Una encuesta presencial a jóvenes de 18 a 30 años reveló que un 25% de ellos cree en las relaciones amorosas con más de una persona a la vez (iStock)
Una encuesta presencial a jóvenes de 18 a 30 años reveló que un 25% de ellos cree en las relaciones amorosas con más de una persona a la vez (iStock)

La tecnología -de la mano de Internet y las redes sociales- contribuye a las conexiones interpersonales y acercan la fantasía con la realidad, transformando la forma en que los seres humanos se relacionan. Las personas en la actualidad buscan romper estereotipos y mandatos antiguos en busca de la satisfacción personal.

Los vínculos y relaciones sociales se vieron afectados por el impacto de las nuevas tecnologías y redes sociales. El Observatorio de Consumo Joven, organizado por una empresa dedicada exclusivamente a la investigación de mercado online, Opinaia, junto con la consultora Ibarómetro y la Universidad de Palermo, analizó las relaciones de los jóvenes en la era de las redes sociales.

La encuesta presencial a jóvenes de 18 a 30 años reveló que un 25% de ellos cree en las relaciones amorosas con más de una persona a la vez. Para Gabriela Rougier, psicóloga especialista en terapia de parejas, las personas encuentran en este tipo de relaciones "múltiples experiencias afectivas y amorosas con diferentes estilos de personas y consienten la libertad de poder hacerlo sin tener la sensación de que están violando algún código de fidelidad".

En la mayoría de los países occidentales, la creencia de la importancia de la monogamia es fuerte, sin embargo, relativamente pocas personas realmente discuten con su pareja lo que la monogamia implica
En la mayoría de los países occidentales, la creencia de la importancia de la monogamia es fuerte, sin embargo, relativamente pocas personas realmente discuten con su pareja lo que la monogamia implica

En las relaciones poliamorosas, las relaciones sexuales no son indispensables. Se tratan, en cambio, de vincularse afectivamente con múltiples personas al mismo tiempo habiendo un acuerdo entre todos los involucrados.

"Ocurre un fenómeno en la actualidad -continuó Rougier-, que tiene que ver con las redes sociales y la posibilidad. Hoy los seres humanos poseen muchas más posibilidades de conectarse con otros para vincularse amorosamente".

Según aseveró en diálogo con Infobae la doctora Mirta Goldstein, psicoanalista y vicepresidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina, el poliamor siempre existió. "El machismo lo uso como prerrogativa para tener más de una familia. Lo que cambia es que hoy las mujeres también lo practican en supuesta igualdad con el hombre. En realidad hay un intento por dejar atrás códigos y costumbres y la ilusión de armar nuevas formas de relación, pero a la hora de tener hijos o de enamorarse plenamente empiezan los celos y los deseos de posesión. Nadie se evade de las emociones", indicó.

Por su parte, con motivo de celebrar los diez años del su lanzamiento a nivel mundial, Second Love, la red social exclusiva para infieles que buscan tener relaciones sentimentales fuera de su pareja, realizó una encuesta anónima a 1200 de sus usuarios de Argentina para entender más sobre el crecimiento de las relaciones paralelas y la tendencia de buscar por afuera lo que la pareja no brinda.

Cuatro premisas que permiten entender cómo se afianza la tendencia hacia la "no-monogamia"

1. La tecnología abre puertas

El 59,25% reveló que en el caso de ser infiel eligiría a alguna persona que conociera a través de una red social para parejas
El 59,25% reveló que en el caso de ser infiel eligiría a alguna persona que conociera a través de una red social para parejas

Las conexiones digitales proveen maneras más excitantes de conocer nuevas personas que no pertenecen al círculo íntimo, además sirven para conectarse con amigos del pasado y antiguos amantes. En la encuesta mencionada, el mayor porcentaje reveló haber sido infiel con una persona desconocida y el 59,25% reveló que en el caso de ser infiel eligiría a alguna persona que conociera a través de una red social para parejas.

2. En busca de una aventura

La mayoría de las mujeres casadas terminan siendo infieles porque buscan un cambio, tener una aventura y obtener la atención que su pareja actual no les brinda. Los motivos por los cuales muchas personas terminan siendo infieles resultan ser los mismos que años atrás. Para el 53,58% fue debido a la monotonía y el hartazgo de la rutina, para el 52,36% fue por la falta de sexo en su relación actual, para el 49,39% por la falta de atención por parte de su pareja, y para el 35,19% fue para buscar un momento de adrenalina y de excitación.

