Del movimiento “plant-based” a la carne de laboratorio, las tendencias alimenticias que pisan fuerte

Infobae dialogó con un experto en Ingeniería en Alimentos para conocer todo sobre estos nuevos hábitos de consumo. Además, el caso de la primera hamburguesa en Argentina en base a plantas y con sabor a carne

La carne vegetal y la de laboratorio se hacen cada vez más fuertes dentro de la industria alimenticia (Shutterstock)
La carne vegetal y la de laboratorio se hacen cada vez más fuertes dentro de la industria alimenticia (Shutterstock)

Se estima que para el año 2050, dentro de tan sólo treinta años, seremos más de 9.500 millones de personas en el mundo, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés). Por ello, según explicó en diálogo con Infobae el ingeniero Martín Piña, director de la carrera Ingeniería en Alimentos en UADE, “tenemos que incrementar la producción de alimentos alrededor de un 60%, lo cual se vuelve algo ambientalmente insostenible, porque hoy en día ya luchamos contra el cambio climático, recursos naturales comprometidos y al límite, el uso del agua y el espacio de la tierra cultivable, por ejemplo”.

Hay un gran desafío para entender cómo nos vamos a alimentar en el futuro, cómo hacemos para alimentar a tantas personas, de una forma que sea sostenible y sustentable”, insistió Piña. En este sentido, recalcó que “las proteínas juegan un factor importantísimo en la nutrición de las personas. Son un poco el pilar y tienen un montón de funciones biológicas y son clave en una correcta nutrición, se pueden obtener de alimentos de origen animal o vegetal”.

La hamburguesa vegetal imita los sabores, texturas y aromas de la vacuna pero libre de carne (Frizata - Andrea Salerno Jacome)
La hamburguesa vegetal imita los sabores, texturas y aromas de la vacuna pero libre de carne (Frizata - Andrea Salerno Jacome)

Según el ingeniero en alimentos, “hay que tomar en cuenta que hay un montón de nuevos movimientos que se están dando en los últimos años, entre los cuales se encuentran los vegetarianos, los veganos, que no son nada nuevo. Se estima que en la Argentina hay aproximadamente 4 millones de vegetarianos y veganos, un 10% de la población, un número muy importante que va en ascenso”.

También aparecieron movimientos denominados animalistas, que luchan en contra del maltrato animal, y también el movimiento plant-based, que tiene sus origen en el vegetarianismo, y cuyos seguidores se alimentan a base de productos vegetales, pero les gusta sentir el sabor de una hamburguesa de origen animal. De esta manera, distintas compañías vieron una oportunidad, -de hecho son las que más están creciendo en los últimos años-. Entre ellas se encuentran Beyond Burger de Beyond Meat -en donde Bill Gates tiene un importante número de acciones- y The not Company, empresa chilena con el multimillonario Jeff Bezos como principal accionista.

Para el experto, “la producción ganadera, de carne vacuna, tiene un montón de consecuencias contra el medio ambiente, ya que criar vacas genera un montón de gases de efecto invernadero, metano, dióxido de carbono, y tomando en cuenta el cuidado ambiental, el cambio climático, el maltrato animal, la alimentación a base de proteínas, se combinaron varios factores que hicieron surgir este nuevo movimiento que pisa fuerte en el mundo, el plant-based”.

“En cuanto a los nuevos productos, se observan dos grandes categorías: las hamburguesas que son vegetales, que son a base de vegetales, 100% hechas con estos componentes, que tienen el mismo sabor, la misma textura, el mismo aroma y color que una vacuna, pero no tienen carne y son apto veganos; y el otro gran grupo se denomina carne cultivada o de laboratorio, que sí es de origen animal pero la diferencia es cómo se produce, es carne de origen animal pero criada en un laboratorio”, agregó.

“Hay un gran desafío ahí, para entender cómo nos vamos a alimentar en el futuro, cómo hacemos para alimentar a tantas personas, de una forma que sea sostenible y sustentable, porque incrementar la producción de alimentos en un 60% ambientalmente es insostenible”, insistió el ingeniero en alimentos Martín Piña (REUTERS/Eduard Korniyenko)
“Hay un gran desafío ahí, para entender cómo nos vamos a alimentar en el futuro, cómo hacemos para alimentar a tantas personas, de una forma que sea sostenible y sustentable, porque incrementar la producción de alimentos en un 60% ambientalmente es insostenible”, insistió el ingeniero en alimentos Martín Piña (REUTERS/Eduard Korniyenko)

¿Cómo se hacen las hamburguesas vegetales? Hay dos grandes empresas a nivel mundial que elaboran food tech, hamburguesas vegetales con el mismo gusto que las vacunas. Se valen de máquinas e inteligencia artificial. “The not company tiene una máquina que se denomina Giuseppe, un algoritmo de inteligencia artificial que utiliza la ciencia de datos para poder imitar o copiar algún alimento en particular, y así fue como colocaron una hamburguesa de origen animal y en esta máquina se analizó molecularmente, su composición química, las sustancias y sus cantidades, y después fue a una gran base de datos que tiene con más de 4 mil especies vegetales distintas y copió la composición química pero a partir de materias primas que son vegetales, con una receta y combinaciones en particular”, precisó a Infobae Piña.

