Cuáles son los colores que avejentan y le quitan carácter a la cocina, según los diseñadores

Cuatro especialistas advierten sobre las tonalidades que pueden transformar la estancia más cara de reformar en un espacio que se siente ajeno, difícil de habitar y complicado de actualizar

Guardar
Google icon
Cocina ilustrada con campana, estante, cafetera, mortero, botellas, utensilios, tazas, azulejos rojos y blancos, encimera, fregadero, grifo, tabla, cebolla, ajo y ventana.
Los colores de la cocina influyen en la percepción de valor al vender una vivienda. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los colores de cocina pueden inclinar la balanza al vender una vivienda, ya que algunos tonos restan atractivo ante posibles compradores; pero también cuando se trata de disfrutar estar en ella. La opinión de varios diseñadores coincide y aconseja priorizar calidez, neutralidad y una apariencia atemporal en una de las estancias más costosas de reformar.

La cocina puede atraer o alejar compradores, sobre todo entre quienes buscan una casa lista para entrar a vivir. Según Homes and Gardens, aunque hay personas dispuestas a asumir una reforma, muchas otras prefieren espacios usables y acogedores desde el primer momento.

PUBLICIDAD

Una elección de color poco acertada puede alargar la espera de una oferta. En ese marco, los diseñadores consultados coinciden en que los tonos fríos, muy saturados o demasiado asociados a una tendencia concreta pueden hacer que la cocina se perciba como una reforma pendiente.

Por qué conviene evitar el blanco puro y apostar por neutros cálidos

Interior de cocina con isla central, encimeras y salpicadero de mármol, ventanales, estantes de madera, gabinetes, grifo dorado, cacerolas de cobre, bol con frutas, jarrones con plantas y libros.
Los neutros cálidos inspirados en la naturaleza aportan una sensación más acogedora. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La diseñadora Corinne Ekle de C2 Design advirtió en el medio citado sobre el blanco puro, en especial cuando aparece con herrajes negros. A su juicio, esa combinación fue muy popular durante la última década, pero su repetición puede hacer que una vivienda se sienta menos actual de cara a 2026.

PUBLICIDAD

Ekle sostuvo que hoy muchos propietarios buscan cocinas cálidas, acogedoras y con carácter. Por eso recomienda paletas inspiradas en la naturaleza, con blancos cálidos, tonos seta, verdes oliva apagados y acabados de nogal natural o roble claro.

La diseñadora añadió que los herrajes en latón sin lacar, bronce o níquel cálido aportan profundidad al conjunto. La intención es lograr una cocina con capas, habitable y duradera, en lugar de otra marcada por una moda pasajera.

Cómo usar el verde sin volver la cocina menos atractiva

Cocina con gabinetes inferiores verdes, encimeras de mármol, gabinetes superiores de madera, isla central, dos taburetes, ventana, plantas y libros.
El verde demasiado brillante puede resultar polarizante en un mercado competitivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El problema del verde no está en el color en sí, sino en su saturación. Una cocina colorida puede resultar atractiva, pero un verde demasiado brillante puede ahuyentar compradores de forma inmediata.

La diseñadora de interiores Lauren Saab, de Saab Studios, afirmó que cubrir todos los armarios con un verde eléctrico convierte la cocina en un proyecto de reforma ajeno. Según explicó, un impacto visual fuerte no siempre se traduce en una opción fácil de vender.

Saab añadió que, cuando un tono muy saturado domina toda la estancia, los compradores también ven el coste y la molestia de cambiarlo. Dado que la cocina figura entre las estancias más caras de renovar, un color de armarios polarizante puede hacer que más de uno se lo piense dos veces. Como alternativa, propuso un verde oliva más suave. Ese tono, señaló, conserva personalidad y color, pero encaja mejor con una gama más amplia de mesadas, herrajes y suelos.

El problema del gris frío y la ventaja de los tonos taupé

Interior moderno con sofá modular gris, alfombra de espiral y barra de hormigón. Ventanas grandes, luces colgantes y plantas decoran el espacio.
El gris frío con base azul puede hacer que la cocina se perciba plana e impersonal y quede demasiado asociada a una época, especialmente cuando se repite en pisos, mesadas o salpicaderos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El gris fue un color dominante en los hogares durante los 2010, pero no cualquier versión mantiene su vigencia. Según Miranda Cullen, fundadora de Inside Stories, el gris frío con base azul es uno de los tonos que conviene mirar con cautela en una cocina si la vivienda va a salir al mercado.

Cullen explicó que esa paleta puede hacer que la casa se vea anticuada, plana o demasiado ligada a una época concreta del diseño. También dijo que, cuando se combina con otros elementos grises, como pisos, mesadas o salpicaderos, la cocina puede resultar fría e impersonal.

Esa percepción, añadió, puede llevar a los compradores a pensar que el espacio necesita una actualización aunque sea relativamente nuevo. Incluso puede dificultar que imaginen la vivienda como propia.

Frente a eso, la diseñadora recomendó el taupé con subtonos cálidos. A su juicio, esa opción resulta más vigente, aprovecha la luz natural y aporta una sensación vivida que favorece el diseño de cocina.

Qué colores polarizantes conviene sustituir por una paleta atemporal

Cocina con gabinetes de madera oscura, encimera y salpicadero de mármol. Incluye grifo de cobre, fregadero, horno, placa, granadas y jarrón con ramas.
Las paletas atemporales facilitan que los compradores se imaginen viviendo en el espacio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El último criterio va más allá de un tono concreto y apunta a las paletas divisivas. Steven Cooper, de Cooper Pacific, dijo que los colores demasiado marcados por la moda o muy polarizantes pueden perjudicar el valor a largo plazo de una vivienda.

Entre esos tonos mencionó el carbón muy oscuro, los colores neón, los rojos brillantes y los púrpuras intensos. Según Cooper, esas elecciones pueden fechar el espacio con rapidez y no suelen conectar con un abanico amplio de compradores.

La alternativa pasa por colores y materiales que transmitan armonía, como neutros cálidos, maderas naturales y tierras suaves. Una cocina con ese tipo de paleta tiene más opciones de resultar cálida, atemporal y fácil de aceptar para un público más amplio.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD