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La lupa sobre la polémica del empate entre Newell’s y Boca: la mano de Lautaro Di Lollo que encendió las protestas

La controversia estalló en el Coloso cuando Andrés Merlos desestimó una infracción dentro del área tras un córner, aunque el árbitro no fue convocado al VAR

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La polémica se instaló en el estadio Coloso Marcelo Bielsa durante el cierre del primer tiempo entre Newell’s y Boca Juniors por la tercera fecha del Torneo Clausura. Un instante clave generó reclamos unánimes de jugadores de La Lepra y el público local: una mano de Lautaro Di Lollo, defensor de Boca, dentro del área tras un córner para el equipo rosarino.

El desarrollo previo mostraba a un Boca dominante, que se había adelantado en el marcador a los 29 minutos. El gol fue obra de Santiago Ascacibar, quien conectó de cabeza un centro preciso de Sebastián Villa y puso en ventaja al equipo visitante.

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Hacia el final de la primera mitad, cuando el reloj ya marcaba tiempo adicionado, Newell’s consiguió un tiro de esquina que encendió la esperanza de igualar el marcador. La pelota llegó al primer palo y, tras el cabezazo de Lautaro Gianetti, se produjo el desenlace que alteró la calma: impactó claramente en la mano izquierda de Di Lollo.

Newell’s pidió penal y el VAR cerró el caso en segundos ante Boca por el Torneo Clausura (Foto: FOTOBAIRES)
Newell’s pidió penal y el VAR cerró el caso en segundos ante Boca por el Torneo Clausura (Foto: FOTOBAIRES)

La acción se desarrolló en medio de una defensa agobiada. Di Lollo, con el brazo cerca del cuerpo, intentó retirar la pelota, pero el contacto fue innegable y desvió la trayectoria original. El árbitro Andrés Merlos observó la jugada desde su posición y consideró que la postura del brazo era natural, por lo que decidió no sancionar penal.

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La reacción de los jugadores de Newell’s fue inmediata. Rodearon a Merlos pidiendo la revisión de la jugada y la sanción de la falta. Desde las tribunas, los hinchas locales acompañaron con gritos y reclamos, haciendo sentir la presión sobre el árbitro.

Instantes después, un corte defensivo de Luca Regiardo detuvo un avance de Boca y el partido se frenó, lo que permitió que el VAR analizara la acción con mayor detenimiento. Desde la cabina, Adrián Franklin revisó la secuencia y no llamó a revisar.

El Xeneize se impuso a los 29 minutos con el tanto de Santiago Ascacibar (Foto: FOTOBAIRES)
El Xeneize se impuso a los 29 minutos con el tanto de Santiago Ascacibar (Foto: FOTOBAIRES)

La jugada presentaba tres elementos que debieron considerarse para sancionar penal a favor de Newell’s: la posición antinatural del brazo de Di Lollo, un movimiento corporal adicional que amplió su espacio y la consecuencia directa de bloquear el avance de la pelota.

En la escena, el defensor no solo mantuvo el brazo extendido, sino que realizó un desplazamiento que generó una barrera frente a la trayectoria del balón. Este detalle fue relevante debido a que la acción no debía interpretarse como un rebote casual, sino como un acto que asume el riesgo de interferencia.

La consulta al VAR fue un procedimiento esperado, ya que Merlos no tenía plena seguridad de su decisión inicial. De acuerdo a la normativa, cuando la jugada exige interpretación sobre movimiento y posición de brazos, la cabina del VAR no debe limitarse a confirmar el dictamen original, sino que debe invitar al árbitro a revisar la imagen en el monitor de campo.

La decisión generó malestar en el público y en el plantel local, que se sintió perjudicado por la falta de revisión en campo. El reclamo se centró en que la acción no solo implicó contacto, sino también un movimiento que amplió el volumen corporal e interfirió deliberadamente en el juego. La decisión correcta era penal para Newell’s, que luego dio vuelta el resultado en el complemento y Alan Velasco selló el 2-2 definitivo.

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