Los cauchos son usados en tratamientos de ortodoncia en el uso de brakets. (Fotos Policía Nacional)
Los cauchos son usados en tratamientos de ortodoncia en el uso de brakets. (Fotos Policía Nacional)

El consumo se alucinógenos en entornos educativos no para en Colombia. Esta vez, las autoridades descubrieron una nueva e insólita forma con la que estudiantes de colegios de Bogotá camuflan la droga para evitar que sea detectada por los docentes: en cauchos usados para tratamientos de ortodoncia.

Antes de salir a las vacaciones de Semana Santa, a un profesor de una institución pública al sur de la capital le llamó la atención la venta y distribución de cauchos de colores en las instalaciones del colegio. Sospechando sobre algo irregular decidió dar aviso a las autoridades, quienes decomisaron el material para ser analizado; detalló el diario El Tiempo.

Los cauchos eran impregnados de Benzodiazepinas, cuyos efectos podían durar alrededor de una hora.
Los cauchos eran impregnados de Benzodiazepinas, cuyos efectos podían durar alrededor de una hora.

Luego de recoger las muestras, los elementos fueron valorados en los laboratorios de la Sijín y la Fiscalía. Los resultados fueron sorprendentes, los cauchos estaban impregnados con Benzodiazepinas, un medicamento usado en psiquiatría que actúa en el sistema nervioso central con efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, anticonvulsivos, amnésicos y miorrelajantes.

Así, la Policía Antinarcóticos, que viene adelantando operativos para desmantelar redes de microtráfico cerca de instituciones educativas y programas de prevención en las mismas, estableció que los cauchos se meten en la boca y la sustancia es absorbida y sus efectos permanecen por cerca de una hora, lo que significa un gran riesgo para la salud de los jóvenes.

Ahora, empezaron una nueva investigación para dar con las personas que están distribuyendo esos cauchos de ortodoncia a los estudiantes. Y es que cada dos días las autoridades descubren una nueva droga y más de 300 sustancias psicoactivas circulan por las calles de todo el país, según informó Caracol Noticias.

A principios de este mes, la Fiscalía capturó a 11 miembros de una banda ubicada en el centro de Bogotá que se dedicaba a comercializar estupefacientes alrededor de universidades y colegios, y cerca a edificios de apartamentos arrendados por estudiantes.

"Videos registrados por los agentes de la Fiscalía permitieron identificar a Héctor Jaime Espinosa Vélez, alias James, presunto cabecilla de la organización encargado de almacenar y comercializar marihuana, cocaína y drogas sintéticas, muchas de ellas hechas con medicamentos utilizados para trastornos psiquiátricos o tratamientos veterinarios", explicó en su momento el fiscal general, Néstor Humberto Martínez.

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