Federico Sturzenegger comenzó a adaptar las tasas a la nueva meta de inflación (Télam)
Federico Sturzenegger comenzó a adaptar las tasas a la nueva meta de inflación (Télam)

"Si bien se estima que el IPC de diciembre reflejará el fuerte aumento de precios regulados (en especial, gas y electricidad) y cierta incidencia directa de esos precios en la inflación núcleo, en la visión del BCRA el proceso de desinflación se ha encarrilado a lo largo del último semestre. La inflación núcleo de los últimos tres meses se ubicó, en términos anualizados, cerca del 18% y los datos de alta frecuencia indican que esta dinámica favorable persistió a lo largo del mes de diciembre y en los primeros días de enero. En este contexto, una baja en la tasa de interés de referencia evita que se incremente el sesgo contractivo de la política monetaria".

Sobre esa base, en la reunión del Comité de Política Monetaria se decidió recortar la tasa de política monetaria, el centro del corredor de pases a 7 días, en 75 puntos básicos, a 28% anual.

El mercado esperaba un recorte más intenso, para acomodar la tasa de referencia al rendimiento de las Lebac que había descendido en los últimos 10 días más de 150 puntos básicos, a un rango de 27,6% para el tramo más corto y 27,30% anual el más largo.

En el Banco Central creen que “una baja en la tasa de interés de referencia evita que se incremente el sesgo contractivo de la política monetaria”

"El Banco Central será cauteloso en la adecuación de la política monetaria al nuevo sendero de desinflación. Naturalmente, si se busca una menor velocidad de desinflación que la planeada originalmente, corresponde un sendero de política monetaria menos contractivo que el que antes se preveía. Pero esa moderación en el sesgo contractivo solo podrá sostenerse en el tiempo en la medida en que la evolución de la desinflación sea compatible con la trayectoria buscada", destaca el comunicado del BCRA.

El gradualismo por el que optó la autoridad monetaria fue anticipado pocas horas antes por el mercado, tanto en la plaza cambiaria, donde la paridad con el dólar se había aproximado al récord de $19,46 al cierre del 28 de diciembre de 2017, cuando se anunció la "recalibración"de la meta de inflación para el corriente año y el próximo.

Es que el consenso de los operadores de la City esperaba una reducción más marcada de las tasas de interés, y por eso habían comenzado a fortalecer la posición en divisas, fenómeno que se manifestó en la suba de la cotización hasta $19,40 en las primeras transacciones, pero poco después de que se conociera la estimación de Inflación Congreso de 3,1% en diciembre, la plaza pasó a tornarse vendedora y terminó en un promedio de $19,287, pero con una pizarra del Banco Nación que la ubicó en $19,20 por unidad.

Después de que se difundiera la Inflación Congreso, el dólar que había llegado a cotizar a más de $19,40 se tornó vendedor y terminó en un promedio entidades de $19,287, y con un BNA que lo fijó en 19,20 pesos

Ahora con una tasa de referencia de 28%, frente a una meta de inflación de 15%, aunque los analistas la extendieron de 17% a un rango más cercano al 20%, volvieron a la postura inicial de mantenerse posicionados en pesos, porque mantienen sus proyecciones de que, al menos en el corto plazo, "las tasas de interés de las Lebac seguirán resultando superiores a la inflación y a la de devaluación del peso".

De todas formas, como se inicia un proceso de reacomodamiento gradual del sendero de tasas de interés, más aún en un trimestre que arranca con un arrastre de una inflación en el rango del 3% en diciembre y 25% anual, y que se prevé que se sostendrá en el trimestre, por los anuncios de aumentos de precios regulados, como luz, gas, combustibles, transporte; entre otros, más los estacionales, se prevé que el Comité de Política Monetaria del Banco Central vuelva a recortar las tasas en la próxima reunión del 23 de enero.

LEA MÁS: