Gustavo Mozzi, director del CCK: "El artista siempre debe mantenerse en una postura crítica"

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Gustavo Mozzi es quien lleva adelante las actividades que se desarrollan en el Centro Cultural Kirchner. Con su amplia trayectoria como músico y como productor, ganador de dos Grammys junto a Gustavo Santaolalla, fue el encargado de armar una programación que califican de excelencia, plural y gratuita. Esta programación incluye disciplinas como artes visuales, música, arte digital y también un espacio para la infancia.

El CCK pertenece a la órbita del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos liderado por Hernán Lombardi y es la secretaria de Contenidos Públicos, Gabriela Ricardes, la referente de Mozzi a la hora de iniciar los proyectos. Para el director del CCK, es clave el trabajo que vienen llevando a cabo ya que el gran desafío es el posicionamiento, llegar a todo el país y tener una proyección internacional. Más allá de estas iniciativas, su principal objetivo es consolidar al centro cultural como un lugar de encuentro.

-¿Cree que todas estas actividades gratis generan inclusión social?

-Sí. Absolutamente. Es una gran herramienta de inclusión social, no solamente la gratuidad sino también la programación estratégica para que eso suceda, para llegar nuevos públicos. Yo creo que la divulgación, el acercamiento a nuevos públicos, a diferentes expresiones, de otro modo no hubieran sido accesibles. La cultura es una herramienta de movilidad social importantísima.

-¿Es perdurable en el tiempo que sea gratis?

-Bueno. Yo creo que la gratuidad no es el único modelo conveniente. Uno tiene que ir buscando diferentes alternativas pero no solamente por un tema de inclusión social sino también para encontrar mayor equilibrio en el funcionamiento. De todos modos, siempre va haber actividades abiertas y gratuitas al público. Lo que sí es cierto es que empezaremos a trabajar más con posibles sponsors, con gente que acompañe nuestras actividades como cualquier espacio del mundo.

-Usted ganó dos Grammys con Gustavo Santaolalla produciendo "Café de maestro". ¿Qué se siente estar del otro lado? Porque en su momento fue músico y hoy quien contrata a los músicos…

– Yo siempre tuve la doble vocación, de músico y productor. A mí me nutre mucho como músico tener la experiencia de la producción y como productor, conocer el quehacer del compositor y del instrumentista. Para mí es una misma pasión. Son dos vocaciones pero que están regidas por una misma pasión que es la pasión por la música.

-Si pudiera darse un gusto, ¿a qué artista internacional traería?

-Nos venimos dando muchos gustos. La verdad es que estamos muy contentos porque hasta aquí arreglado agendas y demás, venimos pudiendo convocar a los artistas que soñábamos tener.

-Apenas llegó al Centro Cultural Kirchner, ¿con qué se encontró?

-Era un espacio que si bien fue inaugurado en el 2015, se inauguró un poco rápidamente por una coyuntura política particular, por lo tanto la obra no estaba absolutamente terminada. Hubo que trabajar mucho en el primer período en la puesta de marcha del lugar con algunas cuestiones edilicias serias e importantes que no permitían el funcionamiento normal del lugar.

-¿Por ejemplo?

-Cuestiones de instalación eléctrica, de funcionamiento, es un edificio inteligente y el sistema no estaba totalmente en funcionamiento. El control de ese lugar es muy complejo.

-¿Qué diferencia hay entre el presupuesto de ahora y el que tenía el anterior gobierno?

-Lo que pasa es que es muy difícil de comparar porque en el otro gobierno, cuando esto estaba en esa pre inauguración, dependía de tres espacios (ministerios de Planificación y de Cultura, pero también participaba Presidencia). Por lo tanto se diluía la cuestión presupuestaria, es muy difícil de dimensionar. Ahora, al pertenecer al Sistema de Medios Públicos hay una organización estructural, un director, un presupuesto, una secretaria de Contenidos que es Gabriela Ricardes. Esto hace que se haya podido construir un presupuesto adecuado, acorde con la institución. Porque otro de los desafíos es dejarlo con una estructura.

-Imagino que para hacer todas estas actividades se necesitó más gente… ¿Es así?

-No. En realidad el lugar estaba funcionando con 750 personas, ahora estamos funcionando con una dotación de 287 personas.

-¿En algún momento percibió que en el gobierno anterior se hizo política con el arte?

-Yo creo que sí… Eso sucedió pero creo también que el artista siempre debe mantenerse en una postura crítica y en una postura de cuidado hacia su contenido. Nosotros tratamos de corrernos de ese lugar. Está bien tu pregunta porque fue una especie de espacio muy vinculado a la campaña, sobre todo en 2015, desde el nombre mismo de Centro Cultural Kirchner, que determinó la polémica de sostener o no el nombre. A mí me parece que todo esto tiene que ir como decantando. Lo que nosotros nos proponemos es un espacio de reflexión y de encuentro.

-¿Se estudió en algún momento cambiarle el nombre?

-Sí, eso es público, pero cambiarlo depende del Congreso. O sea, en su momento se lo cambió por ley porque se llamaba Centro Cultural del Bicentenario y pasó a llamarse Centro Cultural del Bicentenario Néstor Carlos Kirchner. Entonces, si se modifica, tiene que modificarse por ley. No hay ningún proyecto presentado hasta el momento pero puede suceder.

 

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