
En Colombia hay aproximadamente 27,2 millones de mujeres que representan el 51,2% de la población nacional —un bloque enorme y, aun así, no fue suficiente—, porque el voto femenino no es un bloque uniforme. La campaña de Paloma Valencia no logró traducir el hecho histórico de su candidatura en una estrategia clara para llegar a las mujeres colombianas. No basta con serlo: había que hablarles desde sus realidades, sus miedos y su economía cotidiana. Y al final, millones de mujeres colombianas encontraron en otras opciones más certeza, más emoción o, simplemente, más confianza.
Aquí también es importante hablar del fuego amigo. Paloma Valencia ganó la gran consulta en marzo con una coalición amplia y entusiasta; pero, semana a semana, los aliados fueron perdiendo fuerza: dirigentes que se enfriaron, partidos que no pusieron la maquinaria, líderes regionales que se desmotivaron. Lo que nació grande se fue vaciando por dentro y no por fuera. Para el 31 de mayo, la coalición era más una fotografía del pasado que una fuerza real en las calles.
PUBLICIDAD
Ahora bien, también es importante hablar de Daniel Oviedo, economista, exdirector del Dane. Tuvo gran acogida en sectores independientes y de centro: técnico, cercano, con datos... una apuesta para ampliar la coalición más allá del voto duro uribista. Pero esa misma apuesta generó tensión. Sectores conservadores tradicionales del Centro Democrático no se vieron del todo identificados con un vicepresidente de perfil liberal, con visiones que, en algunos temas, distan de los principios históricos del partido. Para una base electoral que vota desde la identidad y desde los valores, esa diferencia no es un detalle menor. La fórmula quiso ser un puente, pero ese puente llevaba a un lugar que no reconocían como propio.
Ahora también es importante hablar de Abelardo de la Espriella. El electorado que antes votaba por el uribismo encontró en de la Espriella algo más radical y más emocional: más confrontación, más espectáculo, más certeza del enemigo. El nacionalismo emergente funciona: no necesita programa, necesita emoción. Y en esa disputa, Paloma fue más técnica que emocional. El resultado: una candidatura que llegó sola a las urnas.
PUBLICIDAD

Paloma Valencia no perdió solo por las encuestas ni por un solo factor: perdió porque sus propios aliados se fueron abandonando día tras día, semana a semana; porque la derecha migró hacia una opción más radical y porque Colombia vota más por certezas emocionales que por símbolos históricos.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Lotería de la Cruz Roja: revisa el premio mayor y resultados de hoy, martes 3 de noviembre de 2026
Este popular sorteo cuenta con un plan de premios principal que ofrece más de 50 premios principales

General (r) William Salamanca respondió a señalamientos de su sucesor por la muerte de Juan Felipe Rincón: “No toleraré más infamias”
El exdirector anunció que su defensa estará a cargo del abogado Juan Camilo Torres, quien presentó argumentos para controvertir las acusaciones y la supuesta orden de impedir la asistencia de policías al sepelio del joven

ANIF alerta que déficit fiscal podría llegar al 9,4 % del PIB en 2027 sin ajuste
La entidad calcula que Colombia necesitaría un ajuste cercano a $43 billones para contener el deterioro de las finanzas públicas y evitar que la deuda supere el 70 % del PIB en 2028

Ley de Sometimiento desató choque entre congresistas: unos celebraron el fin de la paz total y otros anunciaron demanda ante la Corte Constitucional
Las diferencias se centraron en los beneficios judiciales para integrantes de organizaciones criminales, las garantías para las víctimas y las disposiciones relacionadas con la protesta social

Clan del Golfo usaría bandas locales para extorsiones, sicariato y secuestros selectivos
El Ejército alertó sobre una modalidad de tercerización criminal con la que grupos armados aprovecharían bandas locales para ampliar sus operaciones ilegales y disputar territorios en las ciudades




