Psicología y cuarentena: “Es como si tuviéramos una radio de fondo, hay días en los que no molesta y otros en los que agobia”

Para el médico psiquiatra y psicoanalista Pedro Horvat, la población está atravesando distintos factores emocionales a nivel individual y social. Al endurecimiento del aislamiento social preventivo y obligatorio se suma la situación particular de cada persona. La diferencia entre el ánimo de los primeros días con los más de 100 días transcurridos

La extensión y endurecimiento de la cuarentena en el país y especialmente en la región del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) desde el miércoles 1 de julio hasta el viernes 17, fue comunicada como una medida eficaz frente al incremento de contagios y muertes que atravesó el país en las últimas dos semanas (Shutterstock)
La extensión y endurecimiento de la cuarentena en el país y especialmente en la región del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) desde el miércoles 1 de julio hasta el viernes 17, fue comunicada como una medida eficaz frente al incremento de contagios y muertes que atravesó el país en las últimas dos semanas (Shutterstock)

El encierro es como tener una radio prendida todo el día, a un volumen alto o bajo, donde el sonido siempre está presente. En algunas ocasiones molesta el ruido de fondo, mientras que en otros acompaña. Lo mismo ocurre con las emociones por las que atraviesan las personas en esta situación tan particular, o al menos así lo dejo en claro el médico psiquiatra y psicoanalista Pedro Horvat, quien explicó que la población está atravesando distintos efectos emocionales en mayor o menor medida debido a la cuarentena.

La extensión y endurecimiento de la cuarentena en el país y especialmente en la región del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) desde el miércoles 1 de julio hasta el viernes 17, fue comunicada como una medida eficaz frente al incremento de contagios y muertes que atravesó el país en las últimas dos semanas. Pero, ¿cómo está el argentino a más de 100 días de estar cumpliendo con el aislamiento?

“En el plano individual, la sola prolongación de la cuarentena produce el agravamiento de los síntomas que ya viene generando el aislamiento social preventivo y obligatorio en la vida de las personas. Estos dependen de cada individuo y situación pero son síntomas que van desde la angustia, la ansiedad, la incertidumbre, hasta las crisis emocionales en mayor y en menor medida de acuerdo a cada persona”, explicó a este medio Horvat.

El famoso “no tiene otro remedio”, está predominando fuerte en la población (Shutterstock)
El famoso “no tiene otro remedio”, está predominando fuerte en la población (Shutterstock)

En este sentido, el profesional dijo que no hay ni una sola persona que no haya tenido en algún momento discusiones, desencuentros y sentimientos que en otro momento no hubiera tenido: “Tanto los adultos a los que se les suman distintos inconvenientes en el plano laboral y para los chicos cuyo entorno, hábitos domésticos así como sociales se encuentran fuertemente desarticulados”.

En este contexto, un estudio publicado en la revista científica The Lancet reveló que la cuarentena puede llegar a ser una experiencia desagradable para una porción muy importante de la población. La separación de los seres queridos, la pérdida de libertad, la incertidumbre sobre el estado de la enfermedad y el aburrimiento pueden, en ocasiones, crear efectos dramáticos. De hecho, los resultados psicológicos durante la cuarentena revelaron que el 7% mostró síntomas de ansiedad y el 17% sentimientos de ira, mientras que 4 a 6 meses después de la cuarentena estos síntomas se habían reducido al 3% y al 6%.

Sumado a esto, el especialista explicó que a la idea de seguir encerrados se suma el mensaje oficial de que tenemos serios problemas: “Esto aumenta, por supuesto, no solamente la angustia en relación al virus; también empiezan los interrogantes de ´¿cómo vamos a salir de esta situación?' . Es decir, no solamente aumenta la incertidumbre sino que además aumenta la desconfianza de quienes lideran la situación de la pandemia”.

Hay una lógica en la forma de pensar que se debe a que en los primeros anuncios del aislamiento social, los líderes sociales tuvieron un fuerte apoyo de la población ante las medidas impuestas. Hoy se fue desdibujando con el tiempo y no solamente ganó una sensación de escepticismo sino que también entra la economía”, enfatizó Horvat.

Son muchas las personas que están lidiando con lo emocional (Shutterstock)
Son muchas las personas que están lidiando con lo emocional (Shutterstock)

Si se tuviera que captar una instantánea de la población y cómo está actualmente, el especialista aseguró que la gente está abandonado la normativa colectiva y opta por lo individual: “Es peligrosísimo, ya que no tenemos una sociedad que actúa al unísono sino que tenemos un conjunto de individuos en el que cada uno actúa a su propio criterio y allí es donde empiezan los problemas”.

El famoso “no tiene otro remedio” está predominando fuerte en la población. “Sumado a la incertidumbre de cómo y cuándo terminará, hay un debilitamiento fuerte en la confianza, en las leyes y aparecen de a poco reacciones individuales que se van dando de menor a mayor escala, desde visitar a un familiar a encontrarse con alguien”, expresó el psicólogo y psiquiatra.

El panorama se va a ir agravando porque la persona que está dentro de su hogar, está sometida a presiones de distintos niveles, algunas personas pueden soportar más y otras menos”, enfatizó el especialista.

En cuánto al impacto de la situación económica con lo emocional, el profesional explicó que entran en juego un mundo de opiniones que se contradicen en sí: “Hay un sector muy grande que sabe que va a sufrir consecuencias económicas sin vuelta atrás y otro que puede aguantar un poco más, de cualquier manera, la población está desesperada por demostrar que no está en su sillón fumando un habano”.

Las secuelas del aislamiento social preventivo y obligatorio

Apelar a la conciencia social es vital (Franco Fafasuli)
Apelar a la conciencia social es vital (Franco Fafasuli)

En las situaciones más graves, en el plano emocional, como violencia de género, violencia familiar, vínculos que se quebraron, entre otros, por supuesto que habrá secuelas. En las situaciones donde hubo situaciones de crisis, pero que los vínculos fueron sólidos para recuperarse, será algo paulatino y que de a poco se ira dejando atrás los malos momentos. No es la cuarentena en sí, sino cómo cada persona vivió esta situación sin precedentes”, enfatizó Horvat.

Evitar practicar y utilizar la frase “sálvese quien pueda”, según el especialista, es importante ya que es muy peligroso: “El predominio de la normativa individual es algo que hay que evitar ya que es muy peligroso. Todos debemos tomar conciencia que estamos frente a una situación de complejidad que requiere lo mejor de cada uno, en la medida de lo posible”.

“Tenemos que ser más conscientes que nunca. La situación es muy grave y creo que debemos ubicarnos frente a la posición tanto como individuo y miembro de una sociedad, para que sea una apelación a la responsabilidad personal para cuidar tanto a mi familia, a mis vínculos como a mí mismo. Como parte de una comunidad, es importante que cada uno dentro de sus posibilidades se cuide a sí mismo y a los que lo rodean”, concluyó Horvat.

SEGUÍ LEYENDO

Los jóvenes y el COVID-19: de ser “inmunes” a ser el centro de la enfermedad

Cuarentena total: cómo el encierro afecta psicológicamente a las personas

MAS NOTICIAS

Te Recomendamos