El día en que Charly García se arrojó a una pileta desde un noveno piso
El día en que Charly García se arrojó a una pileta desde un noveno piso

Durante la década del '90, el cuerpo de Charly García se vio notoriamente afectado por el consumo de drogas, tema que fue público y permanente en los medios de comunicación, que insistieron bastante al respecto. Historias hay decenas, muchas de las cuales fueron contadas por testigos ocasionales -músicos, asistentes, productores, periodistas, fanáticos- y publicadas en libros o artículos periodísticos.

"Hay un antes y un después. Yo creo que fue después de Serú (Girán). O durante. Pero cuando empezó con lo de 'Say No More' ahí descarrila", dijo Nito Mestre -su gran compañero en Sui Géneris- cuando lo consultaron los periodistas José Bellas y Fernando García para el libro 100 veces Charly.

Sin embargo, la primera internación llegaría mucho tiempo después de su paso por Serú. El 22 de diciembre de 1991 –como había ocurrido nueve años atrás– Charly reunió a más de 25.000 personas en el estadio de Ferro Carril Oeste y subió al escenario en una ambulancia. Era la forma que había elegido para burlarse de su estadía en una clínica, en agosto de ese año.

(Charly García subió al escenario de Ferro a bordo de una ambulancia en 1991)

Los artículos periodísticos de la época indicaron que había entrado con sobredosis, hecho que quedaría confirmado con su pelea pública con el pastor Carlos Novelli, director del Programa de rehabilitación Andrés. Permaneció internado tres meses en una clínica psiquiátrica de Palermo hasta que consiguió la autorización para ir a la casa de Pedro Aznar a finalizar el disco Tango 4. Sin embargo, la rehabilitación no fue para nada exitosa y ese sería el comienzo de la etapa más descontrolada del músico.

Apenas unos años después, en noviembre de 1994 -cuando venía de editar su trabajo La hija de la lágrima-, su madre lo volvió a internar: fue ingresado por la fuerza en una clínica psiquiátrica por segunda vez. En diciembre fue dado de alta pero decidió no volver a tener contacto con su progenitora y lo explicaba así: "Estoy absolutamente en contra del método que utilizaron la Courtney y mi mamá para internarme a mí e internar a Kurt (Cobain). Eso que se llama amor duro. Es un método que consta en no explicarle nada al que se supone que está mal, cerrarle todas las vías de acceso a cualquier tipo de cosa, dejarlo en la lleca".

Charly García con el “look Kurt Cobain” (Captura de TV)
Charly García con el “look Kurt Cobain” (Captura de TV)

Lo cierto es que mientras García se enojaba con su familia y parte de su entorno, sus inconvenientes con las drogas se profundizaban y llevaban consigo serios problemas de conducta. Por ejemplo, en enero de 1996 se presentó en Villa Gesell, en el que sería uno de los shows más violentos de su carrera. Sobre el escenario, le dijo a su guitarrista, Carlos "El Negro" García López: "Es un mal amigo que me incita al alcohol y a las drogas". Su compañero reaccionó y le pegó una trompada. Ante eso, Charly derribó la torre de iluminación, parte del sistema de sonido y revoleó guitarras.

Como si fuera poco, en ese momento, el gobierno de la provincia de Buenos Aires estaba llevando adelante la campaña "Sol sin drogas". El músico usó el lema de forma irónica y dijo: "Mejor que sol sin drogas es drogas sin sol". Eso le valió terminar en un juzgado de Dolores, donde se le inició una causa por "incitar al consumo de estupefacientes". La misma luego fue archivada pero su imagen pública se vio muy afectada.

En ese 1996 editó Say no more -momento de quiebre señalado por Nito Mestre- y los escándalos se sucedieron uno tras otro. Se hizo común que García llegara tarde a los shows o interpretara dos o tres canciones y finalizara de forma abrupta los conciertos. También era una constante que se quejara del sonido y rompiera sus instrumentos. Eso generaba malestar en el público y los incidentes se repetían en cada lugar donde se presentaba.

Charly con el rostro pintado e intentado ingresar por la fuerza a La Trastienda luego de que el local suspendiera su show. Fue el 12 de septiembre de 2007 (Foto: captura TN)
Charly con el rostro pintado e intentado ingresar por la fuerza a La Trastienda luego de que el local suspendiera su show. Fue el 12 de septiembre de 2007 (Foto: captura TN)

A raíz de los reiterados episodios de violencia, el periodismo se nutrió de ellos para hacer su propio negocio y contribuyó a construir ese imaginario del rock asociado al exceso. Los medios de comunicación se dieron cuenta que mostrar a un Charly descontrolado "vendía" y empezaron a llenar páginas de diarios y minutos de radio y televisión describiendo cada incidente del artista: se hablaba más de los escándalos que de su música.

Antes subrayábamos que en los '90 internaron dos veces a García por sus problemas con las drogas. No es que en los '70 y '80 no haya consumido estupefacientes -porque sí consumió- pero es en la última década del siglo XX y en los 2000 cuando lo hizo de una manera descontrolada y sin freno alguno. En esto coinciden todos sus biógrafos y basta con observar su estado en esos años para darse cuenta de que fue así.

