
Un miedo que millones de personas sienten cada día por fin tiene su nombre y una herramienta para medirlo. Se llama atimiafobia: el terror intenso a perder el honor o a ser señalado como una persona sin vergüenza.
Científicos lo identificaron y luego crearon la primera escala del mundo para cuantificarlo. Los resultados, que fueron publicados en la revista PsyCh Journal, revelaron que las mujeres y las personas casadas lo padecen con mayor intensidad.
La investigación fue realizada por Waqar Husain y colegas que pertenecen a la Universidad COMSATS de Islamabad (Pakistán), junto a Khaled Trabelsi, de la Universidad de Sfax (Túnez), Achraf Ammar, de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia (Alemania), y Haitham Jahrami, de la Universidad del Golfo Arábigo (Baréin).
PUBLICIDAD
El miedo al deshonor que la ciencia ignoraba

El honor es un conjunto de códigos sociales que guían a las personas para mantener una buena imagen ante su comunidad. En culturas de Asia, África y Medio Oriente, perderlo puede tener consecuencias devastadoras para quien lo sufre y para su familia.
A pesar de que este fenómeno afecta a millones de personas, la psicología nunca contó con un instrumento específico para medirlo como miedo individual.
Las herramientas existentes medían la vergüenza o la ansiedad social en general, pero ninguna capturaba el miedo particular a ser tachado de deshonroso.

Esa ausencia limitaba la investigación científica sobre cómo este miedo afecta la salud mental. Sin una escala específica, era imposible saber con precisión qué tan extendido está el problema o cómo se relaciona con otros trastornos conocidos.
PUBLICIDAD
El objetivo del estudio fue entonces desarrollar y validar la Escala de Atimiafobia (AtiPhoS), una herramienta que permitiera medir de forma confiable las diferencias individuales en este tipo de miedo. Los investigadores buscaron establecer su estructura, su fiabilidad y su validez como constructo psicológico.
Cómo se construyó la escala
El trabajo se dividió en cuatro fases con grupos distintos de participantes adultos reclutados en Islamabad, la capital de Pakistán. En total participaron 1.232 personas de entre 18 y 64 años, con un promedio de edad de 27 años.
La primera fase consistió en diseñar la escala con un banco inicial de 20 preguntas y explorar su estructura con 400 participantes. Tras el análisis, cinco preguntas fueron eliminadas por no cumplir los criterios estadísticos mínimos.
PUBLICIDAD
La versión final de la AtiPhoS quedó con 15 preguntas agrupadas en cuatro dimensiones: miedo a ser tildado de sinvergüenza, miedo a violar las normas sociales, miedo al juicio público y miedo a perder el autorrespeto y el honor.
La segunda fase confirmó esa estructura con 469 personas mediante un análisis factorial confirmatorio, una técnica estadística que verifica si los datos se ajustan a un modelo teórico previo. Los índices de ajuste del modelo fueron sólidos.
La tercera fase, con 164 participantes, demostró que quienes puntúan alto en atimiafobia también presentan mayores niveles de vergüenza y ansiedad, dos condiciones psicológicas ya reconocidas por la ciencia. Esto confirmó que la escala mide algo real.
PUBLICIDAD

La cuarta fase, con 199 personas, reveló que a mayor atimiafobia, menor inteligencia social, es decir, menor capacidad para relacionarse con otros de forma flexible y autónoma. El efecto existe, aunque es moderado.
Las diferencias por género fueron llamativas: las mujeres obtuvieron puntuaciones notablemente más altas que los hombres en la escala total.
Las personas casadas también registraron niveles más elevados que las solteras, lo que sugiere que el matrimonio, en contextos de honor, trae consigo una mayor presión social.
Lo que el estudio no puede responder todavía

Los propios autores advierten que la investigación se realizó exclusivamente en Pakistán, lo que limita la posibilidad de extender sus conclusiones a otras culturas, en especial las más individualistas. La muestra tampoco fue aleatoria, ya que los participantes fueron contactados directamente en instituciones y organizaciones.
PUBLICIDAD
Los investigadores aclaran que la AtiPhoS no es una herramienta de diagnóstico clínico ni propone a la atimiafobia como un trastorno oficial. Es un instrumento de investigación para estudiar este miedo en población general.
Para el futuro, el equipo recomienda aplicar la escala en contextos culturales distintos y con muestras más diversas. También proponen estudios que sigan a las mismas personas durante años para entender cómo evoluciona este miedo a lo largo del tiempo.
Qué se sabe sobre la población en América Latina

