Con sus hermanas Julieta y Paulina
Con sus hermanas Julieta y Paulina

Comenzó a trabajar en los medios de muy chica, a los siete, pero desde antes de estar frente a cámara, se la pasaba actuando en la casa, bailando y cantando. Días antes de su cumpleaños número cinco, recibió uno de los mayores regalos de la vida: la llegada de sus dos hermanitas, Paulina y Julieta, también actrices. Quién es la artista que abrió su álbum de recuerdos con Teleshow.

Nombre completo: María Candela Vetrano

Fecha de nacimiento:  9 de agosto de 1991

Candela Vetrano
Candela Vetrano

Cande nació y vivió en Banfield con su mamá, su papá y sus dos hermanitas. Tiene también un hermano mayor que no vivía con ellos. La familia numerosa la coronaba Sol, la perrita que llegó a la casa cuando ella ya tenía trece.

Como empezó a trabajar de muy chica, a los siete fue una de las participantes de Agrandadytos y a los doce fue una de las caras de Rincón de luz, por lo que cambió varias veces de colegio. Primero fue al Westminster, luego al San Andrés y al Modelo de Lomas de Zamora: "En sexto me cambié a uno que fuera solo a la mañana y después me cambié porque quería uno que tuviera arte y el último año lo di por Internet, así que tuve una infancia en la que me amoldaba a colegios y amigos".

Candela Vetrano de bebé
Candela Vetrano de bebé

Cuando era chica Cande deseaba con fuerza tener un hermanito, tanto, que el regalo llegó, y por partida doble. A sus cinco años, le dio la bienvenida a las mellizas Julieta y Paulina: "Siempre iba a la Iglesia con mi abuela y yo pedía tener hermanos".

El 5 de agosto de 1996 Cande se puso todas sus galas para conocer a las nuevas integrantes de la familia: "Me acuerdo que  me saqué una foto en el pasillo del hospital, yo fui lookeada a todo trapo, con unas botas texanas blancas. Pienso que de chica quería tanto un hermano que por eso me nacieron dos".

Cande Vetrano con su hermano mayor y con las mellizas
Cande Vetrano con su hermano mayor y con las mellizas

A pesar de la ansiedad y la felicidad por la llegada de sus hermanitas, la pequeña actriz no pudo evitar sentir un poco de celos… "No sé si me costó, pero tenia en claro que mi lugar no me lo iban a sacar,  me fui con todo puesto, llamando la atención".

Las tres se convirtieron en inseparables. "Eran como mis marionetas", confesó la mayor de las Vetrano y recordó que uno de sus juegos preferidos era la maestra. Además, las más chicas la ayudaban cuando había que pedir algún permiso especial a los papás: "Me acuerdo que cuando quería salir a la noche o ir a algún lugar que no me dejaban armábamos una coreo con mis hermanas y decía 'chicas córeo' y cataban: 'dejenla salir a candela' una bizarreada y para cualquier situación era coreo".

Candela Vetrano en la mesa de un restaurante, cantando y bailando
Candela Vetrano en la mesa de un restaurante, cantando y bailando

Y que la estrategia para convencer a sus papás fuera "hacer coreos" no es casualidad, ya que le encantaba bailar: "Cada vez que íbamos a comer afuera llevaba un CD con una canción y tenía una coreo armada, la canción de mi show era 'Cachita', de Ricardo Montaner", contó sobre la foto en la que está usando la mesa de un restaurante como escenario. Tal vez en la cena de la imagen se haya pedido ñoquis, su comida preferida por aquellos años.

También le gustaba mucho jugar a imitar a Susana Giménez y a ser una de las Chiquititas, sueño que pudo cumplir años más tarde, cuando empezó en el 2003 a formar parte de Rincón de Luz, de la mano de Cris Morena.

Den niña, Candela jugaba a ser Susana
Den niña, Candela jugaba a ser Susana

Durante los veranos, la familia vacacionaba en San Bernardo, en uno de los departamentos que tenía su papá. Los Vetrano iban con una pareja amiga y con "Pili", la hija del matrimonio habían montando una "empresa" en la que hacían collares y pulseras de mostacillas: "Siempre fui independiente, les devolvía el vuelto a mis papás, quería tener mi plata y en el verano me la pasaba vendiendo las cosas que hacíamos. Entonces a la noche con ese dinero iba a los jueguitos".

Seguramente sea ese empuje el que la llevó a insistirle tanto a sus papás, que la llevaron a Agrandadytos, en 1998. "Era muy incentivada y payaso, mi mamá vio eso y me llevó a un casting. En paralelo hacía clases de tap y jazz y cuando estaba en un desfile estaba bailando  y me vio la vestuarista de Cris (Morena) y me dijo que vaya a un casting", recordó Cande y el resto es historia conocida.

Hace un tiempo, en diálogo con Teleshow la actriz recordó una curiosa anécdota con Sandro, con quien se sacó una foto en un restaurante, ya que su abuela era fanática.

Cande Vetrano con Sandro (Instagram)
Cande Vetrano con Sandro (Instagram)

Años más tarde acompañó a la mamá de su mamá a la casa del Gitano: "Ella solía ir casi todos los años, justo se dio la casualidad que estaba en su casa. Fuimos con la foto impresa en un cuadro, generalmente lo que hacía él todos los años era abrir la puerta y saludar a sus fans. Ese año ya estaba mal de salud entonces no salió a saludar, sino que salía su mujer o alguien y hacía pasar a un par de personas a la casa".

Aquella anécdota no  terminó demasiado bien y concluyó con la aparición de Vetrano en Crónica, según ella misma recordó: "Se abalanzaron todas, entre ellas yo también con el cuadro, me lo manotearon, fue muy violento y yo me largué a llorar. El periodista me hizo la nota, yo estaba llorosa, fue gracioso y muy trágico".

Actualmente Vetrano es una las figuras de ATAV, donde interpreta a Ana, la hermana de Aldo (Gonzalo Heredia) y Francesca (Malena Sánchez) y su personaje mantiene una relación con Córdoba (Diego Dominguez).

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