“La máquina se retroalimenta del feedback que el ser humano le da de los productos. Esa información se carga en el sistema, el cual va aprendiendo solo, va mejorando y perfeccionando sus desarrollos”, añadió.

Según explicó el experto, se trata de productos más caros, pero con el tiempo y a lo largo de los años cuando sean masivos se van a ir acomodando sus valores. “Por lo general la producción de estas hamburguesas vegetales utiliza el 83% menos de agua y libera un 89% menos de dióxido de carbono que una vacuna”, detalló el ingeniero en alimentos.

De la carne cultivada o de laboratorio, “se dice también que es el futuro de la alimentación sustentable" (Shutterstock)
De la carne cultivada o de laboratorio, “se dice también que es el futuro de la alimentación sustentable" (Shutterstock)

Con respecto a la carne cultivada o de laboratorio, “se dice también que es el futuro de la alimentación sustentable, acá en Argentina hay un proyecto que se denomina Bife, por el laboratorio Craveri. Se trata de bioingeniería en la fabricación de elaborados, que no está comercialmente disponible, ya que falta el marco legal, es decir la legislación que lo avale”, ejemplificó Piña y agregó que “falta escalar el proyecto a escala industrial”.

¿Qué es la carne de cultivo o laboratorio? “Es una hamburguesa que se hace de síntesis, grasa salada más biotecnología. Se hace una biopsia a una vaca -el animal no sufre en el proceso-, se extrae una célula madre, muscular, y se coloca en un laboratorio, en un medio de cultivo apto para que empiecen a crecer y a desarrollar, como una placa de petri. Empiezan a replicarse, a convertirse en células musculares y se van alimentando con nutrientes que se van estimulando, pasan a ser fibras y al final se obtienen miles de fibras musculares que forman una hamburguesa, que para llegar a una de 140 gramos se necesitan unas 20 mil fibras. Es un procedimiento muy caro y que tarda mucho tiempo en llegar al producto final, es una tecnología en desarrollo, y se está optimizando”. adelantó Piña.

En el caso de la carne laboratorio se ahorra un 45% de energía, se necesita un 99% menos de tierra y se reduce un 96% la emisión de gases del efecto invernadero y además se utiliza un 96% menos de agua en el proceso de producción.

Tal como publicó Infobae, la carne producida de manera artificial en un laboratorio aún no está a la venta –se cree que sólo 50 personas probaron esta innovación en todo el mundo–, pero lo cierto es que se trata de un asunto que ya es tomado en cuenta por científicos y por empresas.

A nivel mundial, en 2013, el holandés Mark Post, profesor de Fisiología Vascular de la Universidad de Maastrict, presentó la primera hamburguesa de carne cultivada en laboratorio, a un costo de USD 280.000.

Friburger, la primera hamburguesa vegetal (Frizata)
Friburger, la primera hamburguesa vegetal (Frizata)

Un caso argentino

Una food tech creada hace un año por dos emprendedores rosarinos lanzó la primera hamburguesa del país que recrea el sabor, el color y la experiencia de la carne, pero sin carne, ya que es una hamburguesa vegetariana hecha a base de plantas.

Se trata de Frizata, creada por dos emprendedores rosarinos de la red Endeavor, Adolfo Rouillón y José Robledo. Hace 20 años fundaron Amtec, una software factory que luego fue adquirida por Neoris; en 2008 crearon Congelados del Sur, una empresa de desarrollo de alimentos congelados para grandes compañías alimenticias y cadenas de supermercados.

En diálogo con Infobae, Adolfo Rouillon, cofundador de Frizata, contó en profundidad de qué se trata la carne vegetal que crearon y se refirió a los hábitos de consumo de los argentinos:

Adolfo Rouillón y José Robledo, creadores de Frizata (Andrea Salerno Jacome - Frizata)
Adolfo Rouillón y José Robledo, creadores de Frizata (Andrea Salerno Jacome - Frizata)

-¿Cómo se les ocurrió la idea de producir la hamburguesa libre de carne?

-Entendemos que el futuro requiere un equilibrio entre salud, medio ambiente y disfrute de experiencias positivas.

Esto deriva en elecciones alimentarias orientadas a reducir el consumo de carne sin poner en riesgo nuestro equilibrio nutricional. Entendemos que ha empezado a gestarse un nuevo orden en lo que será la alimentación del futuro. La línea Meat Free está pensada para que el consumidor pueda reducir el consumo de carne, sin resignar sabor, textura, nutrición y experiencia.

