El Gran Hotel Adlon de Berlín surgió de la imaginación de un ambicioso self-made man que era hijo de un zapatero y el dinero de un emperador aburrido. Se convirtió en el más lujoso del mundo en su época y recibió a la crema de la alta sociedad. Sobrevivió a la bestialidad de los nazis y al desprecio de los soviéticos. Hoy, propiedad de una reconocida cadena hotelera, conserva su brillo