
Mel Robbins, autora y oradora reconocida internacionalmente, propone un hábito diario que, según afirma en su podcast, puede transformar la manera en que las personas perciben el mundo y detectan oportunidades. “Hoy, mientras sigues con tu vida, quiero que busques un corazón que se dé de forma natural en algún lugar a tu alrededor. Eso es todo”, explica.
Respaldada por fundamentos neurocientíficos y la opinión de expertos como el doctor Jim Doty, neurocirujano de la Universidad de Stanford, Robbins sostiene que este sencillo ejercicio de buscar corazones es más que un juego: se trata de una herramienta para entrenar la mente y reprogramar el filtro cerebral que determina qué información llega a la conciencia.
En qué consiste el hábito de buscar corazones
De acuerdo con el podcast de Mel Robbins, la práctica consiste en pedirle al cerebro que encuentre, a lo largo del día, formas de corazón en el entorno. Estas figuras pueden surgir de manera espontánea: una hoja caída, una mancha en la acera, la espuma del café o una sombra en la pared.
“Vas a decirle a tu cerebro, por muy tonto que suene: ‘Cerebro, hoy, en algún lugar del mundo, quiero que me muestres la forma de un corazón’”, sugiere la autora.

Este ejercicio puede incorporarse a la rutina diaria en cualquier momento, sin requerir preparación previa ni materiales especiales. La única condición es prestar atención al entorno inmediato con la intención de encontrar una forma positiva. Según Robbins, la práctica permite ampliar la capacidad de percibir detalles que usualmente pasan desapercibidos.
El sistema de activación reticular: la base científica
La explicación científica detrás del hábito reside en el sistema de activación reticular (SAR), una red de neuronas ubicada en el tronco encefálico que actúa como filtro entre los estímulos sensoriales y la conciencia. Robbins describe al SAR como “el portero de tu cerebro”, encargado de decidir qué estímulos son relevantes y cuáles no.
El doctor Jim Doty, citado por Robbins en su podcast, señala que el cerebro humano recibe entre seis y diez millones de bits de información por segundo, pero solo puede procesar de 50 a 100 bits de forma consciente. “El 99% de eso que puede manejar es todo lo relacionado con el funcionamiento de tu cuerpo”, indica el neurocirujano.
Esto implica que la mayor parte de la información externa es descartada a menos que el SAR determine que tiene importancia.

Robbins afirma que este sistema puede programarse de forma intencional: “Lo que es importante es lo que le dices a tu sistema de activación reticular que es importante. Esto es genial. Esto es un tesoro escondido. Así es como controlas tu mente”.
Programar la mente para detectar oportunidades
Buscar corazones, según Mel Robbins, es una forma práctica de confirmar que el SAR responde a las instrucciones que recibe. “Siempre que salgo a caminar, busco corazones porque es una forma de comprobar que los filtros funcionan”, afirma.
La autora compara este fenómeno con los algoritmos de las redes sociales, que muestran contenido vinculado a los intereses del usuario: “Tu cerebro tiene el mismo efecto”.

A partir de este ejercicio, Robbins sugiere extender la habilidad a otros aspectos de la vida, como encontrar oportunidades laborales o reconocer momentos positivos. “Si le dices a tu cerebro que busque un corazón, puedes aprender a usar este hábito para buscar otras cosas también”, explica. En su experiencia, esta práctica ha contribuido a identificar coincidencias y situaciones favorables en su entorno profesional.
Impacto y testimonios de la audiencia
La propuesta de Mel Robbins ha generado una amplia respuesta en su audiencia. Desde la publicación de su libro El hábito de los cinco, personas de distintos países han compartido imágenes y testimonios de corazones encontrados en su vida diaria. “Todos los días en las redes sociales, la gente publica corazones que encuentra”, comenta.

En la página 91 del libro, Robbins recopila ejemplos enviados por sus lectores como evidencia de que la mente puede entrenarse para percibir lo que se le indica. Según su relato, el cambio se produce dentro del individuo, no en el entorno exterior: “Nada ha cambiado en el mundo exterior. Lo que cambió es el filtro de la supercomputadora, porque tú lo programaste, y puedes aprender a programarlo simplemente buscando corazones”.
De acuerdo con el podcast de Mel Robbins, este hábito se presenta como una herramienta simple y accesible para reprogramar el sistema de activación reticular y abrirse a nuevas posibilidades. Practicable en cualquier lugar y momento, solo requiere intención, atención y constancia.
Últimas Noticias
5 claves respaldadas por la ciencia para que seas más feliz en casa
La neurociencia ambiental identificó factores concretos que inciden en el estrés, la ansiedad y el descanso de quienes habitan un hogar

Día Nacional de la Oncología: ocho avances que cambian el tratamiento del cáncer en 2026
La medicina de precisión, la inmunoterapia, los anticuerpos conjugados y los estudios moleculares modifican la estrategia contra tumores frecuentes y raros, con un objetivo que incorpora la calidad de vida a la eficacia clínica

El Niño y la “tormenta perfecta” para el dengue: por qué la prevención debe empezar antes del verano
Las lluvias, la humedad y las temperaturas favorables pueden acelerar el ciclo del Aedes aegypti. Especialistas explican a Infobae que las sequías también pueden aumentar el riesgo por el almacenamiento de agua y advierten que hogares, municipios y equipos de salud deben prepararse antes de que suban los casos

Día del Merlot: 10 vinos para para redescubrir una cepa que sobrevivió a las modas
Nació en Burdeos, conquistó el mundo y cayó en desgracia a causa de su propio éxito. Hoy, con productores que respetan su identidad, vuelve a dar tintos elegantes y de gran expresión. Historia, presente y potencial de una variedad que busca recuperar su lugar

Testeos gratuitos de VIH en la Marcha del Orgullo 2026: dónde, cuándo y cómo acceder en Buenos Aires
AHF Argentina ofrecerá este sábado pruebas rápidas y confidenciales, en el marco de una campaña centrada en la prevención de las infecciones de transmisión sexual


