Unos jóvenes Charly García y Andrés Calamaro. (Foto: calamaro.com)
Unos jóvenes Charly García y Andrés Calamaro. (Foto: calamaro.com)

"Viva la rivalidad, siga la rivalidad,
sólo espero la rivalidad"
("Rivalidad" – Charly García)

Corrían los últimos años del siglo XX y la pelea entre Charly García y Andrés Calamaro había traspasado el ámbito del rock y ya era un tema nacional. Muy atrás había quedado la década del '80, en la que los músicos eran amigos y el respeto primaba entre ellos. El agradecimiento de Andrés hacia Charly era infinito porque el ex Sui Géneris lo ayudó en sus comienzos.

Ya a fines de los '90 todo era guerra. Los músicos se insultaban a través de los medios de comunicación e, incluso, el hombre del bigote bicolor llegó a aparecer en el programa "Televisión Abierta" -salía por América– para destrozar a "El Salmón".

"La noticia es la siguiente. Que este ser armado de bates de béisbol evidentemente es un hombre que reniega de su religión, sus costumbres y de él mismo todo el tiempo. (…) Se entretiene destruyendo las bateas del rock nacional a batazo limpio. Yo le recomendaría, porque él mira todos los canales… ¡Gil pará! Calamardo asqueroso ya molestaste demasiado, te van a matar. Yo no porque cómo voy a gastar energía en vos", disparó Charly.

"Leí una revista en la que decís que me vas a pegar nueve piñas. Te he visto en la puerta de mi casa con dos de seguridad tuyo, el bate de béisbol y yo te digo que me tenés de culo… Niño, en España no te quieren y acá tampoco, así que por favor ve a la iglesia y tené cuidado de tus amigos, los que se dicen tus amigos, que te quieren internar. Y pensá un poco, volvé a hacer las canciones lindas que hacías y say no more. Fuck", concluyó.

De un lado, teníamos a un Charly desbordado. La etapa "Say No More", que comenzó en los '90, se caracterizó por los excesos, escándalos y exabruptos del ex Serú Girán. Sin pelos en la lengua, arremetía contra todos y no le importaba nada.

En el otro rincón, estaba Andrés, que venía de acariciar su primer gran éxito como solista (Alta Suciedad, 1997) pero que tampoco se quedaba atrás en materia de excesos. Y de dichos desafortunados: "Me estoy sintiendo tan a gusto que me fumaría un porrito. No me digan que en 100 mil personas no hay algún habilitado". La desafortunada frase, que derivó en el procesamiento del músico, fue pronunciada el 19 de noviembre de 1994 durante un recital organizado por la Municipalidad de La Plata.

Charly García y Andrés Calamaro
Charly García y Andrés Calamaro

¿Cómo surgió el choque entre estas dos potencias?

El origen del enfrentamiento tiene nombre y, más específicamente, nombre de mujer: Mónica. Y así lo contó el propio Charly, según lo que recogió Alejandro Jofré para Culto, el portal de cultura del diario La Tercera de Chile: "Todo sucedió mucho antes de que llegara a los medios. Say no more (el disco) salió en 1996, y entonces fue cuando Mónica y yo trabajamos juntos. Es como si lo hubiéramos engañado a Andrés durante tres años cuando él estaba perfectamente al tanto de todo y, además, vivía con Mónica en España… ¿Dónde está el engaño? Bueno, a mí me jodió por Mónica".

Y continuó: "Incluso lo charlamos y nos reímos, porque entre nosotros no pasó nada. Andrés dijo que yo me había acostado con su mujer, pero, en realidad, quizá alguna vez nos acostamos en la misma habitación o en habitaciones contiguas cuando Mónica me salvó con su tarjeta de crédito aquella vez que me echaron de un hotel en Madrid. Pero de ahí a lo otro… ¡Pará un cachito! Y Andrés lo sabe".

"Son muchos años. Creo que todos tenemos el riesgo de pirar. (…) Creo que a Andrés le pasó algo de eso. Porque, en verdad, el quilombo se armó cuando Mónica vino a Nueva York a verme tocar con Mercedes Sosa en el Lincoln Center, y un paparazzi le sacó una foto. Ella se hizo mucho problema. Yo le dije que no tenía por qué. Y después vi por qué", completó.

Cuando el inconveniente entre los astros llegó a los medios de comunicación, no había entrevista en la que uno no disparara contra el otro. Lo vimos más arriba en la aparición de Charly en "Televisión Abierta" pero también se observó en cada presentación de Calamaro frente a las cámaras. "El Salmón" quedó herido e, incluso, lo fue a buscar a Charly una madrugada con un bate de béisbol en la mano.

Charly García y Andrés Calamaro en los ´80
Charly García y Andrés Calamaro en los ´80

Nunca se sabrá quien de los dos decía la verdad. Quizás ambos tenían razón. O tal vez ninguno. Lo que sí es cierto es que las cosas parecen estar mucho mejor entre ellos.

El 18 de octubre de 2009, apenas cinco días antes del regreso de Charly a los escenarios en el histórico recital en Vélez llamado "El concierto subacuático", Calamaro escribió unas líneas en su blog:

"No se si Charly es bueno, malo o más o menos; y supongo que muchos pensarán (?) eso de mí o de quien le toque. Ahora vuelve García aunque nadie entienda de donde vuelve (tampoco es que cualquiera pueda entenderlo todo). Yo no tengo conflictos con Charly, además ya somos grandes como para molestarnos por otros conflictos que no seamos nosotros mismos, la vida y la muerte. Como compañero le deseo, para el viernes (tocaba el 23 de octubre), buen sonido en el escenario, una noche primaveral y buen humor, porque con todo eso, y viento a favor, es muy probable que la gloria diga presente".

En abril pasado, consultado por Clarín sobre la nueva vuelta de García, Andrés afirmó: "Es una leyenda. Él siempre va a querer tocar. (…) Mucho público joven quiere ver a Charly. Supongo que tiene suficiente vergüenza torera para gustarse y gustar".

Parece que los rencores quedaron atrás y es un poco como decía Calamaro hace nueve años: "Ya somos grandes para molestarnos". Claro, son grandes de edad pero, fundamentalmente, son grandes como artistas.

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