
El crumble de manzana es uno de esos postres que evocan calidez y confort. Con su deliciosa combinación de manzanas tiernas y una cobertura crujiente y dulce, es el acompañante perfecto para una tarde de té o como postre después de una comida casera. Este postre, de origen británico, se popularizó durante la Segunda Guerra Mundial debido a la necesidad de utilizar ingredientes más económicos y accesibles. A lo largo de los años, ha mantenido su lugar en nuestras mesas por su simplicidad y exquisito sabor.
La receta tradicional del crumble de manzana consiste en manzanas troceadas cubiertas con una mezcla de harina, azúcar y mantequilla que se hornea hasta dorarse. Lo mejor de esta receta es su versatilidad, ya que puedes añadirle especias como la canela o el jengibre, o incluso incorporar frutos secos como nueces o almendras para darle un toque especial. Además, es un postre que se sirve caliente, ideal para acompañar con una bocha de helado de vainilla o una cucharada de crema batida.
Receta de Crumble de Manzana
El crumble de manzana es un postre clásico y reconfortante que se prepara en poco tiempo y con ingredientes que normalmente se tiene en casa. La clave está en la simplicidad de sus componentes y la armonía de sabores que se logra al hornearlos juntos.
Para preparar este crumble de manzana rápido y fácil, simplemente se necesita manzanas, harina, azúcar, mantequilla y algunas especias para potenciar el sabor. El resultado es un postre dorado y crujiente por fuera, pero suave y jugoso por dentro, que seguramente encantará a todos en casa.
Tiempo de preparación
La preparación total del crumble de manzana lleva aproximadamente 45 minutos. Este tiempo se desglosa de la siguiente manera:
- Preparación de los ingredientes: 10 minutos
- Horneado: 35 minutos
Ingredientes
- 5 manzanas medianas (pueden ser Granny Smith, Gala o Fuji)
- 1 taza de harina de trigo
- 1 taza de azúcar (puede ser azúcar blanca o morena)
- 100 gramos de mantequilla fría
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 1 pizca de sal
- Opcional: jugo de medio limón, 1/4 taza de avena, 1/4 taza de nueces picadas
Cómo hacer Crumble de Manzana, paso a paso
- Precalentar el horno a 180 °C (350 °F).
- Pelar y cortar las manzanas en cubos medianos. Colocarlas en un molde para hornear y rociar con el jugo de limón para evitar que se oxiden.
- En un bol grande, mezclar la harina, el azúcar, la canela y la sal.
- Agregar la mantequilla fría cortada en cubos pequeños a la mezcla de harina. Usar las manos o un tenedor para desmenuzar la mantequilla hasta que la mezcla se asemeje a migas gruesas.
- Si se desea, se puede añadir la avena y las nueces picadas a la mezcla para darle más textura.
- Esparcir uniformemente la mezcla de harina y mantequilla sobre las manzanas en el molde.
- Hornear durante 35 minutos o hasta que la cobertura esté dorada y crujiente, y las manzanas estén tiernas.
- Dejar enfriar ligeramente antes de servir. Disfrutarlo solo o con una bocha de helado de vainilla.
Últimas Noticias
Un estudio revela qué hace que una carrera sea realmente memorable
Una nueva investigación de la Universidad Simon Fraser analiza cómo distintos elementos influyen en la experiencia y satisfacción de quienes practican running

La verdad sobre la masculinidad: solo 1 de cada 10 hombres presenta actitudes tóxicas
Un estudio detecta que la mayoría no exhibe actitudes hostiles ni sexistas, y propone enfoques más precisos para la prevención

Felicidad a los 40: por qué la curva en U es un mito, según expertos
Estudios internacionales indican que la satisfacción personal no disminuye necesariamente a mitad de la vida y que la cultura y el entorno pesan más que la edad en el bienestar emocional

Entrenamiento con pesas: los fallos más frecuentes que pueden arruinar los resultados, según expertos
Profesionales de la salud advierten sobre prácticas frecuentes en el trabajo de fuerza que pueden ir en contra de los objetivos y aumentar el riesgo de lesiones

Cinco áreas de compatibilidad que distinguen a las parejas felices, según la ciencia
Las relaciones más satisfactorias no solo coinciden en valores, sino también en hábitos diarios. Estudios científicos señalan que la sintonía en rutinas cotidianas reduce conflictos y fortalece el bienestar compartido

