
El momento en que Rachel Zegler abandona el escenario y aparece en un balcón exterior para interpretar “Don’t Cry for Me Argentina” ante la multitud congregada fuera del London Palladium se convierte en el epicentro de la nueva puesta en escena de Jamie Lloyd. Esta decisión, que transforma a los espectadores en parte activa del espectáculo y utiliza la propia calle como extensión del teatro, resume la audacia de una producción que explora la fascinación colectiva por Eva Perón, según destacó la crítica Arifa Akbar en el diario inglés The Guardian.
Así, la multitud reunida en la acera representa tanto el Buenos Aires de finales de los años 40 como una evocación de la América de los 2020, seducida por la promesa de “volver a ser grande”. En este contexto, la noticia principal es la llegada de Rachel Zegler al West End como Eva Perón en una versión de Evita que prioriza el impacto visual y sonoro sobre la profundidad narrativa.

La dirección de Jamie Lloyd ha generado controversia entre algunos asistentes, quienes expresan su descontento tras pagar entradas elevadas para ver a Zegler. La escena del balcón, transmitida por video a quienes están dentro y vivida en directo por quienes permanecen fuera, se convierte en un “coup de théâtre” que redefine la relación entre público y espectáculo.
Lloyd, que ya había dirigido este musical de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice en el Regent’s Park Open Air Theatre en 2019, eleva ahora la apuesta con una propuesta más audaz y pulida, en la que la masa popular es protagonista y la crítica social se filtra a través de la escenografía.
En su debut en el West End, Zegler ofrece una interpretación sobresaliente, destaca The Guardian Aparece en escena con una presencia gélida y calculadora, vestida únicamente con ropa interior en ciertos momentos, encarnando a una Eva Perón expuesta, ambiciosa y despiadada. Su actuación, marcada por una energía implacable y una actitud desafiante, la consolida como una “reina de hielo” de dimensiones compactas pero de voluntad férrea. La química con James Olivas, quien interpreta a Juan Perón, se manifiesta en el dúo “I’d Be Surprisingly Good for You”, mientras que la relación con el cantante Agustín Magaldi (Aaron Lee Lambert) aporta un matiz cómico, especialmente cuando Zegler se deshace de él con rapidez tras conocer a Perón.

A pesar de la potencia visual y auditiva, la narrativa queda relegada. El musical, casi completamente cantado, ofrece una estructura argumental tenue, en la que el tránsito del peronismo hacia el autoritarismo se insinúa sin llegar a explicarse. El personaje de Che (interpretado por el estadounidense de origen latino Diego Andres Rodriguez), que en la versión anterior vestía una camiseta de Che Guevara para facilitar su identificación, ahora aparece de negro y puede pasar desapercibido para quienes desconocen la historia.
Tras la escena del balcón, el tono del montaje cambia: la ostentación y el estruendo dan paso a una atmósfera más íntima y melancólica. Por primera vez, se vislumbra la emoción privada de Eva, sentada en su camerino y llorando después de su gran exhibición pública. Este instante resulta revelador, pero no se desarrolla en profundidad, dejando una sensación de vacío cuando el espectáculo visual se desvanece.
[Fotos: Millie Turner/Scott A Garfitt/AP]
Últimas Noticias
Un presidente novato, protección estadounidense, la CIA... mi novela más al ras de la actualidad
“Cualquier parecido con la realidad es culpa de la realidad”, dice Jorge Fernández Díaz. Pero en *El hombre que quería matar a Pérez Reverte* —con la CIA, el mileísmo y el escritor español de por medio— la ficción puede sonar verdadera

El cáliz que Juan Carlos Pallarols regalará al papa León XIV: realizado con restos de la guerra de Malvinas, tardó 10 meses en forjarlo y colaboraron 1 millón de personas
El gran orfebre argentino fundió restos de municiones del conflicto de 1982 en una pieza de oro, plata y bronce destinada al pontífice. “Mi familia le ha hecho un cáliz a cada uno de los papas que hubo desde hace 150 años hasta hoy”, afirma

La belleza de la semana: retrato de Gabriele Münter, de ser pionera a pasar al olvido por ser la "amante de Kandinsky"
Fue cofundadora de Der Blaue Reiter y compañera de uno de los artistas más influyentes del siglo XX, pero vivió a su sombra durante años. Sin embargo, a ella se le debe que hoy sobreviva gran parte de la obra del artista ruso

La neurociencia que explica por qué una canción nos define más de lo que creemos
Un libro de Susan Rogers y Ogi Ogas propone que la conexión con la música responde a un perfil individual, moldeado por la arquitectura cerebral, la historia personal y las asociaciones emocionales de cada oyente

Roy Lichtenstein más allá del pop: militarismo, deseo y cuerpos mecánicos
La muestra del Museo Whitney conecta la formación del pintor con las claves visuales que definieron su obra. Algunos detalles de esa historia permanecen ocultos hasta entrar a las salas


