Sandra Borghi relató el intento de robo que sufrió: "Lo miré a la cara, vi que era un pibe de 13 o 14 años, y me dio pena"

En la noche del lunes la periodista fue víctima de un violento hecho de inseguridad cuando estaba a bordo de un taxi sobre la Avenida 9 de Julio

Fueron apenas segundos, unos pocos instantes en la noche del lunes que, con el correr de las horas, Sandra Borghi va logrando reconstruir en detalle. Así fue como, mientras en la mañana de este martes daba un móvil con el programa Involucrados, de América, comprendió de qué manera los delincuentes consiguieron abrir la puerta del taxi, pese a que ella la había trabado desde adentro cuando subió al coche.

"Eran dos: uno era chiquito, chiquitito, así, eh —relató la periodista, alzando su mano a la altura de su cintura, al narrar el violento intento de robo que sufrió en la Avenida 9 de Julio y Tucumán—. Yo creo ahora que el pibe me abrió por adelante, destrabando (la puerta desde la ventanilla del acompañante), y el otro se metió adentro".

Ya con la puerta abierta, el otro delincuente le pegó a Sandra en el torso. La periodista no tenía el teléfono en la mano porque cuando sube a un taxi, toma una serie de precauciones: traba la puerta, sube la ventanilla, deja la cartera en el piso. "'¡Dame el teléfono, dame el teléfono!', me decía. Y yo le grité, lo insulté, lo pateé para que se vaya… Y como el teléfono no lo tenía en la mano, se me cayó. Si no, se lo hubiera dado para que se vaya. Me agarró de los pelos y me tiró para atrás", contó Borghi, ya "un poco más tranquila" después de lo ocurrido.

"(Eran) chiquitos… —describió la panelista de Nosotros a la mañana—. En un momento hice así (gira la cabeza), lo vi, le miro la cara y digo: 'Este pibe tiene 13, 14, ¿cuántos años tiene…?'. Lo miré a la cara y, te digo la verdad: me dio tristeza. Dije: 'Me da pena'".

En diálogo con Mariano Iúdica y sus panelistas, Borghi hizo un diagnóstico sobre los robos piraña, como se conoce a esta modalidad delictiva. "Acá el problema es que son pibitos de 13 o 14 años y que están a la vista de todos, y que como sociedad, como país, como parte de todo este sistema que no funciona, los vemos y no podemos hacer nada. Los veo yo, vos, los ve la policía, los ve el ministro (de Seguridad) de la Ciudad (Martín Ocampo). Y estamos resignados".

Antes de despedirse, Sandra compartió su impresión. "Llegué a pensar que si me hubiera pasado algo grave tal vez hubiera modificado esto, porque en este país las tragedias hacen historia". Un panelista acotó —a pura ironía— "La Ley Borghi", y la periodista se fue, lamentando toda la situación.

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