Esta empresa a su vez cuenta con un catálogo de 50 alimentos congelados como verduras, carnes, comidas elaboradas, veggies y appetizers (Andrea Salerno Jacome - Frizata)
Esta empresa a su vez cuenta con un catálogo de 50 alimentos congelados como verduras, carnes, comidas elaboradas, veggies y appetizers (Andrea Salerno Jacome - Frizata)

Para llegar a la estructura de la carne vegetal, se parte del poroto de soja. Usamos ingredientes que existen en la naturaleza: no hay un ingrediente secreto realmente, sino mucho trabajo y conocimiento de cada uno de ellos. La combinación es la verdadera magia. Es importante aclarar que nuestros productos tienen huevo, son vegetarianos, no veganos. Para lograr la mordida y parte de la estructura se trabaja en los diferentes perfiles de granulometrías.

Este proceso requiere de muchísimos ensayos y pruebas de laboratorio, hasta dar con el prototipo que se ajuste al producto buscado. En paralelo también se va trabajando en el envase del producto, que es sumamente importante para su practicidad y conservación.

La segunda etapa del desarrollo es el escalado del producto, donde debemos lograr que ese prototipo se pueda elaborar de manera estandarizada, eficiente y estable. Una vez lograda esta etapa estamos en condiciones de producir el nuevo producto y llegar a todos nuestros clientes.

La empresa a su vez lanzó su línea de hamburguesas vegetales rellenas (Andrea Salerno Jacome - Frizata)
La empresa a su vez lanzó su línea de hamburguesas vegetales rellenas (Andrea Salerno Jacome - Frizata)

-¿Cuáles son las características particulares de la FriBurger?

-Nos llevó más de dos años desarrollar la FriBurger y el principal desafío fue la textura y tratar de imitar el comportamiento mientras la cocinás. La experiencia es completa. Buscamos que el color pudiera ir virando de un rosado, como la carne cruda, a un color más oscuro. El aroma y la mordida también debía ser igual y para ello sometimos el producto a muchos ensayos de prueba y error.

En cuanto a los ingredientes, la proteína primordial es la soja. Tiene cebolla, especias como pimienta, y pimentón. Usamos remolacha para trabajar con el color del producto. Son muchos pasos, y cada ingrediente tiene una aplicación diferente, que le va dando uso a la funcionalidad que uno busca. Además, hablamos directo con nuestros consumidores, y su feedback nos permite ir perfeccionando el producto. Nuestras recetas no son estáticas, sino que vamos evolucionando los productos que realizamos. La FriBurger que hoy comercializamos es una versión 2.0, una versión superadora.

La FriBurger contiene 60% menos de grasa, 30% menos de kcal -comparada con una hamburguesa de carne convencional-, 113 gramos de cuarto de libra, se hace sin aditivos, sin colesterol y su producción implica un 90% menos de agua.

Los productos son elaborados sin conservantes (Andrea Salerno Jacome - Frizata)
Los productos son elaborados sin conservantes (Andrea Salerno Jacome - Frizata)

-¿Cómo funciona la paradoja de producir carne vegetal en el país con la mejor carne del mundo?

-Hay que aclarar que una cosa es la carne de laboratorio y otra la carne vegetal. Para simplificar, la carne de laboratorio es carne de origen animal cuya particularidad es que crece de manera sintética en laboratorios. Por lo tanto, el propósito es conseguir proteína sin matar un animal. La carne vegetal, por definición, no contiene carne animal. La carne de laboratorio está orientada a minimizar el impacto ambiental pero a nivel alimentación y salud no tiene ningún impacto, esa es la gran diferencia.

La paradoja de comer ‘meat free’ en un país carnívoro tiene mucho sentido cuando el consumidor que disfruta comer carne animal entiende la necesidad de cambiar su dieta y reducir su consumo, por la salud y por el medioambiente. ¿Necesitamos carne para comer carne? Nosotros venimos a resolver este desafío para que el consumidor pueda seguir disfrutando de la experiencia de comer carne sin carne, desde su cocción, su textura, su mordida hasta su sabor. Podemos afirmar que no necesitamos carne para comer carne.

La hamburguesa vegetal requiere un 90% menos de agua en su fabricación que una convencional (Andrea Salerno Jacome - Frizata)
La hamburguesa vegetal requiere un 90% menos de agua en su fabricación que una convencional (Andrea Salerno Jacome - Frizata)

-¿Observan un aumento en los hábitos de consumo de los argentinos que van hacia un flexitarismo?

-Venimos a resolver la necesidad de todos los consumidores que quieren reducir su consumo de carne, buscando una alimentación mejor. Nuestro compromiso con el equilibrio nutricional se complementa con nuestra cartera de productos, ya que el 70% no contiene carne. Hoy podemos afirmar que la mayoría de la gente entiende los beneficios de reducir el consumo de carne y esto se traduce en una evolución de los hábitos de consumo. Más del 65% de nuestros clientes han consumido alguno de nuestros productos ‘meat-free’ y aún no ha pasado un año desde su lanzamiento.

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