¿El jardín, un gimnasio natural? Cómo quemar calorías y mejorar la salud mental sin salir de casa

Cuidar plantas, quitar hierbas y podar activan músculos y reducen el estrés, ofreciendo beneficios comparables al ejercicio tradicional, según especialistas

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Primer plano de manos sosteniendo una pequeña planta de jazmín con flores blancas, preparándola para plantar en tierra oscura. Una pala de jardín está en el suelo.
La jardinería promueve la salud mental al reducir el estrés y la ansiedad mediante el contacto con la naturaleza y el cuidado de plantas (Imagen Ilustrativa Infobae)

La jardinería ha sido una práctica presente en la humanidad desde tiempos antiguos, cuando cultivar alimentos era una necesidad básica para garantizar el acceso a productos frescos y nutritivos. A pesar de que en la actualidad resulta sencillo encontrar frutas y verduras en supermercados, el interés por crear y cuidar un huerto propio ha resurgido con fuerza en los últimos años. Incluso, el simple hecho de cuidar un jardín y decorar el patio se volvió una tendencia que año a año crece gracias a sus beneficios en la salud mental y el bienestar general, siendo que trabajar en el jardín entre 30 y 45 minutos puede ayudar a quemar hasta 300 calorías.

Más allá de la satisfacción personal de ver crecer plantas y cosechar alimentos, dedicar este tiempo encierra una multiplicidad de beneficios que impactan tanto en la salud física como cerebral. Diversos estudios y especialistas coinciden en que es mucho más que una simple afición: es una herramienta poderosa para promover un estilo de vida más saludable y equilibrado. Según el servicio de extensión de Penn State, 1 de cada 3 adultos en Estados Unidos practica la jardinería, aunque muchos desconocen el alcance real de sus aportes al bienestar general.

En términos generales, puede definirse como el conjunto de actividades relacionadas con la preparación, plantación, cuidado y mantenimiento de plantas en un espacio determinado. Esta práctica involucra tareas que van desde sembrar semillas y desherbar hasta podar, cosechar y diseñar paisajes vegetales. La variedad de posibilidades permite que personas de distintas edades y condiciones físicas puedan encontrar una manera de participar y disfrutar de sus ventajas.

Primer plano de una mano esparciendo granos de arroz crudo sobre tierra oscura junto a pequeñas plantas verdes en un huerto elevado.
Cuidar un huerto o jardín mejora la autoestima y el estado de ánimo, otorgando sentido de propósito y pertenencia, según estudios recientes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son los efectos de la jardinería en la salud mental

No solo implica una conexión con la naturaleza, sino que también se asocia a una serie de beneficios directos sobre la salud mental, según investigaciones y expertos. Cuidar plantas y dedicar tiempo a un huerto favorece la reducción de los niveles de estrés y de la hormona cortisol, relacionada con el desarrollo de demencia y otros trastornos. La Universidad Emory de Georgia ha reportado que el contacto con la tierra y las plantas ayuda a disminuir la ansiedad y a aliviar síntomas depresivos.

Los investigadores de la Universidad Estatal de Michigan observaron en 2024 que la participación en huertos comunitarios mejora el estado de ánimo y la autoestima, otorgando a las personas un sentido de propósito y pertenencia. Eva Coringrato, una de las autoras del estudio, explicó que muchas personas encontraron alegría y significado, lo que resultó en una mayor confianza y en mejores estrategias para afrontar problemas de salud mental como la depresión, la ansiedad y el estrés.

Esta práctica también estimula la mente mediante la planificación, la solución de problemas y la memoria, como señaló la neuróloga Smita Patel del grupo hospitalario Endeavor Health de Illinois al Washington Post. Estas actividades cognitivas pueden ayudar a combatir el deterioro mental y se ha demostrado que reducen la inflamación relacionada con el desarrollo de la demencia. Incluso dedicar solo 10 o 20 minutos diarios al contacto con la naturaleza es suficiente para notar mejoras, según la Universidad de Cornell.

Primer plano de una mano con el índice tocando la tierra oscura y granular dentro de una maceta de terracota con una planta Monstera verde, fondo claro.
La jardinería quema hasta 300 calorías por sesión de 45 minutos y fortalece la musculatura de brazos, piernas y espalda con tareas simples (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los beneficios para la salud mental que brinda la jardinería no solo se deben a su componente físico, sino también al entorno de calma que genera estar rodeado de plantas y al ritmo relajante de las tareas rutinarias. Según Mayo Clinic, las actividades en el jardín estructuran el día, permitiendo desconectar y reflexionar, lo que se traduce en una reducción del estrés y en una mejor gestión emocional.

Los beneficios físicos de la jardinería

Además de los beneficios en la salud mental, este hábito representa una forma efectiva de ejercicio físico, accesible para personas de diferentes edades y niveles de movilidad. Según el Centro Médico de Detroit, trabajar en el jardín entre 30 y 45 minutos puede ayudar a quemar hasta 300 calorías, una cifra comparable a la de actividades deportivas convencionales. Incluso las tareas menos exigentes, como desherbar, podar o rastrillar, contribuyen al gasto calórico y pueden ser realizadas por quienes presentan limitaciones de movimiento, ya que permiten ejercitarse incluso estando sentados.

Las actividades implican movimientos funcionales que trabajan diversos grupos musculares. Cavar, empujar una carretilla, cargar sacos de tierra y utilizar herramientas manuales como el rastrillo o la pala fortalecen la musculatura de brazos, piernas y espalda, además de mejorar el equilibrio, la fuerza y la flexibilidad, explican desde Mayo Clinic. Con el tiempo, quienes la practican de forma regular pueden notar una mejoría en el tono muscular y la resistencia física.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Especialistas recomiendan integrar de 10 a 20 minutos diarios de jardinería a la rutina para experimentar mejoras en el bienestar general (Imagen Ilustrativa Infobae)

El contacto con la naturaleza también favorece la salud cardiovascular, ya que estar al aire libre ayuda a reducir la frecuencia cardíaca y la tensión muscular, destacan expertos de la Universidad de Harvard. La exposición a la luz solar incrementa los niveles de vitamina D, esencial para la salud ósea, la función inmunológica y el bienestar general. Además, respirar aire fresco mientras se trabaja en el jardín puede mejorar la oxigenación y fortalecer el sistema inmunitario.

Cuánto tiempo de jardinería es efectivo

Integrar la jardinería a la rutina diaria es posible para casi cualquier persona, sin importar la experiencia previa o el espacio disponible. Especialistas de Mayo Clinic recomiendan comenzar con un área pequeña y no asumir más trabajo del que se pueda manejar, para evitar el estrés y disfrutar realmente de la actividad. Se puede elegir entre opciones como huertos en el patio, macetas en balcones o incluso plantas de interior.

Participar en huertos comunitarios o consultar con expertos facilita el aprendizaje y aumenta las probabilidades de éxito. Adaptar las tareas a las capacidades físicas, por ejemplo, usando herramientas ligeras, permite que personas con movilidad reducida también disfruten de los beneficios de la jardinería. Con solo dedicar entre 10 y 20 minutos diarios al contacto con la naturaleza, ya es posible experimentar efectos positivos en el ánimo y la salud general.