Un segmento histórico de la escalera de caracol original de la Torre Eiffel será subastado este 21 de mayo en París por la casa francesa Artcurial. La pieza mide 2,6 metros y fue restaurada por el taller de mantenimiento del emblemático monumento. Se estima que podría alcanzar entre 40.000 y 50.000 euros (46.300 y 57.900 dólares) en la puja.
La subasta permitirá adquirir un fragmento auténtico de la estructura diseñada a finales de la década de 1880, uno de los pocos tramos que aún permanecen en manos privadas francesas. Esta venta tiene lugar cuatro décadas después del retiro de la escalera en 1983, cuando la Torre Eiffel fue adaptada a nuevas exigencias de seguridad e innovación técnica.
PUBLICIDAD

El segmento ofrecido perteneció a la escalera de caracol original, integrada en la torre para enlazar sus tres plantas antes de la Exposición Universal de 1889. En una época previa a los ascensores, las escaleras se utilizaban para acceder desde la base hasta el despacho privado del ingeniero Gustave Eiffel, ubicado en la parte más alta del monumento.
En 1983, las autoridades desmantelaron la escalera, que tenía 160 metros de longitud, y la dividieron en 24 partes. De estas, un fragmento de 4,3 metros se conserva en la primera planta de la Torre Eiffel. Otros tres fueron donados al Museo de Orsay y La Villette, ambos en París, así como al Museo del Hierro en Järville-la-Malgrange, en el noreste de Francia.
PUBLICIDAD
Los 20 segmentos restantes se subastaron ese mismo año, desplazando así la mayor parte del legado de la escalera a colecciones privadas y museos de distintos países.

Destino de los fragmentos de la escalera de la Torre Eiffel
A partir de la subasta de diciembre de 1983, los segmentos se dispersaron por el mundo. Algunos terminaron en lugares como Disneyland y los jardines de la Fundación Yoishii en Japón, vinculada al marchante Chozo Yoshii.
PUBLICIDAD
Hace solo dos años, se halló una sección de mayor tamaño en Pensilvania, Estados Unidos. Estas piezas ilustran el alcance global y el carácter simbólico asociado al patrimonio cultural generado por la Torre Eiffel.

El lote que se ofrecerá en mayo fue el primer fragmento vendido en aquella subasta inicial. De acuerdo con Artnet, la especialista en Art Déco Sabrina Dolla detalló que se necesitó valentía para adquirirlo antes de conocer el destino de los otros 19 lotes. El tamaño y la posibilidad de conservar la espiral completa influyen en el interés de los posibles compradores.
PUBLICIDAD
Precedentes de subastas y valoraciones del mercado del arte
El mercado ha mostrado una demanda constante y varios récords por estos fragmentos. En 2013, se adjudicó un segmento de 3,5 metros y 19 peldaños por 212.458 euros (246.335 dólares). En 2016, otro de 2,6 metros estableció el récord al alcanzar los 523.800 euros (607.320 dólares). En 2018, uno de 4,3 metros y 25 escalones se vendió por 162.500 euros (188.410 dólares) y en 2020 otro de 2,6 metros por 253.500 euros (293.920 dólares).

La restauración es un elemento esencial en la conservación de estos fragmentos. Antes de la subasta, el equipo de mantenimiento de la Torre Eiffel repintó la pieza para devolverle el tono marrón original, reflejando el color que tenía al momento de su retirada. Dolla apunta que las secciones más pequeñas suelen resultar más atractivas por su facilidad de instalación y porque encapsulan, de forma elegante, la curva completa de la espiral.
PUBLICIDAD
Tras pasar 40 años en la colección privada de un vendedor francés, el fragmento inicia una nueva etapa lejos de su anterior propietario. Este recorrido suma un nuevo capítulo a la historia singular de un legado parisino.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un Kafka que no esperábamos
‘Franz’, la nueva película de la polaca Agnieszka Holland, aborda la vida del escritor con gran audacia formal, de manera fragmentaria y lejos de la biografía convencional

Roberto Gargarella y una pregunta incómoda: ¿qué queda de la izquierda cuando se ponen a prueba sus ideales?
En “Izquierda y política”, un nuevo ebook gratuito de Infobae Ediciones, el jurista argentino revisa los valores de esa tradición y propone discutir democracia, desigualdad y poder. Aquí, un capítulo

Un hombre sin dolor, una sala llena de médicos y el relato que se transforma en una posible biografía
En ‘Podría comer piedras’, el escritor Andrés Barba toma un caso presentado en 1932 y convierte datos clínicos, marcas físicas y omisiones deliberadas en una conmovedora historia del sufrimiento

Guía de Arte y Cultura: semana del 7 al 14 de agosto de 2026
Una agenda completa con variadas propuestas: música, teatro, cine, ferias, muestras y cursos que componen un programa de imperdibles

“Nuestra droga es Wagner”: el festival de Bayreuth cumple 150 años entre adictos a la ópera y fantasmas del nazismo
Miles de peregrinos llegan a la ciudad bávara, al sur de Alemania, en un ritual cumple un siglo y medio. Este año, la programación presenta por primera vez la pieza preferida de Hitler



