El conmovedor recuerdo de Brisa Ardohain para Blanca a 20 años de su nacimiento: “Sueño con nuestro reencuentro”

Con fotos de la infancia que transitaron juntas, la ahijada de Pampita conmovió con sus palabras para su prima, quien falleció cuando tenía 6 años. El dolor de lo que pudo haber sido y las heridas que el tiempo ayuda a sanar

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El recuerdo de Brisa Ardohain a su prima Bianca, la hija de Pampita
El homenaje de Brisa Ardohain destaca la importancia del vínculo familiar y el dolor transformado en amor y gratitud

Hace veinte años, Blanca Vicuña llegó al mundo en Santiago de Chile como la primera hija de Pampita Ardohain y Benjamín Vicuña. Vivió seis años entre Argentina y Chile hasta que, en septiembre de 2012, una neumonía hemorrágica con falla multisistémica se la llevó en cuestión de días. Tenía seis años. Desde entonces, cada vez que puede su familia la recuerda con una mezcla de dolor y gratitud que no disminuye con el tiempo, sino que cambia de forma.

Este 15 de mayo el recordatorio tuvo un significado especial, ya que Blanca hubiera cumplido 20 años. Y entre tantos homenajes, sobresalió el de su prima Brisa Ardohain, ahijada de Pampita y cuatro años mayor que ella. La joven escribió en redes sociales una carta que más que consuelo, busca nombrarla: nombrar lo que fue, lo que pudo haber sido y lo que todavía duele.

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Brisa es hija de Leandro Ardohain, hermano de Pampita, y creció en Doblas, La Pampa, en una familia que siempre estuvo cerca de la conductora. Esa cercanía se volvió convivencia concreta en 2022, cuando Brisa dejó su provincia y se instaló en Buenos Aires para cuidar a Ana, la hija menor de Pampita, fruto de su relación con Roberto García Moritán. Desde entonces, Brisa acompaña el día a día de Pampita, está presente en viajes y trabajos y mantiene vivo, como todos, el recuerdo de Blanca.

El recuerdo de Brisa Ardohain a su prima Bianca, la hija de Pampita
El texto de Brisa detalla cómo la memoria de Blanca Vicuña se mantiene presente a través de sueños, objetos y la convivencia familiar

Es desde ese lugar, el de alguien que no solo perdió a una prima sino que eligió estar cerca de todo lo que ella dejó, que Brisa escribió esas palabras urgentes. “Si la vida fuese justa y el destino no nos hubiera atravesado con tu partida, estaríamos festejando tu cumpleaños número 20. ¡VEINTE! 20 años de tu nacimiento”, abre su carta, y en esa exclamación en mayúsculas está todo: el asombro ante una cifra que parece imposible, la vida entera que quedó sin vivirse.

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Por eso sabe, con una precisión que duele, que “ya son más años de ausencia que los breves que pudimos disfrutar de tu luz, tu risa y tu amor”. La aritmética del duelo, sin adornos, escapando de la lógica de las matemáticas y desafiando lo inapelable del paso de tiempo.

Y quizás por eso el simple transcurrir trajo algo parecido al alivio. “Cada año duele un poco menos”, escribe Brisa, “la compañía y el día a día calman la incertidumbre y las miles de preguntas sin respuestas”. No es resignación: es la honestidad de alguien que aprendió a vivir con una ausencia que no se cierra.

El recuerdo de Brisa Ardohain a su prima Bianca, la hija de Pampita
Brisa Ardohain narra la transición del dolor a la aceptación, resaltando la sanación a través del tiempo y el acompañamiento cotidiano

Lo que sí permanece intacto es la capacidad de imaginar. Brisa confiesa que a veces se permite fantasear: “A veces me gusta imaginar que haríamos si estuviéramos juntas acá, viendo cómo comparten nuestros hermanos, suelo pensar en las cosas que haríamos nosotras dos, qué planes hubiésemos hecho y qué gustos compartiríamos”. Son preguntas sin respuesta, pero Brisa las hace igual, porque en esa imaginación Blanca sigue viva, sigue teniendo veinte años, sigue siendo su prima.