Charly García atado a una camilla tras hacer destrozos en un hotel en Mendoza (Junio de 2008) (Foto: AP)
Charly García atado a una camilla tras hacer destrozos en un hotel en Mendoza (Junio de 2008) (Foto: AP)

Cada episodio -por menor que sea a veces- aparecía en todos los medios de comunicación nacionales. Más aún cuando el propio García golpeaba a algún periodista o reportero gráfico que se acercaba a sus shows o a los lugares que frecuentaba.

No está de más decir que esos años de descontrol coincidieron con la explosión -a nivel cuantitativo- de los medios de comunicación en la Argentina: con la aparición de la televisión por cable y, con ello, la llegada de los canales de noticias, había que llenar minutos y García siempre le "regalaba" algo a los medios para poder hacerlo.

El día que Charly se tiró a una pileta desde el noveno piso

Si hablamos del rol de la prensa y nos referimos a Charly, no podemos pasar por alto un hecho que ocupó horas de televisión y largas páginas en los diarios: el episodio en el que el músico se tiró a una pileta desde el noveno piso en un hotel de Mendoza. Eso fue el viernes 3 de marzo de 2000 y causó un revuelo absoluto e incluso fue tema de la agenda nacional por varios días.

Hasta el diario deportivo Olé lo llevó a la portada con el título "Estoy verde", en un juego de palabras para referirse al salto de García y a un triunfo del Club Ferro Carril Oeste sobre Racing en Avellaneda. Señalamos lo publicado en este periódico deportivo para mostrar la magnitud del impacto mediático que tuvo el hecho que contó con el protagonismo del músico.

La portada del diario deportivo Olé hizo referencia al salto de García
La portada del diario deportivo Olé hizo referencia al salto de García

El periodista Carlos Polimeni, en su libro El día que Charly saltó (y otras crónicas salvajes del rock) cuenta en detalle lo ocurrido ese día. Todo comenzó la noche anterior cuando una mujer agredió al músico tirándole un vaso de whisky en la cara luego de reclamarle no haberla complacido con un pedido en un pub mendocino. Allí se armó un revuelo con sillazos de por medio y el cantante volvió al hotel donde se hospedaba. Pero a las 8:00 de la mañana siguiente, sin haber dormido, fue llevado por la fuerza a un juzgado y, de ahí, a la Penitenciaría Provincial.

Un comisario le dijo: "Para mí, usted es un ciudadano más, una persona común y corriente". Ante eso, Charly se puso muy nervioso y le respondió: "Yo no soy igual al resto, yo soy un genio". Hubo forcejeos y, tras varias horas, pudo volver al hotel en medio de un fuerte operativo.

El salto de Charly desde un noveno piso a una pileta
El salto de Charly desde un noveno piso a una pileta

Sin embargo, García seguía enojado con el policía y, "para demostrar que no era una persona más", se tiró por el balcón a una pileta: "Esta fue la primera cosa deportiva que disfruté en mi vida", dijo cuando se le acercaron los periodistas tras haberse lanzado a la piscina.

Los cronistas estaban de guardia en la puerta del hotel y cuando el músico se tiró lograron entrar para conversar con el ex Serú Girán. Pero eso no fue todo. Cuentan José Bellas y Fernando García en 100 veces Charly: "Cuando regresa a Buenos Aires golpea a un cronista de Canal 9 y lastima a un periodista del diario Crónica al arrojar una mesa ratona y una maceta desde el balcón de su departamento".

Sus altercados con Jorge Lanata y Andrés Calamaro

En ese año 2000 también sucedió un hecho que se recordaría por años. Fue cuando Jorge Lanata, en su programa Día D, le dijo: "No sé si sos un artista. Yo creo que hiciste grandes cosas y que después te empezaste a copiar a vos y creo que te das cuenta".

Eso provocó la molestia de García, quien le replicó: "Yo pienso que vos sos un pelotudo… pero bien". "¿Y cómo es un bien pelotudo?", le preguntó el periodista. "Y, no sé, sale por televisión", respondió Charly, desatando las risas de la gente que estaba en el estudio de televisión.

(Charly y su recordado paso por el programa de Jorge Lanata)

Por esos años, el periodismo también se nutrió de una pelea que Charly tuvo con Andrés Calamaro. Los músicos se insultaban a través de los medios de comunicación e, incluso, el ex Sui Géneris llegó a aparecer en el programa Televisión Abierta -salía por América- para destrozar a su colega: "Yo le recomendaría, porque él mira todos los canales… ¡Gil pará! Calamardo asqueroso ya molestaste demasiado, te van a matar. Yo no porque cómo voy a gastar energía en vos". Esa disputa con Calamaro duró varios años y los medios se aprovecharon de ella para fomentar la rivalidad.

(Charly en Televisión Abierta hablando de Calamaro)

La última década del siglo XX y los primeros años del XXI mostraron a un García descontrolado, que fue noticia más por los escándalos que protagonizó que por su música. Así y todo nunca dejó de estar en los primeros planos de nuestro rock y, con su famoso "Say No More", conquistó al público más joven, que descubrió a un artista que -lejos de estar terminado- seguiría teniendo vigencia, aún hasta hoy.

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