1. No fumar. 2. Besar a June. 3. No besar a nadie más. 4. Toser. 5. Mear. 6. Comer. 7. No comer demasiado. 8. Preocuparme. 9. Ir a ver a mamá. 10. Practicar piano. Notas: No escribir notas.

La lista de Johnny Cash no puede ser más simple y pragmática, un punteo de actividades que lo mantenían vivo y a salvo. De sus demonios, de él mismo.

Cuando nació —el 26 de febrero de 1932 en Kingsland, Arkansas, Estados Unidos—, sólo tenía iniciales: J.R. Sus padres no se decidían por un nombre concreto y así lo llamaron. Se convirtió en John cuando entró en la Fuerza Aérea en 1950 y fue Johnny para siempre al transformarse en músico profesional. O casi. Es que los primeros años lo encontraron como buen niño sureño, ayudando a sus padres en los campos de algodón. La nostalgia devino, como en tantos otros artistas, en inspiración.

Su padre solía menospreciarlo al compararlo con su hermano Jack, muerto en un accidente de trabajo. Su mamá, su gran protectora, sí lo apoyaba, y con ella encontró el gusto por el góspel. También descubrió que él podía cantar: tenía un don y debía compartirlo. Eran años difíciles y pronto el ex J.R. saldría en busca de su destino.

El periodista Robert Hilburn describió en la biografía editada en 2013, Johnny Cash: the Life, un sórdido episodio en el que cuenta que Cash perdió la virginidad al violar, junto a otros amigos, a una chica deficiente mental. Tenía 15 años y una vida compleja por delante. Walk The Line, la película que Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon protagonizaron en 2005, muestra la parte más romántica de una vida llena de asperezas.

Cuando todo era nada, era nada el principio

Antes de enrolarse en la Fuerza Aérea, Cash trabajó en una fábrica de autos de Michigan, luego también fue vendedor ambulante. June fue su gran amor, pero no fue el único ni el primero. Antes estuvo casado con Vivian Liberto, con quien se mudó a Memphis, Tennessee y tuvo tres hijas. La música ya había empezado a colarse en su vida de manera más firme junto a su banda, los Tennessee Three, y comenzaban las giras.

Su objetivo como artista era levantar el ánimo de los que la pasaban mal, por eso fue de los primeros músicos de rock en ir a las prisiones a tocar para los que estaban privados de su libertad. Así fue que en 1968 Johnny y su banda llegaron a la cárcel de Folsom, en California. Esta penitenciaría de máxima seguridad fue una de las tantas que el músico visitó y así se dio aires de tipo duro, aunque él no haya tenido tantos problemas con la ley como podría creerse. "Folsom Prison Blues" es el tema que rescata esa experiencia y el disco At Folsom Prison, el material donde se plasmó lo que pasó aquel día. Luego vendrían San Quintín e incluso På Österåker, una cárcel de Estocolmo, en donde también se registró material fonográfico.

Lejos de las cárceles, pero dentro de las giras que hacía con su banda, es cuando Johnny conoció a June Carter. Primero se hicieron amigos, ya que ambos estaban casados (Carter en segundas nupcias), pero la atracción fue más fuerte y enseguida se dieron cuenta que no podían vivir separados.

Todos los ríos van al mar

June Carter había nacido el 21 de junio de 1929, hija de una familia de músicos que cultivaron el country desde siempre. Ella ya cantaba junto a su mamá y su hermana en Mother Maybelle & The Carter Sisters, siendo una jovencita. Estudió interpretación en Nueva York junto a popes como James Dean y Robert Duvall, con quien compartió set de filmación en su película El Apóstol (1997) y cuando escuchó hablar de Cash fue a través del mismísimo Elvis Presley. En pleno auge del country y el rock and roll, todos ellos eran contemporáneos. Incluso Johnny se animó a imitarlo (con mucho éxito) en un programa de tevé.

June ya estaba divorciada de su último esposo cuando Johnny empezó a perseguirla, estaba enamorado locamente, pero seguía casado con Vivian. June lo rechazaba como amante, Johnny se deprimía, y de todos modos salían juntos de gira. La situación era insostenible, la tensión por los planteos de su esposa y la negativa de June hacían que el músico se hundiera más en su adicción a las anfetaminas y el alcohol.

