No todas las marcas y los nombres propios que suelen descansar en su propia chapa logran traducirlo en reales términos de suceso. El Cirque du Soleil sí, casi independientemente del show que presente: siempre la demanda de tickets es muy alta y en el caso de la visita a São Paulo todas las funciones programadas de "OvO" están sold-out desde hace varios meses. Es decir, una venta total de 75 mil tickets.

A las cinco de la tarde del jueves pasado, dos horas antes del comienzo de la primera de las dos funciones, ya era mucha la gente que en paralelo a las ruas Manuel da Nóbrega y Jundiaí formaba largas y ansiosas filas ante los accesos principales del Ginásio do Ibirapuera, casa paulista de "OvO".

Familias más o menos numerosas, parejas, grupos de amigos y amigas, todos presurosos por ser parte del espectáculo y también de las múltiples activaciones que decoran el lobby del microestadio: fotos con figuras de los personajes de la historia, juegos de espejos, arbustos artificiales que simulaban ser ecosistemas de insectos, merchandising oficial -remeras, bodies para bebés, anotadores, biromes, vasos, llaveros-, máquinas de café, autos en promoción… Las marcas locales acompañan al Cirque plegándose al éxito que supone una convocatoria multitudinaria.

Muchas activaciones fotogénicas, dress-code elegante y merchandising en la previa de “OvO” en Sao Paulo
Muchas activaciones fotogénicas, dress-code elegante y merchandising en la previa de “OvO” en Sao Paulo

Aunque el aroma a pochoclo era tan penetrante como tentador -se vendió mucho: más de dos mil baldes declaró el encargado de uno de los bares instalados-, si se agudizaba un poco el olfato se podían descubrir en el aire las distintas fragancias internacionales con las que se perfumó el público. Y si se miraba mejor, se caía en cuenta de que, tácitamente, se impuso un dress-code casi de gala: resumiendo, camisas y sacos entallados para los hombres; stilettos, monos y pantalones engomado entre las siluetas femeninas, acentuadas por el esmero al maquillaje.

Quienes adquirieron las ubicaciones instaladas al mismo nivel del escenario -es decir, las más costosas-, tenían acceso al Tapis Rouge: un lounge vip en el que los visitantes podían servirse comidas, bebidas alcohólicas, refrescos y postres, acompañados por una música y unas luces tenues. Este sector exclusivo se replica en cada ciudad que visite el Cirque con su correspondiente espectáculo.

A la hora señalada, los parlantes del estadio avisaban que la función estaba al comenzar. El público vip abandonó los mullidos sillones, el de los otros accesos iban a cambiar el objetivo de sus fotos. Todos fueron a ocupar sus asientos sin prisa pero con mucha ansiedad de presenciar en vivo eso que habían imaginado o visto en fragmentos vía YouTube. Llegaba, por fin, el momento de vivirlo.

"OvO" del Cirque du Soleil llegará a la Argentina en poco más de un mes: el 15 de junio debutará en Buenos Aires, en Tecnópolis. Luego, el 18 de julio será la primera función en Córdoba, en el Orfeo Superdomo. Las entradas ya están a la venta en boleterías y en TopShow.com.ar.