Maxi López volvió a hablar del escándalo que marcó su historia con Wanda Nara y Mauro Icardi, pero esta vez lo hizo desde un lugar más personal. En su paso por PH Podemos Hablar (Telefe), el exfutbolista explicó qué fue lo que más le dolió de aquella traición que sacudió al mundo del espectáculo y del fútbol.
Si bien la historia es conocida —López e Icardi fueron compañeros de equipo en Italia y, tiempo después, Wanda inició una relación con Mauro—, el exdelantero profundizó en el costado emocional de lo ocurrido. Incluso, aquel episodio dio origen al término “icardear”, popularizado para describir a quien se involucra con la pareja de un amigo.
PUBLICIDAD
“Duele cuando el círculo es interno. Yo era una persona que ayudaba mucho cuando alguien lo necesitaba y el dolor es ese: que venga de alguien al que le llenaste la heladera porque estaba pasando un momento difícil”, expresó Maxi al recordar su vínculo con Icardi.
Ante las preguntas de Andy Kusnetzoff, López remarcó además el fuerte lazo que suele generarse entre futbolistas sudamericanos que juegan en Europa, lejos de sus países y de sus afectos.
PUBLICIDAD
“En ese equipo éramos cuatro o cinco argentinos y yo los recibía a todos. La cosa cambia cuando pasa dentro del círculo íntimo. Uno puede enamorarse o desenamorarse, pero yo lo ayudaba como ayudé a otras personas, porque a mí también me ayudaron antes”, señaló.
Más adelante, el exfutbolista puso el foco en el impacto que la situación tuvo sobre sus hijos. “Se metió donde había hijos y ese es el problema, al menos para mí. Yo lo hablé con Wanda. Uno puede fallar como pareja, pero no como padre. Ahí se dan situaciones morbosas y los chicos quedan involucrados. Eso es feo”, sostuvo, al recordar además el dolor que le provocó haber pasado casi diez años sin verlos.
PUBLICIDAD
En la misma línea, López aseguró que con Wanda logró reconstruir un vínculo centrado en el bienestar de los chicos. “El amor con Wanda se había terminado, pero cuando se meten con los chicos eso yo no lo perdono. Eso lo pasamos, lo maduramos, y hoy con ella trabajamos juntos por y para los chicos. En muchas situaciones se metieron con mis hijos y yo no lo podía controlar”, afirmó.
Por último, se refirió a la situación actual de Mauro Icardi y al conflicto en torno al vínculo con las hijas que tuvo con Wanda, Francesca e Isabella. Según contó, incluso habló del tema con la empresaria y le recomendó que facilitara el contacto del futbolista con las nenas.
PUBLICIDAD
“Lo dije en una charla delante de mis hijos. Le dije que me parece que se equivoca con eso, porque él es el padre de las nenas”, concluyó Maxi en el programa.
En otro tramo del programa, Maxi López protagonizó un divertido ida y vuelta con Andy Kusnetzoff y Georgina Barbarossa al contar una anécdota tan insólita como íntima sobre un tatuaje vinculado a Wanda Nara, a quien llamó por su nombre real, Solange.
PUBLICIDAD
Todo comenzó en un clima distendido, cuando el exfutbolista elogió la producción del programa y bromeó con la atención que recibe cada vez que va al estudio. “Me gusta esta producción, me parece que voy a venir más seguido. Me tratan siempre bien. Cafecito, un puchito. Estoy tratando de dejarlo”, lanzó entre risas.
A partir de esa confesión, Georgina Barbarossa y Andy Kusnetzoff lo cruzaron con humor al recordar que había dejado de fumar. Entonces, Maxi explicó que interrumpió el cigarrillo en cinco oportunidades, coincidiendo con los embarazos de Wanda. “Yo paré cinco veces. Tuvo cinco embarazos, las cinco veces paré. Y este último tiempo que me dediqué a trabajar con Solange, mi exmujer, me llevó a agarrar de nuevo”, comentó.
PUBLICIDAD
Lejos de dejar pasar el momento, Georgina redobló la apuesta con una broma filosa: “Lo que pasa es que Wanda se tiene que quedar embarazada para que deje de fumar”. La ocurrencia generó más risas en el estudio, e incluso Wanda, presente en la charla, se sumó al chiste con ironía.
Sin embargo, uno de los momentos más llamativos llegó cuando Andy le pidió que contara al aire la historia detrás de un tatuaje que había visto antes de empezar el programa. Fue entonces cuando Maxi relató una escena inesperada con su ex.
PUBLICIDAD
“Una vez, llegando a casa, me llama Solange y me dice: ‘Tengo un regalo para vos’. Yo pensé un montón de cosas, pero no lo que me estaba regalando en ese momento”, recordó. Según contó, al llegar se encontró con que Wanda se había tatuado su nombre en un dedo.
La sorpresa no terminó ahí. “Me dice: ‘Mirá, me tatué tu nombre’. Chau. Yo dije: ‘Miedo’”, relató entre risas. Pero lo más inesperado vino después, cuando ella le planteó que ahora era su turno. “Me dijo: ‘Bueno, ahora te toca a vos’. Le dije: ‘Pero escuchame, ¿no era un regalo para mí?’”, siguió.
PUBLICIDAD
Finalmente, admitió que accedió sin pensarlo demasiado. “Entré como un carnero, entré directo, me tatué el nombre y después pasaron muchas cosas. Y bueno, pasó a mejor vida”, cerró, en alusión al tatuaje y al vínculo que quedó atrás.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Kate Cassidy recordó a Liam Payne el día en que hubiera cumplido 33 años: "Nunca voy a dejar de hablar de él”
La expareja del cantante usó sus redes sociales para homenajear a su expareja en el día de su cumpleaños

Nathy Peluso compartió fotos de sus vacaciones: "Las tiranas veraneamos duro y pasional"
La cantante publicó una serie de imágenes desde la playa y acompañó el posteo con una frase fiel a su estilo, en medio de una escapada marcada por el sol y la arena

Las mejores fotos de la despedida de soltera de Lali Espósito en Brasil: conejitas, boliche y un guiño a Pedro Rosemblat
La cantante estuvo acompañada por Mery del Cerro, Cande Vetrano, Justina Bustos, Morena Fernández Quinteros y Sol Jaite

El conflicto entre Pincoya y Yipio que sacudió la recta final de Gran Hermano Generación Dorada: traición, insultos y un reclamo al aire
El choque comenzó en el living con acusaciones cruzadas de doble vara y terminó con la chilena en el stream exigiendo una videollamada con su familia antes de la eliminación del lunes

Lourdes Sánchez y el Chato Prada festejaron la Primera Comunión de Valentín: "Te amamos hijo querido"
El niño, de 9 años, celebró el sacramento en una parroquia del barrio de Belgrano