En contra de su mujer, Johnny logró convencer a Carter y realizaron una nueva gira. Fue en ese tour, al final de un show en Las Vegas, cuando el dúo pasó la noche en la misma cama y ya nada volvió a ser como era antes. Pero es un episodio policial el que habría de terminar con el matrimonio fallido de Cash. De vuelta a su casa, el músico pasó por México para comprar más drogas y es ahí donde lo detuvieron. Vivian no lo soportó más y terminaron por divorciarse.

June Carter y Johnny Cash
June Carter y Johnny Cash

Una pintura de esos momentos de fricción es "Ring of Fire", compuesto June y Merle Kilgore, que empezó cantando la hermana de Carter y terminó popularizando Johnny. "…y le pido a Dios que tal vez todos podamos dormir bien. Y tal vez podamos soñar a lo grande. Porque sabes que va a ser una vida loca. Sí, pero está bien, ahora no te sientas triste". Años más tarde, las hijas de Vivian Liberto reclamaron parte de las regalías de la canción, diciendo que Cash se lo había prometido a su madre. Pero de eso no hay registro, por lo que el litigio quedó en la nada.

Ya llegó el momento nos tenemos que encontrar

Nada era normal en la vida de Johnny y June. Aunque él ya estaba solo, ella dudaba de su sobriedad. Entonces Johnny decidió comprar una casa cerca de un lago en Hendersonville para que vivan juntos, como una familia ensamblada, pero no dejaba de beber ni de consumir pastillas. Los Carter, familia unida, musical y religiosa, lejos de ahuyentarlo de la vida de June, decidieron todos juntos ayudarlo a recuperarse.

Primero como una amiga, luego como su esposa, June lo apoyaría hasta el fin de sus días. Él le pidió matrimonio mil veces y ella finalmente aceptó; era su destino. Siempre aferrados a Dios, tuvieron un solo hijo, John Carter Cash, pero supieron convivir con las hijas de sus matrimonios anteriores. Las adicciones fueron una maldición que siguió acompañando a la familia. Cash hijo, quien es músico y productor, fue detenido en 2014 en un aeropuerto de Canadá por desnudarse en estado de ebriedad. Superó el escándalo y hoy sigue trabajando.

Quien lo tuvo peor fue Rosie Nix Adams (también conocida como Rosie Carter Adams), hija de June e hijastra de Johnny, quien apareció muerta adentro de un autobús estacionado junto a otro músico, rodeada de jeringas y otros elementos para consumir drogas. Sucedió en octubre de 2003, apenas un mes después de la muerte de Johnny, y a cinco del fallecimiento de su madre.

El genio del country había pasado por un periodo un poco pobre en cuanto a lo compositivo, incluso en cuanto a lo económico. Hasta que en 1994 el productor musical Rick Rubin lo convocó a trabajar en nuevas versiones de temas de rock, por fuera del country, que lo posicionaron como un nuevo ídolo de una cultura que se alimenta de leyendas como las de Cash. Así, cantó temas de Sting, Depeche Mode o The Beatles, conquistando a una joven audiencia. La serie de discos se llamó American Recordings, y fue un éxito.

June ganó un Grammy en 1999 por su disco Press On, y dos post mortem, por su obra Wildwood Flower. Murió el 15 de mayo de 2003 después de una operación a corazón abierto. Cuatro meses más tarde, el 12 de septiembre, se fue Johnny: como ya estaba claro, no sabía vivir sin ella.

Johnny Cash y June Carter
Johnny Cash y June Carter

"Hurt", la canción de Nine Inch Nails que Cash grabó en 2002, poco antes de morir, parece escrita como despedida de una vida intensa. Cada cosa que pasa hoy es el resultado de algo que ya sucedió antes y como en el videoclip de su propia existencia, June lo mira y Johnny canta: "Si yo pudiera empezar otra vez, a un millón de millas de distancia, seguiría siendo yo mismo, encontraría una manera…".

Por Marianela Insua Escalante

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