En diálogo con Infobae, la doctora en psicología Valeria Morán, quien estudia las relaciones interpersonales en diferentes poblaciones y es integrante del Instituto de Investigaciones Sociales Territoriales y Educativas, que depende del Conicet y la Universidad Nacional de Río Cuarto en la Argentina, comentó que “la atimiafobia, tal como la describe ese estudio publicado en la revista PsyCh Journal, comparte núcleo con lo que investigamos en América Latina bajo otros nombres: miedo a la evaluación negativa, expectativas de rechazo social, ansiedad social".
PUBLICIDAD
Si bien aclaró que no son conceptos idénticos, “la atimiafobia tiene una especificidad cultural ligada al honor que no siempre está presente en los otros, pero refieren al mismo mecanismo básico: anticipar que los demás nos van a juzgar negativamente y que ese juicio va a tener consecuencias sobre nuestra posición social”.
Morán resaltó que “ese mecanismo sí está documentado en población latinoamericana y sí tiene consecuencias concretas sobre el comportamiento interpersonal”.
Además añadió que el auge del uso de las redes sociales amplifica ese mecanismo “porque transforman la exposición, que ya no es efímera ni acotada a un grupo, sino registrable, masiva y permanente. Esto intensifica la anticipación del juicio ajeno en quienes ya son sensibles a él”.
PUBLICIDAD

Por su parte, el doctor Marcos Cupani, vicedirector e investigador del Instituto de Investigaciones Psicológicas del Conicet y profesor de la Universidad Nacional de Córdoba, mencionó al ser consultado por Infobae que la población de América Latina tiende a mostrar niveles relativamente altos en dos rasgos de personalidad: la amabilidad —que incluye cooperación, empatía y sensibilidad a lo que otros piensan— y la extraversión, entendida como una fuerte orientación hacia lo social y la necesidad de aprobación.
“En culturas donde esos rasgos son predominantes, el qué dirán tiende a tener más peso, y con él, el miedo a quedar mal ante los demás. A eso se suma otro hallazgo del mismo estudio que publicamos en Journal of Personality Assessment que hicimos: la edad y el género parecen influir más que la nacionalidad en cómo cada persona experimenta este miedo. Es decir, no importa tanto de qué país se es, sino si uno es joven o adulto, hombre o mujer”.
PUBLICIDAD
Cupani agregó: “Lo que sí puede decirse con más seguridad es que en contextos donde la familia, la comunidad y la reputación tienen un peso importante en la vida cotidiana —algo frecuente en gran parte de la región— el miedo al deshonor encuentra terreno fértil para instalarse y crecer".

¿Cómo se debería lidiar con ese miedo al deshonor? “Las intervenciones más efectivas no apuntan a eliminar el miedo sino a corregir las creencias que lo alimentan: la tendencia a sobreestimar tanto la probabilidad de ser rechazado como el impacto que ese rechazo tendría”, contestó Morán.
Además destacó que “las terapias cognitivo-conductuales y las basadas en aceptación tienen evidencia sólida en este sentido”.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Hallazgo genético en Galápagos: revelan la existencia de linajes de tortugas gigantes que se creían perdido
Científicos de Yale desarrollaron una técnica computacional para analizar restos óseos de museos, logrando reconstruir el ADN de poblaciones extintas y abriendo nuevas posibilidades para la conservación de estas especies

Científicos observaron cómo la corteza terrestre se rompe en pedazos: el hallazgo que reescribe el mapa sísmico del Pacífico y sus efectos para los terremotos
Un trabajo publicado en Science Advances mostró por primera vez la desintegración progresiva de una zona de subducción frente a las costas de Estados Unidos y Canadá, un avance que aporta pistas sobre la evolución geológica de esa región y sus amenazas sísmicas

Eclipse lunar 2026, en vivo: comenzó el último gran espectáculo astronómico del año
La sombra terrestre sumergirá casi por completo a nuestro satélite natural, generando un fenómeno observable desde todo el país y amplias regiones de América, Europa y África. Velada especial en el Planetario de Buenos Aires para vivirlo en directo

Una sustancia química sería la responsable de la exclusividad reproductiva de la rata topo “reina”
Investigadores hallaron que el miristato de isopropilo, presente solo en las hembras dominantes, suprime la fertilidad de todas las demás integrantes de la colonia a través del olor corporal

GLOF, el fenómeno que estremeció Nepal: por qué representa un riesgo latente para Argentina y Chile
La inundación por desborde del lago glaciar generó cientos de muertos y miles de desaparecidos. La cadena montañosa sudamericana ya registró antecedentes similares, pero sin víctimas fatales. Geólogos explican los estudios que muestran el peligro elevado