Esa fantasía convive con una certeza que también encontró con el tiempo: la paz que le da estar cerca de los hermanos de Blanca y de su tía Pampita. “Tu ausencia nos atravesó pero también nos unió y cada rato compartido me llena el corazón de amor y de vos”, escribe. Ver a Blanca reflejada en sus hermanos es, para Brisa, “el regalo más preciado” que su prima les dejó.

Brisa Ardohain Blanca
El conmovedor homenaje de Brisa Ardohain a su prima Blanca

La memoria también vive en los sueños. “Siempre sueño con nuestro reencuentro, en volver a escuchar tu risa tan contagiosa y en los abrazos eternos que nos dábamos en cada viaje”, escribe Brisa. Y en los objetos: los juguetes que Blanca le prestaba y que hoy comparte con Anita, su hermana menor, para tenerla presente. “Te espero siempre para andar un rato más en patines y jugar a las Barbies”, promete al final, con la naturalidad de quien no habla de un recuerdo sino de un plan pendiente.

La carta cierra con una declaración que no necesita adornos: “Te amo con el alma Blanca”. Su padre, Leandro Ardohain, respondió al posteo con palabras breves y sentidas: “Qué lindas palabras, sos una gran persona y una gran prima, y Blanca siempre te ilumina desde el cielo, siempre brillando, te amo hija”.

Pampita, que este 15 de mayo también publicó su propio homenaje, eligió un formato que solo ella podía construir: una carta escrita en segunda persona dirigida a quienes nunca vivieron lo que ella vivió. “A los que no pueden dimensionar cómo es que el mundo se ponga de cabeza con una llegada… Les presto mis zapatos”, abre el texto. Y desde ahí, párrafo a párrafo, va describiendo a Blanca con una precisión que duele: “la voz más dulce y suave cantando canciones todo el día”, “un pelo largo con los rulos despeinados al viento”, “dientes diminutos en una risa ruidosa y contagiosa que te hace reír hasta las lágrimas”. Una niña que bailaba por toda la casa vestida de princesa y que contaba “los mil sueños infinitos que puede contar una niña pequeña”.

El recuerdo de Brisa Ardohain a su prima Bianca, la hija de Pampita
La familia de Pampita mantiene vivo el recuerdo de Blanca Vicuña, fallecida a los seis años por una neumonía hemorrágica en 2012

La carta también nombra el dolor sin rodeos. “A los que nunca perdieron lo más preciado… A los que no entienden cuánto cuesta caminar sin poder ver y tocar de nuevo… A los que no sangraron por dentro con heridas que nunca cierran… Les presto mis zapatos”, escribe Pampita. Y cierra con una afirmación que resume veinte años de amor y de pérdida: “A los que no se imaginan el honor tan grande que es ser tu mamá hace 20 años… Les presto mis zapatos”.

Benjamín Vicuña también le escribió a Blanca directamente, como si la distancia fuera solo geográfica. Repasó todo lo que su hija le dio y lo que él le dio a ella: “Por ti me disfracé de padre la primera vez, fui testigo y espía del más allá en el más acá, dormí en tus sueños, despertando los míos. Conocí el amor más grande que nadie pudo robar, ni siquiera la distancia o la muerte”.

benjamin vicuña blanca pampita portada teleshow
Pampita y Vicuña con Blanca: el recuerdo eterno en un día muy especial

Recordó el día exacto de su nacimiento, cuando “la cordillera brillaba y su blancura parecía la sonrisa más linda”, e imaginó cómo sería Blanca hoy: “dulce, graciosa, tierna, fresca, tímida, mirando de costado, mirando a los ojos, regalando sonrisas como la cordillera en tu nacimiento”. Y cerró con la única certeza que le queda después de años de duelo: “Ya lloré, morí, renací y volví a escribir tu nombre en la arena pero esta vez el mar no lo borró, esta vez el mar me trajo un secreto y es que estás bien. Hoy duermo tranquilo a tu lado, mi niña eterna”.

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