Rodrigo Paz advierte en el Mercosur riesgos para la democracia y posible “Primavera Árabe” en la región

El presidente de Bolivia afirmó que la reciente crisis política puede tener implicaciones regionales y llamó a los jefes de Estado a asumir acciones coordinadas en defensa de la democracia

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El presidente Rodrigo Paz llega a la Cumbre del Mercosur en Paraguay, 30 de junio de 2026. REUTERS/Cesar Olmedo
El presidente Rodrigo Paz llega a la Cumbre del Mercosur en Paraguay, 30 de junio de 2026. REUTERS/Cesar Olmedo

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, hizo referencia a los “intentos de desestabilización” de su Gobierno y llamó a los países de la región a fortalecer la cooperación para enfrentar amenazas al sistema democrático.

Durante su intervención en la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, en Paraguay, el mandatario sostuvo que la reciente crisis social que atravesó su país pone en evidencia que la defensa de la democracia requiere una respuesta coordinada entre los países sudamericanos.

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Cuando una democracia es amenazada, toda la región debe reaccionar. Todas las democracias están amenazadas, tocan a una y tocan a todas”, afirmó Paz y advirtió sobre el riesgo de que el continente enfrente escenarios similares a los de la “Primavera Árabe”, en referencia a la ola de protestas contra regímenes autoritarios que comenzó en Oriente Medio y el norte de África en 2010.

“Cuidado, y lo digo con el mayor de los respetos, pero también con la mayor firmeza. Se nos está convirtiendo de a poco, por causas externas, en una suerte de Primavera Árabe en nuestro continente”, afirmó el mandatario, al sostener que la experiencia reciente de Bolivia debe servir como una señal de alerta para el resto de la región.

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Rodrigo Paz en la Cumbre del Mercosur, flanqueado por sus ministros de Economía y Relaciones Internacionales. Luque, Paraguay, 30 de junio de 2026. REUTERS/Cesar Olmedo
Rodrigo Paz en la Cumbre del Mercosur, flanqueado por sus ministros de Economía y Relaciones Internacionales. Luque, Paraguay, 30 de junio de 2026. REUTERS/Cesar Olmedo

“La seguridad hemisférica en nuestras democracias tiene que ser una prioridad de nuestras naciones”, remarcó Paz y afirmó que ningún país podrá enfrentar por sí solo los desafíos actuales.

El pronunciamiento se produjo después de casi siete semanas de protestas y bloqueos de carreteras que paralizaron gran parte de Bolivia. Los sectores movilizados exigían la renuncia del presidente Paz, a quien acusaban de inconsistencias en su gestión y de traicionar a quienes le dieron el voto en octubre del año pasado cuando ganó la elección presidencial con el 55%.

Los bloqueos de carreteras, que iniciaron el 6 de mayo y concluyeron el 22 de junio, fueron encabezados por la Federación de Campesinos Túpac Katari de La Paz, los cocaleros afines al expresidente Evo Morales (2006-2019) y la Central Obrera Boliviana. En los momentos más álgidos de la protesta se llegaron a registrar hasta 90 piquetes simultáneos en siete de los nueve departamentos del país.

Bolivia enfrentó una ola de protestas sociales y bloqueos de caminos para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La Paz, Bolivia, 10 de junio de 2026. REUTERS/Claudia Morales
Bolivia enfrentó una ola de protestas sociales y bloqueos de caminos para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La Paz, Bolivia, 10 de junio de 2026. REUTERS/Claudia Morales

En el día 44 de bloqueos, el Gobierno logró un acuerdo con los sindicatos obreros y horas más tarde decretó un estado de excepción que le permite desplegar a las Fuerzas Armadas para intervenir en los piquetes. La medida desincentivó las protestas y provocó el repliegue de los demás sectores.

Aunque no hay una cifra consolidada de las pérdidas económicas a causa de los bloqueos, instituciones de comercio exterior e industria estiman un daño de hasta 3.000 millones de dólares, lo que equivale al 5% del Producto Interno Bruto (PIB). La medida de presión también supuso perjuicios para la población, especialmente de la ciudad de La Paz, donde hubo desabastecimiento de alimentos, de combustible y de otros insumos básicos cuyos precios se dispararon a causa de la escasez.

A más de una semana de haber restablecido el tránsito en las carreteras del país, el Gobierno enfrenta reclamos para sancionar a los responsables de la medida de presión a la vez que impulsa “mesas de trabajo” con los sindicatos obreros para dar curso a sus acuerdos, entre ellos “no perseguir judicialmente” a los dirigentes de las protestas.

Durante su discurso en la cumbre, Paz agradeció las expresiones de respaldo de los países miembros del Mercosur durante el prolongado conflicto social en Bolivia.

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