Terapia con ventosas: qué es, cómo se aplica y qué dice la evidencia científica

Aunque la técnica gana adeptos entre atletas y personas con dolor muscular, los expertos advierten que existen pocas pruebas científicas sólidas sobre sus beneficios

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La técnica busca aliviar el
La técnica busca aliviar el dolor muscular y mejorar la circulación. REUTERS/Umit Bektas. REUTERS/Umit Bektas

La terapia con ventosas se popularizó en los últimos años como alternativa para aliviar dolores musculares y mejorar el bienestar físico. El método consiste en colocar copas sobre la piel y crear succión para estimular la zona tratada. Atletas y celebridades, como Michael Phelps y Justin Bieber, mostraron marcas circulares en la piel tras someterse a este tratamiento. La práctica despierta interés entre quienes buscan nuevas opciones para el manejo del dolor y la recuperación muscular.

De acuerdo con un artículo publicado por Banner Health, la terapia con ventosas tiene raíces en la medicina tradicional egipcia, china y de Oriente Medio, con registros que se remontan al año 1500 a.C. Profesionales de la salud la emplean hoy para tratar dolores musculoesqueléticos, torceduras, esguinces y lesiones de espalda. La técnica utiliza copas de vidrio, plástico, cerámica o bambú, aplicadas sobre la piel de la espalda, hombros o piernas.

El procedimiento crea un ambiente de presión negativa que levanta las fibras musculares y aumenta el flujo sanguíneo en el área. Mientras que el masaje convencional aplica presión directa, la ventosa genera succión y eleva los tejidos. Existen dos tipos principales: ventosas secas, que solo succionan la piel, y ventosas húmedas, que implican un corte superficial para extraer una pequeña cantidad de sangre.

Aplicación y posibles efectos secundarios

Estas señales suelen desaparecer en
Estas señales suelen desaparecer en menos de una semana y son parte habitual del tratamiento. REUTERS/Aleksandra Szmigiel

Por otra parte, los especialistas indican que la terapia con ventosas no debe causar dolor si la realiza un profesional certificado. El tratamiento puede provocar hematomas temporales o hinchazón, aunque la mayoría de las marcas desaparece en una semana. Algunas personas reportan efectos secundarios leves, como mareos, náuseas o dolor corporal después de la sesión.

La evidencia científica sobre los beneficios reales del Cupping -término en inglés- es limitada. Según expertos citados por el sitio, existen pocos estudios clínicos de alta calidad que respalden sus supuestos efectos positivos. Entre los beneficios que se le atribuyen se mencionan la reducción del dolor, la mejora del rango de movimiento y el aumento de la circulación sanguínea, pero los datos disponibles no permiten concluir su eficacia en todos los casos.

En consecuencia, los riesgos asociados son mínimos cuando la técnica la aplica un profesional. Sin embargo, las ventosas pueden dejar moretones visibles, empeorar afecciones cutáneas como eczema o psoriasis y, en el caso de las ventosas húmedas, implicar un pequeño riesgo de infección.

Contraindicaciones y recomendaciones

Además, la terapia con ventosas no resulta adecuada para todas las personas. Los especialistas no la recomiendan para quienes padecen enfermedades cardíacas, insuficiencia renal o hepática, ni para personas con marcapasos o trastornos de la sangre, como hemofilia o anemia. Las mujeres embarazadas deben evitar su aplicación en el abdomen y la zona lumbar. Tampoco se debe utilizar en áreas con heridas abiertas o sospechas de infección.

El método ganó popularidad entre
El método ganó popularidad entre deportistas y celebridades. REUTERS/Daniele Mascolo

Los especialistas aconsejan consultar a un médico antes de iniciar este tipo de tratamiento. La evaluación profesional permite descartar contraindicaciones y seleccionar la técnica más adecuada según la condición de cada paciente. El control médico también ayuda a evitar complicaciones y a identificar posibles efectos adversos.

Ventosas y medicina complementaria

El uso de ventosas forma parte de la medicina alternativa y complementaria. En Occidente, la práctica ganó visibilidad por su adopción entre deportistas de alto nivel y figuras públicas. Los expertos destacan que la terapia puede integrarse con otras estrategias de manejo del dolor, siempre bajo supervisión médica.

La popularidad de las ventosas refleja la búsqueda de soluciones no farmacológicas para problemas musculares y el interés creciente por la medicina integrativa. Sin embargo, la falta de evidencia sólida exige cautela en su recomendación como tratamiento principal. La decisión de utilizar la técnica debe basarse en la información actual y en una evaluación individualizada del paciente.