Foto: Julian Álvarez/Télam/CF
Foto: Julian Álvarez/Télam/CF

Dos preguntas. Es todo lo que aceptó durante su conferencia de prensa Marcelo Gallardo, evidentemente enojado por los errores arbitrales en el duelo en el que River igualó 2-2 ante Godoy Cruz.

"Es muy difícil hacer un análisis futbolístico con lo que vivimos. Quiero reconocer el esfuerzo de mis jugadores, había que no perder con todo lo que nos pasó. Hacer un esfuerzo para no sentirse frustrados, dañados, para hacernos fuerte ante los errores. Y seguir adelante", subrayó, buscando las palabras para gambetear la queja ruidosa, o el exabrupto.

"Era un partido para perder por mucho y lo empatamos. Deja esa sensación. Dije lo que tenía que decir en su momento -refiriéndose a que River tenía que tener "la guardia alta" ante la conducción de la AFA- y me criticaron y mucho. Yo espero que no haya nada raro, ése es mi único anhelo en este momento. Quiero creer; con situaciones como las de hoy se hace difícil", sostuvo con vehemencia, en su concepto más duro.

"No tengo más que decir, les pido disculpas. Espero que nos hagamos fuertes y que empecemos a fluir, para ir para adelante con más fuerza", buscó dar por terminada la conferencia de prensa. Pero aceptó una pregunta más.

Allí, le remarcaron que durante el partido le había dicho "¿vinieron para cagarnos?" al árbitro Jorge Baliño. "Pido disculpas porque no es una expresión que esté bien, con la sangre caliente se cometen ese tipo de errores", argumentó. Y se marchó. algo más desahogado. Pero igual de enojado con lo sucedido. Y abriéndole la puerta a una polémica que continuará toda la semana.

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