(NA)
(NA)

El dato de que un 27,3% de la población está en situación de pobreza no sorprendió. Es que la vorágine de los últimos meses hizo pensar que el efecto devaluatorio y su transferencia a precios pegarían de lleno en la capacidad de la población de alcanzar a cubrir la canasta básica total. Pero la primera mitad del año aún mantuvo una fuerte oferta laboral y la aceleración en precios recién empezó a verse en el comienzo de la segunda mitad del año.

Sin embargo, dentro de esos 1,6 puntos que separan el dato de ayer con el de la segunda mitad de 2017 (25,7%), se esconde una distribución geográfica que sorprende no solo por subas importantes, sino por casos donde la cantidad de pobres respecto de la población de las provincias terminó cayendo.

A pesar de que el dato nacional creció, solo en unas pocas provincias se vio una suba del desempleo. En 10 de las 24, el desempleo aumentó respecto a fines de 2017. En ese grupo se destacan Santiago del Estero (+6,4 puntos porcentuales), Jujuy (+6,1) y La Rioja (+4,8) como el podio de las que mayor pobreza incorporaron.

De los que bajaron, la caída más importante se observó en Chaco, donde entre fines de 2017 y mediados de 2018 el porcentaje de población en situación de pobreza experimentó una baja de 10,4.

Le siguieron San Luis y Río Negro, con reducciones de 5,9 y 5,1.

En términos nominales, los centros urbanos con el menor nivel de pobreza fueron los de la Ciudad de Buenos Aires (11,2%) y en Ushuaia (10,4%), mientras que las regiones con el mayor nivel de desempleo están concentradas en el interior del país, como Santiago del Estero (44,7%) y Corrientes (36,8%).

Seguí leyendo: