María Fernanda Callejón
María Fernanda Callejón

Su primer sueño era ser mamá. El segundo, actriz. Con esfuerzo y lucha cumplió ambos. Amante de las mascotas, el puré de papa, y del voley, compartió sus fotos de niña con Teleshow y divertidas anécdotas .

Nombre completo: María Fernanda Callejón

Fecha de nacimiento: 22 de junio de 1966

María Fernanda Callejón y su hija
María Fernanda Callejón y su hija

María Fernanda Callejón nació en la clínica Chutro, en Córdoba Capital, pero de inmediato la familia, compuesta por su mamá Gratzia, su papá Osvaldo y su hermana Sandra, se mudaron a Villa Carlos Paz, donde ella creció: "Mi cuna y mi vida siempre estuvieron ahí".

Pero ellos no estaban solos, siempre en su casa había mascotas: "Viví rodeada de animales desde que tengo uso de razón, perros, gatos… sobretodo perros, mi papá tenía uno de caza que se llamaba Rey, en ese entonces yo tenía unos cuatro años", dijo la actriz que se prepara para comenzar el rodaje de Todos tenemos un muerto en el placard y un hijo en el closet. Sin embargo en este momento, con su pareja Ricky Diotto y su nena, Giovanna de casi cuatro, no tienen animales.

Maria Fernanda Callejón con Giovanna y abajo, ella con su mamá Gratzia
Maria Fernanda Callejón con Giovanna y abajo, ella con su mamá Gratzia

Toda su vida fue a la escuela IES (Instituto de Enseñanza Secudaria). "No era la mejor alumna pero no me costaba tampoco, siempre fui muy histriónica, lúdica, me gustaba jugar y charlotear así que ¡me pegaban un reto por hablar mucho con mis compañeras!", dijo  y confesó que hoy sigue siendo igual . Aunque le iba bien en el colegio, siempre le costó matemáticas: "¡Me la llevaba todos los años!".

Además, hacía deportes, fue federada en voley hasta los 15 años en el club Centro Italiano de Villa Carlos Paz, y hacía danzas: "Clásico y español, incluso a los 14 me recibí de profesora, pero no ejercí nunca. Mi hobby era actuar", dijo, seguramente inspirada en las actrices que veía en pantalla: Andrea del Boca, Mirtha Legrand y Gabriela Acher.

Maria Fernanda Callejón desfilando en el colegio a los cinco años
Maria Fernanda Callejón desfilando en el colegio a los cinco años

En su tiempo libre le gustaba jugar a las muñecas, "a la mamá" resaltó, al elástico y en la calle con sus compañeras: "Yo vivía en frente del colegio, así que en esa cuadra nos juntábamos con mi hermana y otras chicas, en el cemento de la calle hacíamos la Rayuela".

Al ser consultada sobre si siempre supo que quería ser artista, dijo que lo primero que deseó en su vida, fue ser madre: "Como mi mamá. Inmediatamente después, actriz, alrededor de los cinco años. Había reuniones y mi hermana y yo preparábamos el show, lo mismo que hace mi hija. Fluía más allá de que mi mamá era actriz de radioteatro y lo llevamos en la panza, y con mi hija pasa lo mismo".

Maria Fernanda Callejón antes de entrar al jardín
Maria Fernanda Callejón antes de entrar al jardín

A la hora de comer, su plato favorito era el puré de papas, a tal extremo  que hasta lo pedía de postre: "Podía ser con milanesas, con pollo, eso variaba. Entre los seis y los ocho, después de la comida pedía un puré gratinado con queso".  Y si de dulces se trataba, los chicles eran sus preferidos, "en todas sus formas y marcas", e incluso recuerda que después de masticarlos, los dejaba en la huevera de la heladera, como lo hace hoy su hija "Gio".

Y cuando se rememoran sabores de la infancia, es imposible no pensar en los abuelos y sus mimos en forma de comida: "Los nonos (maternos) eran muy presentes, él venía todos los viernes a traernos el desayuno a la cama con bolas de fraile con dulce de leche, siempre había barritas de chocolate en el bargueño (mueble para guardado) en el living, la sopita, las pastas… y de parte de mi abuela paterna recuerdo las cosas más criollas, me enseñaba a hacer humitas, empanadas, tortas fritas… y con el abuelo jugaba mucho".

Maria Fernanda Callejón de bebé
Maria Fernanda Callejón de bebé

El amor por la familia y especialmente por los abuelos, es una de las cosas que día a día con su pareja intenta pasarle a su pequeña: "Le quedó su abuela paterna, Silvia, que me encanta que la vea, también los primos. No tengo a mi mamá pero sé que juegan mucho porque Giovanna me lo cuenta, me habla de la nonitita que nunca la conoció, pero le dije que era mi mamá y que estaba en el cielo. Perdió a su abuelo paterno hace dos años y tiene a mi papá en Carlos Paz, que no lo ve mucho porque no es acá a la vuelta, pero fomento mucho a través de las redes que se conecten".

"Fui una niña muy feliz, con modos más estrictos que los de ahora. El chirlito o el tirón de orejas no existen, yo vengo de eso, y me parece bien que no exista porque cambian las generaciones", dijo sobre las diferencias con la educación que recibe su hija, aunque los valores son los mismos: "El respeto, la libertad, la importancia de las emociones, el amor y la diversidad. Soy una mamá presente y si fuera el uno por ciento de lo que fue mi mamá con nosotras, estoy hecha".

Maria Fernanda Callejón de bebé
Maria Fernanda Callejón de bebé

"Queremos que viva en armonía, en una rutina acorde a su edad y que tenga la libertad de que sea quién quiera y ese impulso respetarlo, porque todos los niños son distintos. Con ella tenemos cosas en común, pero somos distintas, Gio es otra nena  y  no puedo aplicar lo que hacía mi madre con nosotras, le pongo otros limites, incluso me cuesta ponerle por mi lucha y por lo que la esperé", contó.

Sobre cómo fue educada ella, dice que "hay cosas que estuvieron buenas" y las recata y atesora y otras que no: "Somos nenas distintas en distintos tiempos. Sí, apelo a mi niña y me pongo mucho en su lugar antes de que me saque de quicio, es una tarea ardua  y la disfruto, estoy muy atenta, juego mucho y es la mejor manera de marcarle los cimientos, es un trabajo muy chiquito, cotidiano, minuto a minuto".

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