Orden, humedad y superstición: el insólito ritual de Steven Gerrard que lo convirtió en referente del fútbol mundial

Pequeñas acciones previas a cada partido, inspiraciones de la infancia y emociones inalterables construyeron una rutina que fue mucho más allá de la preparación física tradicional

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Steven Gerrard reveló los rituales
Steven Gerrard reveló los rituales y supersticiones que marcaron su carrera en el fútbol profesional inglés (REUTERS)

Había historias que me prometí no contar nunca hasta hoy”. Con esta frase, Steven Gerrard inició un relato íntimo sobre su carrera en el fútbol inglés, compartiendo episodios personales y supersticiones que marcaron su recorrido profesional, especialmente durante su etapa en el Liverpool, en una entrevista para el podcast Rareboots Marketplace.

En una entrevista extensa, Gerrard recordó cómo su interés por el calzado deportivo comenzó en la infancia, en un hogar humilde, admirando a figuras como Zinedine Zidane y Paul Gascoigne. Relató un accidente de niño que hizo que uno de sus pies fuera más pequeño, lo que lo llevó a buscar soluciones personalizadas para poder jugar con comodidad.

Gerrard expuso detalles de sus costumbres previas a cada partido, como ponerse primero la bota derecha, remojar los botines en agua caliente y realizar pequeños ajustes para evitar molestias. Estas rutinas, lejos de ser simples “mañas”, formaron parte de su preparación para afrontar duelos exigentes en el campo.

La pasión por los botines
La pasión por los botines inició en la infancia de Gerrard, quien los consideraba su herramienta más preciada en el Liverpool (REUTERS)

Su vínculo con el calzado tuvo raíces en la niñez. “No sería nadie sin mis botas de fútbol”, afirmó. “Recuerdo que cuando era niño, lo único que pedía por Navidad era un par nuevo”. Incluso tras llegar a la élite, prefirió donar sus pares usados a amigos o a causas benéficas, acumulando alrededor de 50 o 60 pares personales y entregando más de 500 a lo largo de los años.

Al inicio de su trayectoria profesional, Gerrard usó diferentes marcas y modelos, adaptándose a lo que tenía a disposición y a las recomendaciones de sus entrenadores, como Gérard Houllier. La búsqueda de comodidad y protección fue una constante, sobre todo en una época de duelos físicos y partidos bajo condiciones adversas.

Supersticiones y costumbres antes de jugar

Las supersticiones fueron parte de su preparación: “Siempre me ponía la bota derecha antes que la izquierda. Remojaba las botas en agua caliente y pedía una parte trasera más baja para evitar molestias”. No estrenaba un par en cada partido, pero los cambiaba cada cuatro o cinco encuentros, especialmente después de jugar bajo la lluvia.

Un accidente de niño llevó
Un accidente de niño llevó a Gerrard a buscar soluciones personalizadas para su calzado deportivo y así jugar con comodidad (AP)

Gerrard admitió en la entrevista que, incluso al final de su carrera, recibir un nuevo par de botines le generaba la misma emoción que sentía de niño. En su despedida en Anfield, usó un modelo especialmente personalizado con detalles de su carrera, el número 8 y los nombres de sus hijos.

Sus mejores recuerdos futbolísticos, especialmente entre 2004 y 2006, estuvieron asociados a goles clave, como el convertido ante Olympiacos y los de la final de la FA Cup frente a West Ham. “Al mirar esos botines, vuelvo a sentir la fuerza y la confianza de esos días”.

Inspiración y legado para las nuevas generaciones

Gerrard observó cómo jóvenes como Jude Bellingham o Trent Alexander-Arnold mantenían viva la tradición de cuidar cada detalle de su equipamiento.

Gerrard donó más de 500
Gerrard donó más de 500 pares de botines a causas benéficas, demostrando su compromiso social fuera del campo (REUTERS/Ian Walton)

“Me emociona ver a chicos usando botines con la misma ilusión. Sé exactamente lo que sienten al ponérselos”. Para él, el ciclo de inspiración continuaba: “Yo quería ser como Zidane o Gascoigne. Ahora, quizás, hay quienes buscan seguir mis pasos”.

Reconoció los cambios en el fútbol actual —menos duelos y más tecnología—, pero sostuvo que la emoción de prepararse para un partido con un par de botines nuevos no se pierde, ni con la evolución del juego ni con los años.

Gerrard también destacó el valor simbólico que tenían estos rituales para la confianza y la identidad de los futbolistas.

Los mejores recuerdos futbolísticos de
Los mejores recuerdos futbolísticos de Gerrard, como los goles ante Olympiacos y West Ham, están ligados a sus icónicos botines (REUTERS/Craig Brough)

Consideró que, más allá del avance tecnológico o las tendencias del mercado, el vínculo emocional con el calzado representaba un anclaje a los orígenes y una forma de mantener la pasión intacta. “Ese momento previo al partido, cuando te pones las botas y sentís que todo empieza, sigue siendo especial para cualquier jugador”, concluyó.