El 32,17% de los encuestados confesó que lo mejor que pudo rescatar de haber sido infiel fue haber tenido mejor sexo con su amante que con su pareja. Ese fue el porcentaje más alto, aunque le siguieron de cerca las siguientes respuestas: el 29,82% sentirse vivo/a, el 28,25% haber cumplido una fantasía, el 24,76% sentirse más atractivo/a. En contraposición a esto, para un 47,61%, lo peor que le pasó fue que nada había cambiado en su relación.

De esta manera, tener una aventura extra-matrimonial resulta ser una forma de escape que permite salir de la estructura y derribar los mandatos impuestos antiguamente de ser una buena madre o esposa y un buen padre o marido.

3. Disolviendo estereotipos de género y edad

El 75,92% de los encuestados respondió que le es indiferente la edad del amante, puede ser más joven o más viejo que su pareja actual, les da lo mismo
El 75,92% de los encuestados respondió que le es indiferente la edad del amante, puede ser más joven o más viejo que su pareja actual, les da lo mismo

La infidelidad todavía se considera más como un rasgo masculino pero las mujeres actualmente están achicando esa brecha. Según el autor del libro Untrue, Wednesday Martin, "las mujeres casadas engañan un 50% más ahora que en la década del 90". La anticoncepción, el aumento de la influencia en los negocios y una mayor independencia financiera han permitido a las mujeres centrarse en la satisfacción de sus propias necesidades.

En cuanto a la edad, el 75,92% de los encuestados respondió que le es indiferente la edad del amante, puede ser más joven o más viejo que su pareja actual, les da lo mismo.

4. Las relaciones actuales están cambiando

La mayoría de los encuestados, el 64,93%, respondió que perdonaría una infidelidad. Este porcentaje es ampliamente más alto que años atrás. Claramente la tendencia actual presenta un crecimiento en el número de personas que prefieren tener relaciones abiertas, múltiples o de poliamor debido a que hoy en día, la monogamia es muy difícil de mantener porque las vidas de los seres humanos se encuentran repletas de tentaciones.

En la mayoría de los países occidentales, la creencia de la importancia de la monogamia es fuerte. Sin embargo, relativamente pocas personas realmente discuten con su pareja lo que la monogamia implica. Si podemos admitir que una atracción fugaz, o una conexión más significativa, con otra pareja puede no dañar irreparablemente nuestra relación principal, y de hecho podrían complementarlas, entonces las relaciones podrían sobrevivir más tiempo y de mejor manera.

Nuestras mejores intenciones a menudo carecen de valor ante una atracción inesperada hacia otra persona
Nuestras mejores intenciones a menudo carecen de valor ante una atracción inesperada hacia otra persona

Sin embargo, para los expertos no todas las personas que intentan practicar el poliamor prosperan en este estilo de vida en el tiempo. Muchas veces sucede que la necesidad de ser más que los demás predomina y los celos no se pueden manejar. Así es que un 68% de los encuestados sostuvo que solo podían amar a una persona a la vez, y el restante 7% no estaba seguro de la respuesta.

"El hecho de tener más de una relación en simultáneo, significa la ausencia de relaciones comprometidas y con sentimientos muy fuertes donde predomina la sexualidad, el placer, la liviandad de los vínculos y la ausencia de proyectos en conjunto", explicó a Infobae la licenciada Rosalía Álvarez, psicoanalista y coordinadora del Departamento de Pareja y Familia de APA.

Para la especialista "vivimos en tiempos de la 'cultura light', de relaciones que no exigen ni se exigen. No preocupa la soledad, ni son un proyecto el matrimonio o los hijos". Álvarez advierte que sostener una relación sin compromiso y sin entrega es una actitud defensiva, y que los seres humanos le temen al fracaso, al engaño, a la desilusión y a no encontrar el amor recíproco.

Para Santiago Gómez, psicólogo del Centro de Psicología Cognitiva, al argentino le cuesta aceptar el poliamor, mantiene la tendencia de la monogamia y de las relaciones paralelas como la infidelidad. "Uno de sus principales temores es no poder controlar los celos por alguno de los participantes, provocando un estado de perturbación", aseveró el experto.

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