por más de 40 países para custodiar el estrecho una vez que disminuyan los combates. La intención es coordinar esa futura fuerza con la estructura naval europea ya existente para acelerar su despliegue y evitar duplicación de recursos.
PUBLICIDAD
El ministro británico de Defensa, John Healey, anunció que Londres destinará 115 millones de libras esterlinas adicionales para contribuir a la futura misión. El paquete incluye drones detectores de minas, sistemas antidrones, aviones de combate Typhoon y el destructor HMS Dragon, considerado uno de los buques más avanzados de la Marina británica.
“Será una misión defensiva, independiente y creíble”, afirmó Healey durante una cumbre virtual organizada junto a Francia con ministros de Defensa de decenas de países. El funcionario aclaró que la operación comenzará únicamente “cuando las condiciones lo permitan”.
El Ministerio de Defensa británico detalló además que Londres desplegará el sistema “Beehive” de embarcaciones no tripuladas y especialistas militares en operaciones de desminado. Otras naciones participantes también anunciaron contribuciones, aunque todavía no trascendieron detalles oficiales sobre sus aportes.
PUBLICIDAD
Pese al fortalecimiento militar, el gobierno británico insiste en que no participa directamente en los ataques contra Irán. Londres, sin embargo, permitió a Washington utilizar instalaciones militares británicas y reforzó su presencia en Medio Oriente desde el inicio de la crisis.
La iniciativa europea y británica aparece además en un contexto de creciente inquietud dentro de la OTAN y la UE por la vulnerabilidad de las rutas marítimas internacionales. El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y es clave para las exportaciones energéticas de Arabia Saudita, Irak, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
Mientras continúan las negociaciones entre Washington y Teherán para intentar sostener la frágil tregua vigente desde abril, el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió esta semana que el alto el fuego es “increíblemente frágil”.
PUBLICIDAD
En paralelo, Kallas expresó frustración por la lentitud de la industria militar europea para responder al aumento de la demanda de armamento desde el comienzo de la guerra en Ucrania y ahora también por la crisis en Medio Oriente.
“La industria no ha estado a la altura de nuestras expectativas en términos de producción”, reconoció la funcionaria estonia.

Las potencias occidentales consideran prioritario evitar que Irán mantenga capacidad de presión sobre el tránsito marítimo en Ormuz, un punto cuya estabilidad impacta directamente en la economía global, los precios de la energía y las cadenas internacionales de suministro.
(Con información de EFE, Europa Press, Reuters y AFP)
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Estados Unidos: identifican a una enzima como la responsable de la muerte de las crías de salmón chinook del Sacramento
Un equipo de 37 especialistas determinó que la anchoveta del norte contiene tiaminasa, la sustancia que provoca la deficiencia de tiamina responsable de la muerte del 40% al 50% de los alevines entre 2021 y 2024

Tensión en el Mar Rojo: los rebeldes hutíes dijeron que atacaron un buque de Arabia Saudita en el estrecho de Bab el-Mandeb
El grupo, aliado de Irán, reivindicó la operación a través de su agencia Saba. La ONU advirtió de un aumento del riesgo de una nueva escalada del conflicto en Yemen desde 2022
Alerta en Occidente: Corea del Norte disparó un nuevo misil a pocos días de las maniobras militares entre EEUU y Seúl
El proyectil fue lanzado desde Wonsan y cayó fuera de la zona económica exclusiva de Japón

Zelensky entregó a EEUU sus propuestas para poner fin a la guerra y alertó sobre una nueva convocatoria de tropas rusas
El presidente ucraniano pidió a Washington que aumente la presión sobre Moscú y fortalezca las capacidades defensivas de Kiev ante una eventual escalada

Así fans de Harry Potter lograron desviar un cable eléctrico de 430 millones de libras para salvar la tumba de Dobby en Gales
El director del proyecto Greenlink reveló en un pódcast que cientos de llamadas de seguidores de la saga obligaron a renegociar el trazado del interconector entre el Reino Unido e Irlanda, en servicio desde febrero de 2025


