
Parte de la humanidad sueña y fantasea con que la vida terrenal nunca acabe. Volverse inmoral, aún teniendo la certeza de que la muerte sea el suceso que al final une a todos los mortales. A lo largo de los siglos, todo tipo de tradiciones y corrientes han tratado de investigar la manera para encontrar la inmortalidad, pero ninguna de ellas ha tenido éxito.
Una pequeña aldea china parece tener la respuesta. Se trata de la localidad de Bapan, donde una serie de factores los ayudan a superar los 100 años de edad no de manera excepcional, sino como norma. El pueblo cuenta con poco más de 1.000 habitantes. Entre sus logros, puede presumir de ser el lugar del mundo en el que hay más personas que pasan del siglo de vida. Pero, ¿qué tienen de diferente?
En Bapan, al sur de la provincia china de Guangxi, la media de personas que superan los cien años es realmente elevada. Mientras que en el mundo la media es que 1 persona de cada 13.300 llega a vivir un centenario, y en un país desarrollado como Estados Unidos es de 1 cada 5.800, en este pequeño pueblo china las cifras son realmente espectaculares: 1 de cada 100 personas consigue alcanzar las tres cifras en su documento de identidad.

El pueblo, conocido por esta increíble característica, ha sido objeto de estudio por parte de científicos y médicos, sin conseguir una respuesta a esta tendencia. Y no sólo es la longevidad que son capaces de alcanzar su habitantes, sino que prácticamente no se registran casos de enfermedades tan del primer mundo como son el cáncer, la demencia o los infartos. Fueron los propios habitantes de Bapan los que se han encargado de dar las claves.
En el libro "El plan de la longevidad", del doctor John D. Day, se hizo un repaso de las características comunes que ofrecen los habitantes más veteranos de Bapan. Para la mayoría, la principal clave nada tiene que ver con la alimentación o el cuidado personal, sino que es algo tan sencillo como sonreír.
Es Mayan, de 107 años, quien confiesa en este libro que "mantener una actitud positiva ante cualquier problema es un rasgo común de los habitantes de este pueblo".

Como segundo aspecto fundamental, los más veteranos de Bapan aseguran que es fundamental alejarse del estrés. Mientras que en los países desarrollados es algo tan arraigado en la vida cotidiana -imposible de eliminarlo-, en este pequeño pueblo aseguran que, una vez se detecte el problema que genera la ansiedad, hay que alejarse de él.
Y ofrecen un tercer punto importante: tener todos los días una rutina lúdica que se debe de seguir sin perderla constantemente. Por último, en Bapan confiesan que otro factor fundamental para afrontar la vida longeva no es otro más que realizar un cambio de mentalidad. Mientras que en occidente se tiene la concepción de que llegar a edades avanzadas es una lucha contra el reloj, esta pequeña localidad china asegura que hay que afrontarlo como si se tratara del mejor momento de sus vidas.
LEA MÁS:
Los 7 "secretos" japoneses para vivir más de 100 años
Habitantes eternos: la isla japonesa en donde se halla el secreto de la longevidad
Científicos argentinos descubrieron una bacteria que puede estirar la vida más allá de los 120 años
Últimas Noticias
Carlos Álvarez pone en aprietos a Yonhy Lescano en debate presidencial: “A mí Abimael Guzmán nunca me agradeció por sus servicios”
Las intervenciones incluyeron ataques, referencias al pasado político y medidas como pena de muerte y depuración policial

Nueva Escuela Mexicana cumple tres años: Mario Delgado encabeza foro de evaluación educativa
El foro incluyó mesas de análisis sobre el Plan de Estudio 2022, recuperación de enfoques pedagógicos y discusión de la aplicación del modelo en distintos contextos

Manifestaciones, accidentes y bloqueos en CDMX y Edomex hoy 23 de marzo: padres de familia cierran Ermita y La Viga
Mantente informado en tiempo real sobre el acontecer del Valle de México

Pico y Placa: ¿Puedes manejar en Medellín sin infringir la ley?
Esto le interesa si va a manejar en la ciudad hoy martes

Conoce el clima de este día en Ecatepec
La temperatura más baja registrada en el territorio mexicano fue la del 27 de diciembre de 1997, cuando el termómetro descendió hasta los -25 grados



