Natalia Oreiro es una de las más grandes actrices rioplatenses en actividad. Su carisma y su talento han cruzado la pantalla y la convirtieron en una figura popular no solo en su Uruguay natal y en la Argentina, donde desarrolló casi toda su carrera, sino también en los lugares más recónditos del planeta.

Y a pesar de la trascendencia de su nombre, en tiempos donde todo pareciera medirse en cantidad de likes o followers, ella no tiene redes sociales: un caso muy particular en el mundo del espectáculo. Durante su presentación en el America Business Forum que se desarrolló en Punta del Este, la propia artista explicó esta particular decisión.

"Es algo personal. Tengo solo una red social de Rusia, la única que tengo desde hace tres años. Después de que me pasaron algunos episodios comerciales raros decidí de alguna manera poder comunicarme con ellos de forma directa y que ellos sepan si este concierto es mío o es un invento. Es algo que no utilizo a diario, pero de vez en cuando para fechas importantes publico ciertas cosas", indicó.

"Me parece que las redes son súper efectivas, que socialmente hablando ayudan un montón y traccionan mucho, comercialmente hablando también", explicó.

Según su testimonio, antes "si no estabas en la televisión parecía que no estabas trabajando", y ahora siente que sucede algo similar con las redes sociales. En ese sentido, contó una divertida anécdota que grafica la situación a la perfección.

"El otro día pedí un delivery. Vino el chico, que no tendría más de 20 años, y me dijo: 'Ah, mi mamá te ama, ¿no trabajas más?' Y yo le digo: 'No, sabés que me retiré'. Me respondió: 'Claro, sí, ya muchos años, ¿no?'  Yo estaba volviendo de Rusia con el tema del Mundial, estaba estrenando Re loca, que la vieron casi un millón de personas. Yo sentía que estaba realmente en un momento de mi carrera súper bueno, súper alto. Pero, claro, no tengo Instagram, no tengo Facebook, y el pibe me jubiló".

"No creo ni que esté mal ni que esté bien, es algo que me sucede a mí. Es que en mi trabajo, mis personajes hablan por mí, y en un punto terminás siendo medio esclavo cuando tenés una red social y no subís cosas. Al menos me pasa con los colegas. No es que todo el tiempo me están pidiendo que suba fotos, entonces estoy lavándome la cara, le estoy dando la teta a mi hijo y me saco una foto y eso tiene 1500 millones de likes. Y yo digo: 'Uh, es como que no logro entenderlo'", explicó entre risas.

"Me pasa muchas veces comercialmente hablando. Quiero creer que un director no elige a un actor por los seguidores sino por el talento para interpretar el personaje, pero sí muchas veces me pasa, o me ha pasado, que en campañas publicitarias sí, porque entiendo que hoy llegas más publicitando en Internet o en redes que en televisión, incluso es mucho más accesible", concluyó.

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