Cuáles son los errores más comunes al realizar dominadas y 4 claves para superarlos

Concentrar la fuerza solo en los brazos e ignorar lesiones son algunos de los errores analizados por la entrenadora Emily Schofield y el especialista Mathew Forzaglia, quienes proponen una progresión de ejercicios preparatorios para avanzar de forma segura

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Acuarela de un joven haciendo una dominada en un gimnasio al aire libre al atardecer. El cielo muestra tonos rosados, naranjas y azules; el mar está de fondo.
La dominada es reconocida como uno de los ejercicios más desafiantes en el entrenamiento físico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Realizar dominadas representa uno de los mayores desafíos en cualquier rutina de entrenamiento y es ampliamente considerado un logro relevante para quienes buscan mejorar su condición física.

Se trata de un ejercicio que demanda fuerza, coordinación y control, motivos por los cuales es visto por muchos como una meta fundamental, según la entrenadora personal certificada Emily Schofield citada por The Guardian.

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Para comenzar a hacer dominadas, incluso si nunca se ha logrado una repetición, es necesario desarrollar primero la fuerza en los músculos de la espalda y los brazos mediante ejercicios preparatorios.

Seis personas en ropa deportiva cuelgan de barras horizontales, practicando dominadas en un gimnasio moderno con equipos y ventanales.
Fortalecer la espalda y los brazos es esencial para progresar en la práctica de dominadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se recomienda iniciar con rutinas adaptadas al nivel individual, priorizar la técnica y, de ser posible, buscar la orientación de un entrenador personal certificado para avanzar de manera segura y progresiva.

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Aprender a ejecutar una dominada implica comprender la naturaleza de este movimiento y su relevancia como símbolo de progreso en el entrenamiento físico. Durante décadas, la dominada ha sido incluida como prueba estándar en la evaluación de la condición física en escuelas de Estados Unidos y en el acceso a los Marines reales del Reino Unido, según el medio citado.

Aunque no existe un dato exacto sobre cuántos adultos logran una dominada adecuada, tanto especialistas como entrenadores coinciden en su elevada dificultad y en el reconocimiento social que conlleva.

De todos modos, los expertos destacan que las 4 claves para lograrlo se centran en: focalizar el esfuerzo en los dorsales en lugar de concentrar la fuerza solo en los brazos; practicar ejercicios preparatorios como jalones en polea, remos con mancuernas y fases parciales en la barra; priorizar la rehabilitación antes de incorporar la dominada si hay lesiones previas en hombros, codos o articulaciones; y mantener la constancia y la práctica continua, aun cuando el objetivo parezca lejano.

Un hombre realiza dips en barras paralelas de un parque de calistenia, con el mar y un cielo anaranjado y rosado al atardecer de fondo.
El control neuromuscular y la técnica adecuada optimizan el rendimiento en cada repetición. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Músculos trabajados y beneficios para la salud

Las dominadas trabajan sobre todo los dorsales, conocidos como latissimus dorsi, y los trapecios, que se extienden desde el cuello hasta la zona media de la espalda. El ejercicio también activa bíceps, tríceps, hombros, antebrazos y abdominales, según detalla la Cleveland Clinic y varios expertos consultados por el medio.

Además de fortalecer la parte superior del cuerpo, las dominadas mejoran la fuerza funcional. Schofield explica que este movimiento fomenta la coordinación y el control neuromuscular, contribuye a una mejor postura y favorece el desempeño en otros ejercicios. Asimismo, potencia el agarre y ayuda a mantener una composición corporal equilibrada.

El entrenador personal certificado Mathew Forzaglia añade que realizar dominadas incrementa la estabilidad del torso y permite evitar movimientos indeseados durante repeticiones seguidas. Según el experto, su práctica regular favorece el avance en diversas disciplinas deportivas y puede prevenir lesiones asociadas a descompensaciones musculares.

Vista trasera de una mujer en silueta haciendo ejercicio en barras paralelas de metal en un gimnasio al aire libre, con el sol brillante de fondo.
Especialistas recomiendan ejercicios preparatorios para quienes buscan lograr la primera dominada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mitos, obstáculos frecuentes y cómo superarlos

Existe la percepción errónea de que solo ciertas personas pueden aspirar a una dominada, en especial las mujeres y quienes tienen más edad. “Ni la edad ni el género deberían considerarse una barrera para este ejercicio”, subraya Schofield en diálogo con The Guardian.

La entrenadora destaca el caso de una clienta suya septuagenaria capaz de realizar 8 repeticiones controladas, una cifra que supera la de personas mucho más jóvenes.

Debido a la dificultad del movimiento, muchos desisten antes de intentar la dominada o se aferran a la barra sin preparación suficiente. “Todos pueden progresar practicando movimientos preparatorios”, sostiene Forzaglia, según recoge el medio citado. Quienes han sufrido lesiones en los hombros, codos o alguna articulación superior deberían priorizar la rehabilitación antes de incorporar la dominada a su rutina.

Vista lateral de una mujer en ropa deportiva negra, apoyada en un banco y levantando una mancuerna con su mano derecha.
La constancia y la práctica progresiva son claves para alcanzar este objetivo de entrenamiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uno de los errores más habituales consiste en concentrar la fuerza solamente en los brazos, lo que lleva al agotamiento precoz e impide aprovechar todos los beneficios para la espalda. Schofield recomienda focalizar el esfuerzo en los dorsales para optimizar el trabajo de la musculatura principal involucrada en el ejercicio.

Consejos y ejercicios previos para principiantes

El punto de partida para quienes aún no logran levantar su propio peso corporal es incluir ejercicios que refuercen los grupos musculares clave.

Entre las opciones más recomendadas se encuentran los jalones en polea, remos con mancuernas, remos con barra o banda y encogimientos de hombros. Los remos invertidos, con correas de suspensión o una barra instalada en soporte, también ayudan a preparar el cuerpo para la dominada.

Hombre joven con camiseta gris y pantalones cortos negros haciendo dominadas en barra de metal en parque con grandes árboles y luz de atardecer.
La percepción social y la superación personal están asociadas al logro de una dominada completa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Practicar fases parciales en la barra, como colgarse con los brazos extendidos, mantener la posición superior o controlar la bajada, mejora la coordinación y la confianza en el movimiento. Schofield destaca la importancia de dedicar tiempo a estos ejercicios previos porque permiten avanzar de manera segura hacia la repetición completa.

Conseguir una dominada adecuada puede llevar semanas o incluso meses. Factores como el nivel de condición física, el peso corporal y la contextura influyen en el progreso. Por eso, contar con la guía de un entrenador personal certificado es fundamental para adaptar la rutina y recibir indicaciones precisas.

Ante las dificultades, lo relevante es mantener el empeño y practicar de forma constante. Como señala Schofield, el avance depende de la dedicación y la práctica continua, aun cuando el objetivo parezca lejano en un principio.

Quienes sostienen la constancia en el entrenamiento experimentan una mejora progresiva, tanto en la fuerza física como en la confianza personal.

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